Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala L, 8 de Noviembre de 2018, expediente CIV 011731/2012

Fecha de Resolución 8 de Noviembre de 2018
EmisorCamara Civil - Sala L

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L Expte n° 11.731/12 – juzg. 22- “R O, G J D y otros c/S, J M y otros s/daños y perjuicios (acc. tran. c/les. o muerte)”

En Buenos Aires, a de noviembre de dos mil dieciocho, encontrándose reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala “L”

de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil a fin de pronunciarse en el expediente caratulado “R O, G J D y otros c/S, J M y otros s/daños y perjuicios” de acuerdo al orden del sorteo la Dra.

  1. dijo:

  2. Contra la sentencia dictada a fs. 650/657, en la que la señora jueza de primera instancia rechazó la demanda entablada por G J D R O y G M L, por sí y en representación de sus hijos menores F R O, C R O y F R O contra J M S y La Caja de Seguros S.A., con costas a los actores, expresaron agravios estos últimos a fs. 713/734 y la Sra.

    Defensora Pública de Menores e Incapaces de Cámara a fs. 742/744, los cuales fueron respondidos a fs. 737/740 y a fs. 746/750 respectivamente. A su vez, tras el dictado de la medida para mejor proveer que luce a fs. 754/755, el perito médico designado de oficio amplió sus conclusiones en los informes de fs. 757 y fs. 760, presentaciones cuyo traslado fue contestado únicamente por la Dra.

    M.C. a fs. 763/767. En consecuencia, las actuaciones se encuentran en condiciones de dictar sentencia definitiva.

  3. Según lo expusieron los actores al promover la demanda, el día 18 de septiembre de 2011 a las 13:10 hs. aproximadamente, G J D R O se encontraba circulando al mando del automóvil C.C., dominio COT-216, junto con su esposa G M L y sus hijos menores F, C y F, por la Avenida Rivadavia de la localidad de Haedo, Provincia de Buenos Aires, hacia la localidad de Luján. Relataron que al llegar a la intersección de aquella arteria (de doble circulación) con la calle M., a la altura del 17.000, G J D R O colocó la luz de giro, y al observar que no se aproximaba ningún vehículo sobre la Av.

    R. hacia Capital Federal ni sobre la calle M., procedió a F. de firma: 08/11/2018 Alta en sistema: 03/12/2018 girar a la izquierda. Ahora bien, al realizar esa maniobra, el automóvil Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #14654903#220701812#20181107121435010 en el que se encontraban los actores fue repentinamente y brutalmente embestido en su lateral derecho por la parte delantera del vehículo Volkwagen Gol, dominio KEY-643, al mando del demandado S., quien circulaba a gran velocidad por la Av. R. en dirección a Capital Federal.

    La violencia del impacto les provocó a los demandantes las lesiones que describieron en el escrito inicial, como así también daños materiales al rodado embestido. La indemnización de los perjuicios patrimoniales y extrapatrimoniales padecidos por las víctimas a raíz del siniestro constituye el objeto de las presentes actuaciones.

  4. La magistrada de la instancia anterior rechazó la demanda interpuesta, puesto que si bien consideró acreditada la existencia del siniestro vial conforme a las pruebas obrantes en autos y fundó en un factor objetivo de atribución la pretendida responsabilidad del demandado, estimó que el accidente se produjo exclusivamente por la conducta del coactor G J D R O, lo que implica la ruptura del necesario nexo de causalidad entre el hecho imputado a S. y los menoscabos cuya reparación se exigió en este litigio.

  5. En esta instancia, como lo dije en el primer considerando, expresaron agravios únicamente los actores, quienes solicitaron la revocación de la sentencia recurrida y la admisión de la demanda.

  6. Aplicación de la ley en el tiempo Frente a la existencia de normas sucesivas en el tiempo, cabe ante todo aclarar que, de conformidad con lo dispuesto en el art. 7 del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación y como ya lo vienen sosteniendo de manera uniforme las Salas de esta Cámara, la situación jurídica que da origen a esta demanda, al haberse consumado antes del advenimiento del actual Código Civil y Comercial, debe ser juzgada –

    en sus elementos constitutivos y con excepción de sus consecuencias no agotadas– de acuerdo a la normativa vigente al momento de los hechos (Kemelmajer de C., A., “La aplicación del Código Civil y Comercial a las relaciones y situaciones jurídicas existentes”, Fecha de firma: 08/11/2018 p. 100, Ed.

    Alta en sistema: 03/12/2018 R.C.; C., M.C., Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #14654903#220701812#20181107121435010 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L “Aplicabilidad del nuevo Código ante la apelación de una sentencia anterior”, en Rev. La Ley, 30/10/1025; CSJN, 5/2/98, D.J. 1998-2-95, La Ley, 1998-C-640; fallo plenario recaído en la causa “R., J. c/

    Viñedos y Bodegas Arizu S.A.”, La Ley 146-273, con nota de N.B., “Retroactividad de la ley y daño moral”, en J.A. 13-1972-

    352).

    Ocurre que el nuevo Código Civil y Comercial es aplicable a las relaciones y situaciones jurídicas futuras; a las existentes a la fecha de su entrada en vigencia, tomándolas en el estado en que se encuentren, y también a las consecuencias no agotadas de las relaciones y situaciones jurídicas constituidas bajo el amparo de la antigua ley. Únicamente es aplicable el nuevo cuerpo legal a las relaciones o situaciones jurídicas que no se encuentren agotadas aún en cuanto a sus efectos o contenido (“no consumadas”), y siempre que tengan origen legal (por ejemplo, los intereses derivados del resarcimiento de un daño que no hubieran sido pactados por las partes) (J., J.E., La aplicación del art. 7 del Código Civil y Comercial y su impacto en el sistema de responsabilidad civil, Revista de Responsabilidad Civil y Seguros, octubre de 2015, Buenos Aires, La Ley, p. 151 y ss.). Es por ello que, más allá de considerar que en lo atinente a la aplicación temporal del nuevo Código Civil y Comercial ha de seguirse una hermenéutica que no limite su efectiva vigencia, pues como recordaba V. en su nota al viejo artículo 4044 –luego derogado por la ley 17.711–, “el interés general de la sociedad exige que las leyes nuevas, que necesariamente se presumen mejores, reemplacen cuanto antes a las antiguas, cuyos defectos van a corregir”, en este caso puntual, debe atenderse a aquella limitación por aplicación del principio consagrado en el artículo 7 del nuevo ordenamiento legal (cfr. CNCiv., S.B., voto del D.P., en autos “M., J.E. c/Varela, O., H. y otros s/daños y perjuicios”, 6/8/2015).

    Siguiendo esa línea de ideas, coincido con quienes afirman Fecha de firma: 08/11/2018 Alta en sistema: 03/12/2018 que, con Código viejo o nuevo, la interpretación que guíe las Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #14654903#220701812#20181107121435010 decisiones judiciales no puede desconocer la supremacía de la Constitución Nacional, ni los tratados de derechos humanos en los que la República sea parte, no ya porque lo consagre el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación en sus artículos 1 y 2, sino porque así

    lo manda la Constitución Nacional en sus artículos 31 y 75 inciso 22.

    Tampoco pueden ignorarse los valores que inspiran nuestro ordenamiento jurídico porque éstos se sintetizan en el mandato de “afianzar la justicia” contenido en el Preámbulo de nuestra Constitución, que no es letra vana (ver voto del Dr. P. en los autos ya citados).

    Por tales consideraciones, habré de encuadrar mi voto en esta sentencia en las disposiciones del Código Civil de la Nación.

  7. La configuración de la responsabilidad civil en el caso Como punto de partida, cabe tener en cuenta que tratándose el presente caso de un proceso de daños y perjuicios a raíz de un siniestro vial originado por la colisión entre dos automóviles, a esta altura del desarrollo científico en la materia, la doctrina y la jurisprudencia son absolutamente uniformes en cuanto a que los rodados constituyen cosas riesgosas en sí mismas, y que el factor de atribución de responsabilidad a su dueño y/o guardián es objetivo, por imperio del art. 1113, párrafo, 2ª parte del Código Civil (en la actualidad, la misma solución es consagrada en los arts. 1757, 1758, 1769 y concs. del Código Civil y Comercial). En consecuencia, no pesa sobre los actores la carga de demostrar la culpabilidad del responsable, y éste ni siquiera puede exonerarse acreditando su propia diligencia, porque la imputación de la obligación de resarcir se fundamenta en un factor de tipo objetivo, que hace total abstracción de un juicio de reproche acerca de la conducta del sindicado como responsable. Antes bien, son el demandado y la citada en garantía quienes para eximirse de responsabilidad deberán probar la “causa ajena”, esto es, la ruptura del nexo causal ya sea en virtud del hecho de la propia víctima, del hecho de un tercero por el cual no deben Fecha de firma: 08/11/2018 responder, o la existencia de un caso fortuito o de fuerza mayor.

    Alta en sistema: 03/12/2018 Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #14654903#220701812#20181107121435010 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L Así, tal como lo ha expresado calificada doctrina, a partir de la recepción jurisprudencial de la teoría del riesgo creado, en materia probatoria, la víctima en primer lugar está relevada de acreditar el carácter riesgoso del automóvil, que se presume iuris et de iure; en segundo término, y en relación con la prueba de la relación causal, demostrado que el perjuicio provino de la intervención del automotor se presume iuris tantum que el daño fue provocado por el riesgo de la cosa. Por ende, la carga que pesa sobre el reclamante respecto de la relación causal se limita a la prueba de la conexión física o material entre el automotor y el daño, es decir, la participación de esa cosa riesgosa en el evento; ello trae aparejada la presunción de causalidad adecuada en el sentido de que el daño provino o...

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