Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ii, 29 de Mayo de 2017, expediente CNT 049534/2012/CA001

Fecha de Resolución29 de Mayo de 2017
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA II SENTENCIA DEFINITIVA NRO.: 110524 EXPEDIENTE NRO.: 49.534/12 (JUZGADO Nº 34)

AUTOS: “Q.J.M.C.S. Y OTRO S/ACCIDENTE ACCIÓN CIVIL.”

VISTO

Y CONSIDERANDO:

En la ciudad de Buenos Aires, el 29 de mayo de 2017 , reunidos los integrantes de la Sala II a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, practicado el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

El Dr. M.Á.M. dijo:

  1. Contra la sentencia de primera instancia (fs. 453/458)

    dictada por la Dra. F.M. que hizo lugar a la demanda fundada en el art. 1113 del Código Civil contra H.S. y la rechazó contra Asociart ART SA, se alzan el actor y la vencida en los términos de los recursos que lucen a fs. 459/465 y 469/473, respectivamente, y que merecieron réplicas a fs. 475/476, 480/483 y 485/487.

    Asimismo, el perito médico y la defensa letrada del actor cuestionan los honorarios regulados a su favor por creerlos bajos.

  2. Se agravia Hermac SA de la condena en su contra.

    La Sra. Juez a quo consideró que le asistía razón al reclamante pues los testigos que declararon en autos dieron cuenta de los movimientos continuos y repetitivos que le exigían al actor sus tareas como operario como así también de los esfuerzos físicos que le demandaban y por lo tanto calificó la tarea como riesgosa, avalada por el informe pericial técnico. Concluyó que la empleadora no supervisó como debía el desarrollo de las tareas encomendadas, argumentando que quien se beneficia con la explotación de la actividad comercial desarrollada, en cuyo beneficio el empleado labora, tiene la obligación de responder por los daños ocasionados.

    Sostiene la apelante que siempre cumplió con los deberes a su cargo y que se hizo una valoración parcial del informe técnico.

    Aclara que no se tuvo en cuenta que el perito informó que el personal dispone de intervalos necesarios para la concurrencia al baño según su necesidad y 45 minutos para el Fecha de firma: 29/05/2017 almuerzo, que las áreas de trabajo se encuentran limpias y sin materiales en el piso, que Alta en sistema: 05/06/2017 Firmado por: M.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.A.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.C.F., SECRETARIO INTERINO #20005334#178238542#20170529140426581 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA II hay un sector de depósito en donde se estiban los rollos a procesar o el producto terminado, que la empresa cumple con las normativas vigentes en materia de seguridad e higiene laboral y no se entregaron constancias al perito de denuncias efectuadas por la ART ante el organismo de contralor. Destaca que no se tuvieron en cuenta los dichos de los testigos del actor (E., G. y R.) que dijeron que se entregaban elementos de seguridad como guantes, zapatos, casco y faja.

    Memoro que para la judicante de grado, siguiendo lo informado por el perito médico, las tareas efectuadas por el trabajador le ocasionaron una discopatía (5ta lumbar) con causa preexistente, alteraciones clínicas y limitadas posibilidades de sortear un examen preocupacional que lo incapacita en un 5%

    de la t.o. más los factores de ponderación, descartando la incidencia extra laboral.

    Es cierto que los puntos informados por el perito técnico a fs. 342/348 indicados por la apelante no fueron señalados en la sentencia y que los testigos coincidieron en que se entregaban elementos de seguridad, empero no logran desvirtuar la conclusión de la sentenciante, pues, como ésta dijera, quedó acreditado también, a través del informe técnico y la prueba testimonial (fs. 186/189), que fueron los movimientos continuos y repetitivos, sumados al esfuerzo físico, lo que incapacitó al actor.

    Es decir, aún con pausas para ir al baño o a almorzar, contando con un sector limpio y ordenado, cumpliendo normas de seguridad e higiene (entrega de elementos de seguridad) y sin denuncias de la ART, el accionante estuvo expuesto mientras realizaba las tareas a esfuerzos físicos y movimientos repetitivos continuos idóneos para provocar el daño que sufre, lo que evidencia responsabilidad patronal en los términos del viejo art. 1113 del código Civil, ya que hubo cosas que participaron causalmente, pero también, y sobre todo, de acuerdo a la pauta del art. 1109 de dicho cuerpo legal, ya que la apelante no tomó las medidas adecuadas para evitar tales esfuerzos columnarios y los movimientos repetitivos nocivos, como era su deber legal (conf. Ley 19.587, arts. 75 LCT y 4 y 31 ley 24.557).

    Por lo expuesto, cabe confirmar el pronunciamiento de grado en el punto.

  3. Cuestiona el actor el rechazo del daño psicológico.

    La Dra. F.M. no hizo lugar a este reclamo porque el perito médico informó que las secuelas son pasibles de tratamiento, por lo que entendió que la minusvalía no era definitiva concluyendo que el demandante no presenta minusvalía psíquica alguna de carácter parcial y permanente que guarde relación causal con el trabajo desempeñado.

    Invoca el apelante que el informe pericial, que da cuenta de una incapacidad psíquica del 3%, fue presentado en agosto de 2014 y que el Fecha de firma: 29/05/2017 Alta en sistema: 05/06/2017 Firmado por: M.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.A.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.C.F., SECRETARIO INTERINO #20005334#178238542#20170529140426581 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA II actor dejó de trabajar para la demandada el 30/11/10, fecha que fue tomada como consolidación del daño, por lo que la incapacidad adquirió carácter definitivo. Agrega que aún no recibió tratamiento y que éste no garantiza la rehabilitación total.

    El informe psicodiagnóstico, elaborado por el licenciado S. que obra en sobre reservado, dio cuenta de que el cuadro psicológico del reclamante, en la actualidad, es compatible con una reacción vivencial anormal de tipo III, que lo incapacitaba en un 10%, sugirió tratamiento y desestimó la posibilidad de remisión espontánea. El perito médico a fs. 376/378, con base en este estudio, descartó la personalidad previa y redujo la minusvalía a un 3% y si bien dijo que era pasible de recibir tratamiento, concluyó que el daño era permanente (ver p. V fs. 378).

    De acuerdo a lo expuesto, y más allá de los efectos que pudiera tener un tratamiento psicológico, la realidad es que el pretensor presenta, en su faz psicológica, un daño cierto y permanente.

    Si bien del psicodiagnóstico surge que existe un nexo causal entre la enfermedad de autos y la minusvalía psíquica, el perito médico no se expidió sobre el punto.

    Destaco que, en este aspecto, la función pericial es de asesoramiento a los jueces, siendo éstos quienes, en el marco de la causa, tienen la responsabilidad de decidir si media un nexo causal o concausal entre las consecuencias que se pretende sean resarcidas y los hechos fundantes del reclamo.

    Y, en el caso, no advierto que de la secuela física -muy limitada afortunadamente-, pueda derivarse un estado patológico como el mencionado en la ya referida evaluación psicológica.

    No es ocioso memorar que de acuerdo a la teoría de la causa adecuada, teoría actualmente predominante en la doctrina jurídica, no todas las condiciones necesarias de un resultado son equivalentes y se reconoce como “causa adecuada” para ver determinado un nexo de causalidad relevante aquella que, según el curso natural y ordinario de las cosas, es idónea para producir el resultado (conf. J.B.A., Teoría General de la Responsabilidad Civil, 8vta. edición, Abeledo-

    Perrot, Buenos Aires, 1993, pág. 263). Por su parte, D.P. coincide en que causa adecuada es aquella que, según el curso normal y ordinario de las cosas, resulta idónea para producir un resultado, debiendo regularmente producirlo (L.D.P., Derecho de Daños, Editorial Civitas, Madrid, 2000, pág. 334.

    Hay consenso en nuestra doctrina acerca de que la reforma del art. 906 del Código Civil por la ley 17.711 receptó la teoría de la causalidad adecuada.

    Y enseña B.A. que para establecer cuál es la causa de un daño conforme esta teoría, es necesario formular un “juicio de probabilidad”, es decir que cabe considerar si tal acción u omisión del presunto responsable era idónea para producir regular o normalmente un resultado, juicio que debe hacerse en función de lo Fecha de firma: 29/05/2017 Alta en sistema: 05/06/2017 Firmado por: M.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.A.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.C.F., SECRETARIO INTERINO #20005334#178238542#20170529140426581 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA II que un hombre de mentalidad normal, juzgada ella en abstracto, hubiese podido prever como resultado de su acto (B.A., ob. cit., pág. 264). Es que probabilidad es sinónimo de posible de suceder.

    Pues bien, al formular por mi parte el respectivo juicio de probabilidad, según la naturaleza o curso normal de las cosas, concluyo sin hesitación que la patología herniaria del accionante despertada en virtud de las tareas desarrolladas para Hemac SA y que lo incapacitaron en un...

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