Puntos en común de las bandas en disputa

 
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Los Hell's Angels y Los Tehuelches tienen algo más en común que el gusto por las motos Harley Davidson. Los motoqueros de ambos grupos comparten la afición por las armas, los excesos, la integración selectiva de sus miembros, la intención de mantener un bajo perfil y, en algunos casos, la adoración de símbolos nazis. Pero sobre toda las cosas, los une el desprecio por la pandilla rival.

Los Angeles del Infierno (según la traducción) versión local comenzaron a ser visibles en la Argentina en 2011, cuando la Policía Federal detuvo Paul Merle Eischeid en una casa de San Isidro. Eischeid, miembro de la agrupación con origen estadounidense, figuraba en la lista de delincuentes buscados por el FBI y estaba acusado de secuestro, homicidio premeditado, extorsión y chantaje. Su recompensa era de 25.000 dólares. Pero el nacimiento de la filial celeste y blanca se remonta a 1999, cuando en el barrio de Constitución se reunían de manera oficial siete miembros plenos y cinco aspirantes.

Los Hell's Angels argentinos nacieron tras varios contactos con sus hermanos (así se llaman entre su miembros) Hell's Angels de Río de Janeiro. La hermandad de hombres con músculos trabajados, cabezas rapadas, barbas largas, chalecos de cuero y en motos que hoy se venden entre los US$ 15.000 y US$ 50.000 fue creciendo. A tal punto que, en 2014, Buenos Aires fue elegida como sede del World Run, un evento que se realiza todos los años en diferentes países en donde el club tiene presencia. Ese mismo año una modelo acusó a su pareja de golpearla en forma salvaje. El hombre era boxeador y vicepresidente de los Hell's Angels Argentina.

La banda de motoqueros se originó entre los años 40 y 50 en Estados Unidos, pero se volvió un ícono en los 60 por varias razones, entre ellas, un célebre relato que realizó el escritor Hunther Thompson. Su lado salvaje apareció el 6...

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