RCT Comentado Título IV- De la Remuneración del Trabajador

RESUMEN

Artículo 103. Concepto. A los fines de esta ley, se entiende por remuneración la contraprestación que debe percibir el trabajador como consecuencia del contrato de trabajo. Dicha remuneración no podrá ser inferior al salario mínimo vital. El empleador debe al trabajador la remuneración, aunque éste no preste servicios, por la mera circunstancia de haber puesto su fuerza de trabajo a disposición... (ver resumen completo)

 
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Normas concordantes Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre Artículo XIV Toda persona que trabaja tiene derecho de recibir una remuneración que, en relación con su capacidad y destreza le asegure un nivel de vida conveniente para sí misma y su familia. Artículo XXXVII Toda persona tiene el deber de trabajar, dentro de su capacidad y posibilidades, a fin de obtener los recursos para su subsistencia o en beneficio de la comunidad. Declaración Universal de Derechos Humanos Artículo 23 2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual. 3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. Declaración de la OIT Convenio 95 Artículo 1 El término salario significa la remuneración o ganancia, sea cual fuere su denominación o método de cálculo, siempre que pueda evaluarse en efectivo, fijada por acuerdo o por la legislación nacional, y debida por un empleador a un trabajador en virtud de un contrato de trabajo, escrito o verbal, por el trabajo que este último haya efectuado o deba efectuar o por servicios que haya prestado o deba prestar. Artículo 6 Se deberá prohibir que los empleadores limiten en forma alguna la libertad del trabajador de disponer de su salario. Convenio 100 Artículo 1 A los efectos del presente Convenio: a) el término remuneración comprende el salario o sueldo ordinario, básico o mínimo, y cualquier otro emolumento en dinero o en especie pagados por el empleador, directa o indirectamente, al trabajador, en concepto del empleo de este último. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales Artículo 7 Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al goce de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias que le aseguren en especial: a) Una remuneración que proporcione como mínimo a todos los trabajadores: i) Un salario equitativo e igual por trabajo de igual valor, sin distinciones de ninguna especie; en particular, debe asegurarse a las mujeres condiciones de trabajo no inferiores a las de los hombres, con salario igual por trabajo igual; Constitución Nacional Art. 14 bis “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial...” Bases Constitucionales para América Latina y el Caribe Art. 24 “Se reconoce a los trabajadores, los siguientes derechos sociales: condiciones dignas de trabajo, a una jornada adecuada y a una remuneración justa, a la estabilidad en el empleo y a la protección contra el despido arbitrario, al descanso, a la no discriminación y a la igualdad, a constituir organizaciones gremiales, afiliarse, no afiliarse o desafiliarse, de conformidad con las leyes internas sin que ello comprometa el ingreso a un empleo o su continuidad en el mismo...” Comentario Miryam Nicolaci Alejandra Stigliani La remuneración es la esencia del contrato de trabajo; es prestación económica con que el empleador responde a la actividad productiva que el trabajador entrega o pone a su disposición en la relación laboral. Ésta tiene carácter patrimonial ya que es propiedad del trabajador, quien dispone libremente de ella. El trabajador gana la remuneración siempre que ponga su fuerza laboral a disposición del empleador, quien otorga o no tareas. En este último caso, el trabajador puede exigir la explicación correspondiente bajo apercibimiento de considerarse despedido o injuriado por el incumplimiento del deber de dar ocupación (art. 78 LCT). La administración de salarios debe lograr equilibrio interno en lo que refiere a una justa retribución respecto al trabajo realizado; y un equilibrio externo con relación a los vaivenes del mercado de bienes, contrarrestando el trabajo recibido de manera tal que los trabajadores logren alcanzar un nivel de vida digno. El salario constituye el modo habitual de subsistencia de las personas, por lo tanto deben ser garantizados su percepción y su uso. Teniendo en cuenta la necesidad de trabajar para otro que pesa sobre la mayoría de la población y dado que el trabajo subordinado expresa el modo normal como aquélla logra los bienes necesarios o convenientes a la vida, la economía en su conjunto y la empresa en particular han de organizarse de tal forma que todo trabajador, en su jornada común de trabajo, pueda lograr un salario adecuado para cubrir aquellas necesidades: tal es el contenido del principio de suficiencia salarial. Logrado este monto adecuado obrará la justicia conmutativa, no antes. De allí se deduce que la suficiencia salarial responde a la igualdad real de posibilidades, aplicando en cada supuesto la justicia social. Estructura de la Remuneración La Teoría Sistémica del Derecho Laboral reconoce tres tipos de justicia que operan en materia de remuneración, conforme al siguiente esquema: a. Justicia Conmutativa Como se deduce de RL = (c1 + c2) = [r + (e + p)], donde RL es relación laboral, c1 cantidad, c2 calidad, r remuneración, e estabilidad y p participación; la remuneración contrapresta la actividad productiva, debiendo por justicia conmutativa ser adecuada al esfuerzo realizado y a la productividad generada. En este sentido, la remuneración contrapresta sólo la parte cuantitativa que aporta el trabajador; la estabilidad en el empleo y la participación contraprestan la actividad creativa, cualitativa. b. Justicia Social El análisis sistémico no se detiene en este aspecto ya que el salario es la única vía por la que las grandes mayorías acceden a los bienes de la civilización y muchas veces incluso a los de la naturaleza: por justicia social, toda remuneración debe ser suficiente y permitir al trabajador el acceso a los bienes necesarios. c. Justicia Distributiva La distancia entre ambos tipos de justicia se salva mediante la justicia distributiva, que permite un adecuado modelo de desarrollo, basado en el juego con resultado positivo, en el que todos ganan. Hacia el interior de las organizaciones la Justicia Distributiva y el art. 14 bis de la Constitución Nacional establecen que se debe otorgar a los trabajadores la correspondiente participación en las utilidades de la empresa, con lo que la fórmula antes mencionada se completa de la siguiente manera: RL = (c1 + c2) = [r + (p + e)] + DUE, siendo DUE distribución de las utilidades de la empresa. Jurisprudencia Remuneración justa, Rebaja salarial, Convenio 95 de la OIT. C.N.A.T., Sala VI ”Minutilla, Ricardo Adolfo c/ Impomotor S.A. s/ Despido”. 06.05.2005. Posición de la Sala (Capón Filas, De la Fuente) El derecho a una remuneración digna es un corolario del derecho de trabajar, tal como está consagrado en el artículo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece que «toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social». El presente caso debe analizarse a partir de los principios de intangibilidad y suficiencia salarial e irrenunciabilidad de derechos. A la luz del Convenio núm. 95 de la OIT, relativo a la protección del salario, que posee jerarquía superior a las leyes (CN art. 75 inc. 22) los empleadores tienen prohibido limitar en forma alguna la libertad del trabajador de disponer de su salario (art. 6); a su vez, "los descuentos de los salarios solamente se deberán permitir de acuerdo con las condiciones y dentro de los límites fijados por la legislación nacional, un contrato colectivo o un laudo arbitral" (art. 8), prohibiéndose "cualquier descuento de los salarios que se efectúe para garantizar un pago directo o indirecto por un trabajador al empleador…con objeto de obtener o conservar un empleo" (art. 9). Si el "acuerdo" por el cual el cálculo de las comisiones que anteriormente se efectuaba sobre el precio de venta incluido el IVA, y luego esa base es reducida- desde que en adelante no se computa el impuesto al valor agregado- y el trabajador no recibe nada a cambio, el mentado "acuerdo" no es tal sino imposición y la "aceptación" del trabajador- explicada por su situación de hiposuficiencia en la relación laboral- se explica por la necesidad de conservar el empleo. Este proceder, además de contravenir el art. 9 del convenio 95 de la OIT, vulnera el principio de irrenunciabilidad, que captando la hiposuficiencia del trabajador, excluye la posibilidad que sus derechos sean disminuidos, en el caso mediante un supuesto acuerdo. El Doctor Rodolfo Ernesto Capón Filas dijo: I. La sentencia de primera instancia hace lugar a la demanda. La demandada en la apelación de fs. 149/154 cuestiona lo resuelto, indicando que el acuerdo por el que se convino el cálculo de las comisiones sobre el importe de venta sin IVA es válido en cuanto no transgrede los mínimos legales y convencionales. Afirma que si el acuerdo data de 1997 y el actor no lo cuestionó se encuentra alcanzado por la prescripción. Aduce que el resto de las causas por las que el actor se consideró despedido no han sido acreditadas. Apela los honorarios y pide se revoque la sentencia con costas. II. Para resolver la apelación cabe considerar: a. El derecho a una remuneración digna es un corolario del derecho de trabajar, tal...

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