Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - SALA J, 9 de Diciembre de 2014, expediente CIV 049417/2011/CA001

Fecha de Resolución 9 de Diciembre de 2014
EmisorSALA J

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA J Expte. N° 49.417/11. “R., G.D.O. c/R., P.J. y otros s/ daños y perjuicios”.

Juzgado N° 21.-

Buenos Aires, a los días del mes de diciembre de 2014, reunidas las Señoras Jueces de la Sala “J” de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a fin de pronunciarse en los autos caratulados: “R., G.D.O. c/R., P.J. y otros s/ daños y perjuicios”.

La Dra. Z.W. dijo:

Contra la sentencia de fs. 1375/1385, se alzan la parte actora, quien expresa agravios a fs. 1399/1405, y la demandada y su citada en garantía, quienes hacen lo propio a fs. 1407/1412 vta. Corridos los traslados de ley pertinentes los mismos fueron evacuados a fs. 1414/1418 por la accionada y su aseguradora y a fs. 1420/1423 vta. por la accionante. Con el consentimiento del auto de fs. 1425 quedaron los presentes en estado de resolver.

  1. INCAPACIDAD SOBREVINIENTE.-

  2. a) Se agravia la actora por la suma otorgada por este concepto, a la que considera reducida, por lo que solicita su elevación. (Ver fs. 1401/1401 vta.).

  3. b) Por su parte, se quejan la accionada y su aseguradora por la procedencia del rubro, solicitando su rechazo, y, subsidiariamente, por el monto concedido en este carácter, considerándolo elevado y solicitando su disminución.

    (Ver fs. 1407 vta./1409).

  4. c) En la sentencia en recurso se estableció una indemnización de $

    438.000 por este rubro. (Ver fs. 1379/1382).

  5. d) En primer lugar, debe establecerse que es criterio reiterado de esta Sala que la estimación del daño por incapacidad sobreviniente no sólo abarca las limitaciones en el ámbito laboral específico, sino en cuanto pueda afectar la capacidad laborativa genérica y el desarrollo normal de la vida de relación. (Ver Expte. Nº 76.437/1999, “Sosa, J.A. c/L., C.A. y otros s/daños y perjuicios” del 02/03/2010; E.. Nº 34.996/07, “C. de Carecchio, R. c/T.L. y otros s/daños y perjuicios” del Fecha de firma: 09/12/2014 Firmado por: MARTA DEL R MATTERA, JUEZ DE CAMARA Firmado por: B.A.V., JUEZ DE CAMARA Firmado por: Z.D.W., JUEZ DE CAMARA 23/03/2010; E.. Nº 69.932/2002, “L., R.G. c/Acosta, M.A. y otros s/ daños y perjuicios” del 30/03/2010, entre muchos otros).

    En efecto, la noción de “lo patrimonial” en el derecho de daños es más amplia que la de patrimonio en estricto sentido técnico, pues debe abarcar, más allá de los bienes exteriores pertenecientes a la persona, las potencialidades humanas que instrumentalmente posean naturaleza económica, que, aunque desprovistas de valor económico en sí, lo adquieren indirectamente al ser aplicadas al logro de finalidades productivas. Así la integridad de la persona presenta un valor económico instrumental como capital destinado a ser fuente de beneficios económicos y de toda índole, cuya afectación cercena posibilidades de desenvolvimiento futuro, con lo cual se tiene que el daño en esta esfera resulta ser susceptible de apreciación pecuniaria, como lo exige el art. 1068 del Código Civil, y, por ende, indemnizable. Como afirma M.I., “en el examen complejo de su multiforme actividad, al margen de la laboral, toda persona desarrolla en su casa o fuera de ella, tareas vinculadas con sus facultades culturales, artísticas, deportivas, comunitarias, sociales, religiosas, sexuales, etc., y los deterioros o menoscabos en tales quehaceres pueden acarrear consecuencias de carácter patrimonial” (“Responsabilidad por daños”, t.II-B, p. 194).

    Asimismo, y a criterio de esta Sala, el daño psíquico no constituye un daño autónomo, sino un aspecto a considerar dentro del rubro incapacidad sobreviniente, pues configura una disminución de aptitudes con repercusión en el patrimonio y la vida de relación del damnificado.

    Desde este punto de vista habrán de analizarse las probanzas producidas en relación a la cuestión.

    A fs. 1350/1362 consta la pericia médica de oficio, en la que se dictaminó

    que el actor padece una incapacidad física permanente del 73% como consecuencia de un cuadro de desorden mental orgánico postraumático crónico, grado III (severo), más craniectomía, craneoplastía más cicatriz frontoparietal por craneoplastía que comprende tanto el aspecto físico como psíquico del actor.

    Dicha pericia fue objeto de impugnación a fs. 1365/1366 por la demandada y su citada en garantía, lo que mereció la contestación del perito a fs.

    1370/1371.

    Debe decirse que las impugnaciones formuladas no alcanzan a conmover las conclusiones brindadas por el perito en su dictamen, el cual se encuentra correctamente fundado en principios científicos y técnicos inobjetables por lo que habré de estar al mismo haciendo aplicación de las reglas de la sana crítica Fecha de firma: 09/12/2014 Firmado por: MARTA DEL R MATTERA, JUEZ DE CAMARA Firmado por: B.A.V., JUEZ DE CAMARA Firmado por: Z.D.W., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA J (arts.386, 476 y concs., Código Procesal Civil y Comercial de la Nación), máxime teniendo en cuenta las explicaciones brindadas por el experto a fs. 1370/1371.

    Finalmente, debe recordarse en este punto, lo expuesto reiteradamente por la jurisprudencia en cuanto a que la indemnización por incapacidad no puede fijarse meramente en función de rígidos porcentajes extraídos sobre la base de cálculos actuariales, sino que deben ponderarse en concreto las limitaciones que el damnificado padece en su desempeño laboral y social, teniendo en cuenta circunstancias particulares como su edad, sexo, condiciones socio-económicas, actividad laboral anterior, incidencia real de las lesiones en su actividad actual, etc. Por ello es que el porcentual determinado pericialmente cobra un valor meramente indiciario y no matemáticamente determinante del monto a reconocer.

    Ahora bien, en cuanto al rubro, lo considero procedente, y a su monto, teniendo en cuenta las circunstancias particulares del caso, la entidad de la lesión y las condiciones personales de la víctima, tales como sexo (masculino), edad (28 años), ocupación (empleado), estado civil (soltero) y situación socioeconómica (ver beneficio de litigar sin gastos a fs. 9/11, 29/30, 34/35), considero la suma fijada ajustada a derecho y a las constancias de autos, por lo que propicio su confirmación (Art. 165 CPCC).

  6. DAÑO ESTETICO.-

  7. a) Se queja la actora por la desestimación de este rubro, solicitando su acogimiento. (Ver fs. 1402/1402 vta.).

  8. b) En primer lugar, debe decirse que ha sido criterio reiterado de este Tribunal que el daño estético no es autónomo respecto del material o el moral, sino que integra uno u otro, o ambos, según el caso.

    Dadas las circunstancias particulares del caso, el rubro carece de autonomía para ser indemnizado en forma independiente, debiendo ser contemplado dentro del daño moral, por el sufrimiento espiritual que puede provocar.

    Es por ello que, en lo que se refiere a la cuantificación del rubro, no debe confundirse la incidencia patrimonial de la lesión estética con el sufrimiento que produce a quien lo padece, y que es ponderado dentro del resarcimiento por daño moral, debiendo...

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