Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA III, 30 de Noviembre de 2017, expediente CNT 056357/2012/CA001

Fecha de Resolución:30 de Noviembre de 2017
Emisor:CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA III

Poder Judicial de la Nación SENTENCIA DEFINITIVA EXPTE Nº 56.357/2012/CA1 “R.O.R.R. c/ CIRCULO MUTUAL DE SUBOFICIALES RETIRADOS DE LA POLICIA FEDERAL ARGENTINA s/

DESPIDO” – JUZGADO Nº 42.

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los 30/11/2017, reunidos en la S. de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso deducido contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación.

La doctora D.C. dijo:

  1. Contra la sentencia de primera instancia (ver fs. 163/169), se alza el actor en los términos del memorial que obra a fs. 172/182, sin réplica de la contraria.

    A su vez, la perito contadora apela la regulación de sus honorarios, por considerarla reducida (fs. 170).

    En primer lugar, cabe señalar que llega firme a esta alzada, que el despido indirecto en que se colocó la trabajadora fue ajustado a derecho. Ello, toda vez que la modificación del lugar de trabajo, dispuesta por la demandada, resultó ilegítima, ya que vulneró “el principio de indemnidad al producirle un perjuicio patrimonial y moral a la trabajadora”.

    Así, el juzgador de anterior grado, tuvo en cuenta que la actora “intimó la revisión de la medida dispuesta por la accionada denunciando que el cambio de lugar de trabajo le producía un perjuicio económico y social, al residir en Capital Federal y ser madre de tres hijos en escolaridad primaria.

    Demás está decir, que frente al emplazamiento formulado por la actora invocando la existencia de un perjuicio real frente al cambio impetrado por la demandada, ésta debió revertir su decisión y restablecer las condiciones anteriores, siendo que su negativa habilitó a la trabajadora a considerarse despedida de conformidad con las facultades conferidas por el art. 66 de la L.C.T.”.

    En consecuencia, prosperaron las indemnizaciones por despido (arts. 232, 233 y 245 de la L.C.T.); aguinaldo proporcional y vacaciones no gozadas, y la multa del art. 2 de la ley 25.323.

    En cambio, rechazó la multa del art. 80 de la L.C.T., dado que la trabajadora no cumplió con el decreto 146/01.

    En igual sentido, no hizo lugar a las diferencias salariales, ya que el a quo consideró que “no se ha acreditado que la demandada le hubiera impuesto unilateralmente una reducción del horario de trabajo y de la Fecha de firma: 30/11/2017remuneración a partir del mes de abril de 2011”. A su vez, agregó que la A. en sistema: 04/12/2017 Firmado por: D.R.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: N.M.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G., SECRETARIA Firmado por: A.H.P., JUEZ DE CAMARA #19870302#194923770#20171204123840042 Poder Judicial de la Nación accionante “reconoció haber suscripto una nota solicitando la reducción horaria, y no se ha demostrado que existiera vicio del consentimiento alguno, por lo que no existió violación al principio de irrenunciabilidad consagrado en el art. 12 de la L.C.T., sino una modificación de las condiciones de trabajo”. Así, concluyó que “no existió una abdicación a un derecho a cambio de nada, sino que la reducción remuneratoria se debió a una disminución proporcional en el horario de trabajo, por lo que corresponde desestimar el reclamo por diferencias salariales”.

    Tampoco prosperó el reclamo por daño moral por acoso laboral. Para decidir así, el juzgador entendió que no se acreditó la amenaza por parte del superior jerárquico, el Sr. R.. Destacó que la testigo R., no presenció el hecho relatado en la demanda, sino que la declarante refirió que fue la actora la que le comentó lo que había sucedido, por lo que careceía de un conocimiento directo de los acontecimientos. Asimismo, las testigos E. y M., “ya se habían desvinculado de la demandada cuando se habría producido el evento descripto, por lo que tampoco contaban con un conocimiento directo de los hechos, sino que se limitaron a relatar lo que terceras personas les comentaron”.

    Por último, el juzgador impuso las costas a cargo de la parte demandada. A su vez, fijó la tasa de interés, conforme Acta 2.601.

  2. La actora se queja, por el rechazo del daño moral. Sostiene que hubo una incorrecta valoración de la prueba testimonial. Destaca que la testigo R., concurrió “inmediatamente después de ocurrida la amenaza con arma de fuego” y encontró a la accionante en “evidente estado de shock”, lo que “torna absolutamente verosímil la amenaza inferida por el Sr. R.. A lo que agrega, que dicha declarante elevó una nota a los comisión directiva, para que “el agresor R. no tuviere contacto con el personal”.

    Asimismo, la trabajadora apela el quantum indemnizatorio, toda vez que de la pericial contable surge que “los libros de la accionada no fueron llevados en legal forma, razón por la cual corresponde hacer aplicación de la presunción contenida en el art. 55 de la L.C.T.”. Agrega que impugnó la categoría laboral en que la accionada la registró, ya que cumplía funciones como peluquera, y no como maestranza.

    Por último, cuestiona el rechazo de la multa del art. 80 de la L.C.T., dado que entiende que se incurrió en un “exceso ritual manifiesto”.

  3. Previo a resolver las cuestiones controvertidas (daño moral, quantum indemnizatorio por categoría y multa del art. 80 de la L.C.T.), me permito reseñar algunos aspectos de la causa, que considero relevantes para la solución del presente conflicto.

    En el escrito de inicio (ver fs. 5/10), la actora manifestó que ingresó a trabajar el 12/05/2009 como peluquera en la institución Círculo Mutual de Suboficiales Retirados de la Policía Federal Argentina, lugar en el que se brindan diversos servicios a sus asociados.

    Fecha de firma: 30/11/2017 A. en sistema: 04/12/2017 Firmado por: D.R.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: N.M.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G., SECRETARIA Firmado por: A.H.P., JUEZ DE CAMARA #19870302#194923770#20171204123840042 Poder Judicial de la Nación Señaló, que el día 15/06/2011 “fue amenazada verbalmente por el Sr. J.R.… quien le exhibió un arma de fuego manifestándole textualemnte que: ‘no gastaría la bala porque sale más la bala que la vida de la accionante’, hecho éste acontecido en presencia de la delegada M.R., y que motivara la presentación de una nota ante el J. de personal de la institución, J.L.A., suscripta por la propia delegada, en la que solicitaba que el Sr. R. no tuviera más contacto con el personal”. Motivo por el cual, reclama daño moral.

    Por su parte, a fs. 36/40, contestó la acción el Círculo Mutual de Suboficiales Retirados de la Policía Federal Argentina, efectuando la negativa ritual.

    T. presente que se omite el relato en torno al despido indirecto dispuesto por la trabajadora, dado que es un aspecto sobre el cual llega firme su procedencia.

  4. Veamos, en consecuencia, el resultado de la prueba rendida.

    De la testimonial, surge que a propuestas de la parte actora, declararon los testigos R., E. y M..

    A fs. 135/136, declaró M.S.R., quien manifestó

    que trabaja para la demandada desde el año 1996, siendo empleada administrativa y delegada gremial, desde el año 2006. Agregó que “conoce a la actora porque era empleada en la peluquería de la entidad mencionada.”.

    Con respecto al hecho de violencia denunciado en la demanda, señaló que “sabe que hubo un problemita con el Intendente de la entidad, el Sr. J.R., estando la dicente en su oficina recibe un mensaje en su celular de la trabajadora, de R., ésta le pedía a la testigo que bajara a la peluquería ya que había un problema ahí, la dicente trabajaba en ese entonces en el segundo piso mientras que la actora lo hacía en planta baja, la dicente entonces bajó y encontró a la Sra. R. llorando y temblando, le preguntó qué le pasaba, obviamente que trató de tranquilizar a la actora ya que no podía ni hablar por el estado en el que estaba” (destacado y siguientes, me pertenecen).

    Agregó que “el Sr. J.R. tenía un arma en el bolsillo según R. y era como que se la había mostrado a la actora, se había levantado la camisa o la remera y como que le había mostrado la parte del revólver”.

    Asimismo, la testigo reconoció que “en otras oportunidades la actora le había comentado a la testigo que el Sr. R. le había hablado en estas formas”. Motivo por el cual, la propia declarante “fue y le habló al Sr. R., la situación del arma fue como la gota que rebalsó el vaso, por ello la testigo elevó una nota a la Comisión Directiva, al Presidente con copia al S. y Tesorero, …decía dicha nota… que había Fecha de firma: 30/11/2017persecución y amenazas”.

    A. en sistema: 04/12/2017 Firmado por: D.R.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: N.M.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G., SECRETARIA Firmado por: A.H.P., JUEZ DE CAMARA #19870302#194923770#20171204123840042 Poder Judicial de la Nación Aclaró, que “cuando la testigo encontró a la actora en las condiciones antes mencionadas y ésta le refirió lo ocurrido, la testigo inmediatamente después elevó la referida nota”.

    Acto seguido, se le exhibió la documental obrante en el sobre de fs. 3, individualizada como A), reconociendo la declarante su firma y contenido. A su vez, con respecto a la documental B), también reconoció la firma, y precisó que “no es habitual que en la entidad demandada sucedan estos episodios como el que se describiera antes, al menos en estos últimos 5 años la testigo no vio algo igual. El Sr. R. no trabaja más en la entidad demandada,… desde hace 2 / 3 años, no sabe por qué dejó de laborar. El objeto de la nota elevada por la testigo en ocasión del episodio mencionado fue para que quede asentada la amenaza del Sr. R. y que tomen medidas al respecto”.

    A fs. 137/138, declaró M.M.E., quien manifestó

    haber sido compañera de trabajo de la actora, desempeñándose como peluquera.

    Manifestó, que “la accionante trabajó hasta dos meses después de que la despidieran a la testigo,… sabe que a la actora la había amenazado… un Directivo del establecimiento, el Sr. J.R., sabe de esto porque a veces se juntan los ex compañeros y le...

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