Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 30 de Noviembre de 2011, expediente 28.466/2010

Fecha de Resolución30 de Noviembre de 2011

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SENTENCIA DEFINITIVA N° 95971 CAUSA N° 28.466 /

2010 SALA IV “QUINTEIRO ANDREA BELEN C/ GASTONOMIA

INSTITUCIONAL ARG. S.A S/ DESPIDO” JUZGADO N° 53.

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los 30 de noviembre de 2011 reunidos en la Sala de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso interpuesto contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación:

La doctora G.E.M. dijo:

I) Contra la sentencia de fs. 275/282 se alzan las partes actora (fs.

283/287) y demandada (fs. 289/290 vta.).

La actora apela, en lo central, porque no se consideran acreditados la fecha USO OFICIAL

de ingreso y el horario de trabajo denunciados en la demanda a pesar de que –

dice- la prueba testimonial producida desvirtúa la presunción aplicable a favor de los asertos de la demandada (art. 86 de la L.O.) y acredita ambos extremos.

Argumenta, en el mismo sentido, que cabe aplicar la presunción del art. 55 de la LCT, ya que se ha probado que la accionada rubricó extemporáneamente (luego de extinguido el vínculo laboral) el libro del artículo 52 de la misma ley.

También se queja del modo como las costas han sido impuestas.

Por otro lado, la apelación que la demandada vierte sobre aspectos de fondo no ha sido concedida (ver fs. 289/290 vta. y 296), por lo que solo cabe considerar la crítica referente a los honorarios.

II) Ante todo, cabe advertir que en la presente causa la actora resultó

incursa en la situación prevista por el artículo 86 de la L.O. (ver fs. 214), lo que hace presumir la veracidad de los hechos de la contestación de demanda y, por lo tanto, correspondía a la actora desvirtuarlos para posibilitar la viabilidad del reclamo. En ese orden, adelanto que la accionante ha logrado desvirtuar los extremos invocados por la demandada en su contestación.

En efecto, la declaración de F.A.G., obrante a fs. 147/148,

arroja luz sobre uno de los hechos controvertidos en la causa: la fecha de ingreso.

Con claridad, la testigo afirma que vio a la actora trabajar en el kiosco, el buffet del colegio, desde que comenzaron las clases, a fines de marzo. También dice que el local abre a las siete y media de la mañana, u ocho, y que cierra a la noche, a las ocho y media, nueve, cuestiones que le constan porque vive en el 1

colegio, dada su calidad de casera en el establecimiento donde se ubicaba el kiosco. Dice, además, que veía trabajar a Q. por la mañana (la testigo lo hacía de 6 a 13). Por ello, sus dichos lucen verosímiles.

Por su parte, el testigo M.A.C., quien declara a fs.

153/154, también dice haber visto a la actora desde marzo de 2010, cuando comenzó el primer cuatrimestre del tercer año de la tecnicatura superior en gastronomía que estaba cursando por entonces. Agrega que iba a estudiar de lunes a viernes desde las 13,30 hasta las 17,30, y que en el recreo de 15 a 15,30

era la actora quien lo atendía. Ahora bien, que C. declare un horario de cierre del local –más o menos a las 22 porque era hasta donde estaba la tecnicatura de noche- y que A.G. dijera que el kiosco cerraba a las 20,30

ó 21, no resulta vinculado a un hecho relevante ni controvertido en esta causa, ya que el horario denunciado por la parte actora en su escrito de inicio es el comprendido entre las 7,30 y las 17. En todo caso, ambos están diciendo que el local permanecía abierto hasta la noche, sin que resulte relevante en el caso el horario preciso de cierre ni la discordancia que sobre este punto se advierte en sus testimonios.

La declaración de M.G. (fs. 149/150) resulta concordante, a su vez, con las de C. y G., en cuanto a la época de ingreso de la actora,

con el detalle de que señala como fecha de ingreso el 8 de marzo, es decir el día de inicio de las clases.

Á.A.M. (fs. 151/152), propuesto por la demandada, es el único testigo que señala el mes de mayo como época de trabajo de la actora.

M. distribuía helados a la demandada, y para ello concurría a su local “más o menos dos veces por semana”. Es decir que se trata de un testigo que se encuentra en una posición menos ventajosa respecto del resto para apreciar los hechos. Ello, dado que, a diferencia de M., tanto C. como...

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