La protesta debe tener un límite

 
EXTRACTO GRATUITO

Ante los lamentables episodios ocurridos en el parque Indoamericano de esta ciudad, es preciso reclamar una exhaustiva investigación que esclarezca las muertes de dos personas por armas de fuego, sin por eso dejar de condenar la toma de espacios públicos y las violaciones de la ley.Los violentos hechos se iniciaron con la ocupación del parque situado en el barrio porteño de Villa Soldati por unas 200 familias, en su mayoría extranjeras. Durante su desalojo por efectivos de las policías Federal y Metropolitana, se registraron enfrentamientos que derivaron en las muertes de Bernardo Salgueiro, de 22 años, y de Rosemarie Puja, de 28, tras recibir impactos de perdigones de 8,6 milímetros. Se trata de municiones compatibles con las escopetas que utiliza la Policía Federal y también con armas de fabricación casera, conocidas vulgarmente como "tumberas".Tras el desalojo, el parque Indoamericano volvió a ser tomado por familias que reclaman por su derecho a una vivienda, acompañadas por militantes de diversas agrupaciones políticas y sociales, entre los que anoche se registraron violentos incidentes, sin la presencia policial.Independientemente del grado de legitimidad que pueda tener el reclamo de muchas de las familias involucradas, es necesario señalar una vez más que el espacio público no puede ser negociado y que el Estado no puede estar ausente.En los últimos tiempos, los argentinos nos hemos acostumbrado a contemplar cómo desde sectores políticos se estimula a distintos grupos a apropiarse de lugares públicos como parques, plazas o calles en los que se sienten con derecho a cobrar peajes para permitir el paso de automovilistas. También ha crecido la usurpación de viviendas ajenas, con el pretexto de un estado de necesidad no siempre demostrable.Visiones populistas y demagógicas han llevado a nuestros gobernantes en años recientes al error de inhibirse de actuar frente a cualquier violación...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA