Los programas de asistencia a la víctima en el estado neuquino

Autor:Por María Elizabeth Vaccarisi - José Daniel Cesano
RESUMEN

I. A modo de introducción: victimología y prevención del delito. II. Las respuestas del Estado neuquino ante las personas víctimas de delito. III. Análisis de las respuestas estatales. IV. Conclusiones.

 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO
I A modo de introducción: victimología y prevención del delito

Desde una perspectiva criminológica, uno de los modelos de prevención del delito es el denominado por la literatura especializada como "preventivo-victimológico"1.

Tal modelo se caracteriza por fortalecer las redes de prevención de la victimización2, lo que tiene lugar a través de distintos programas que se implementan no sólo en relación con los concretos procesos de victimización primaria, sino también reduciendo la vulnerabilidad de posibles grupos de riesgo3.

Dichos programas están orientados a satisfacer diferentes requerimientos que, sintéticamente expuestos, pueden agruparse del siguiente modo4:

· En el ámbito de la victimización primaria (entendiendo por tal aquellos procesos que reflejan la experiencia individual de la víctima y las diversas consecuencias perjudiciales directas producidas por el delito, de índole física, económica, psicológica o social5), los programas se encaminan a una pronta atención de las necesidades derivadas del hecho delictivo en sí mismo, con el objeto de que la víctima tenga de inmediato una primera atención jurídica, médica, psicológica y social asistencial. Se trata, por lo general, de programas implementados a través de servicios especializados en la atención a la víctima del delito6. La atención brindada por dichos servicios -como se ha señalado correctamente- no sólo incide favorablemente sobre la primera victimización (en cuanto atenúa el efecto del delito sobre la víctima), sino, incluso, respecto de la victimización secundaria, desde que morigera el desamparo informativo y material en que se puede encontrar ésta en relación con las instancias policial y judicial7.

· Por otra parte, los programas en cuestión pueden estar orientados a operar sobre grupos de riesgo (esto es: personas o ámbitos sociales susceptibles de ser victimizados), actuando, en tales casos, ora con una finalidad informativa sobre las precauciones que hayan de tomar para evitar convertirse en víctimas del delito, ora a través de políticas sociales o educativas específicas destinadas a mejorar la situación de desvalimiento que caracteriza a estos grupos8. Sin descartar -en este segundo grupo- la incidencia de la labor desarrollada por las agencias específicas de asistencia a la víctima9, resulta evidente que la orientación de estos programas desborda los concretos cometidos de aquéllas (centros u oficinas de ayuda a la víctima); por lo que, por lo general, la ejecución de los mismos aparece como manifestaciones que se insertan dentro de la política social global del Estado.

En este marco pretendemos ubicar la presente contribución. Su propósito se concreta en:

· Detectar los principales programas que, dentro del Estado provincial, se prevén como respuesta para la asistencia de los casos de victimización primaria o como estrategias preventivas para evitar la victimización de grupos vulnerables.

· Describir, sintéticamente, sus contenidos y

· Por fin, realizar un análisis crítico de las políticas sociales en el área (esto es: asistencia de la víctima), con la finalidad de valorar la coherencia (o no) de las estrategias del Estado provincial en esta materia.

El abordaje de estas cuestiones se realizará bajo la óptica de análisis propia del trabajo social, utilizándose tanto los instrumentos conceptuales como metodológicos que son patrimonio de esta disciplina. Una vez más, nuestro esfuerzo se orienta a abordar una problemática vinculada con los intereses de la ciencia jurídico-penal desde una perspectiva interdisciplinaria. Ello no podría ser de otra manera, desde que adscribimos a un modelo jurídico multidimensional; este modelo, desde lo epistemológico, "[...] propone un 'pluralismo metodológico', apoyado en un 'programa integral de interdisciplinariedad' [...]"10.

II Las respuestas del estado neuquino ante las personas víctimas de delito

La intervención estatal surge a partir del reconocimiento, por parte del Estado, de la existencia de problemas o cuestiones que requieren algún tipo de respuesta, para cuya concreción se dispone de los recursos necesarios; estas respuestas genéricamente se pueden denominar "políticas públicas".

El Estado neuquino implementa las políticas sociales a través de diferentes organismos de ejecución. Dentro de las temáticas abordadas, se encuentran aquellas problemáticas que involucran a las personas víctimas de delito o en riesgo de serlo. En el presente trabajo no sólo se analizarán las respuestas generadas para abordar situaciones en que están presentes víctimas de delito, sino que se incluirán programas o servicios que se accionan en situaciones en las que se detecta el riesgo de que las personas puedan llegar a serlo, especialmente en el caso de los menores de edad (respuestas de carácter preventivo relacionadas con grupos vulnerables).

Así, en las áreas de salud, de acción social, de gobierno, etc., se observa la existencia de servicios con programas que operan sobre la temática analizada. Si bien cada una de ellas procura tener una especificidad, se puede decir que la problemática de los adultos o menores víctimas de delito o en riesgo de serlo es abordada desde diferentes perspectivas o con diferentes énfasis -lo legal, lo social, la salud, etcétera.

Esto es importante destacar, dado que, en función de la perspectiva y del encuadre teórico desde el cual se trabaja, así como del momento del proceso en que se actúe, se van a generar necesariamente diferentes estrategias de intervención o modalidades de respuesta, y con diferentes intencionalidades.

Una de las particularidades que presentan las respuestas generadas desde el Estado neuquino es procurar un abordaje interdisciplinario de esta compleja problemática. Generalmente, las disciplinas intervinientes son el trabajo social, la psicología, la medicina y la abogacía, que intentan atender al sujeto víctima de delito desde el plano legal y el biopsicosocial.

La problemática social que mayormente registra sujetos víctimas de delitos o en riesgo de serlo es la denominada "violencia doméstica" -problemática con enormes dificultades para su atención, dado que se desarrolla en el mundo o ámbito privado de las personas, constituyéndose esto en el primer obstáculo para su detección y, en consecuencia, para su tratamiento-. Se estima que, en general, los casos detectados sólo representan el 10% de las situaciones de violencia familiar existentes. En la provincia de Neuquén, desde la década de los '80 se viene trabajando en esta temática y el grueso de los programas analizados en el presente trabajo prevén abordarla.

La violencia es toda acción u omisión innecesaria y destructiva de una persona hacia otra que da lugar a tensiones, vejaciones u otros síntomas similares. Entre los comportamientos violentos, está el maltrato doméstico, que involucra agresiones físicas, psíquicas, sexuales o de otra índole, llevadas a cabo reiteradamente por parte de un familiar y que causan daño físico o vulneran la libertad de otra persona11.

La violencia se aprende, es producto de un largo proceso evolutivo condicionado principalmente por factores culturales y sociales. Los niños y las mujeres son las principales víctimas de los malos tratos o de la violencia doméstica. La tradición cultural y religiosa, así como ciertas costumbres sociales, han otorgado poder al hombre sobre la mujer y a los padres sobre los hijos. Particularmente, la creencia de que los hijos son propiedad privada de los padres12.

Además de los ya señalados, se pueden mencionar como factores de riesgo -en cuanto a que incrementan la posibilidad de que existan malos tratos en el hogar- los siguientes:

· el desempleo;

· la inestabilidad y/o precarización laboral;

· ingresos familiares insuficientes para cubrir las necesidades básicas;

· no contar con una vivienda adecuada, y

· la falta de apoyo social y familiar13.

Factores con alta frecuencia en nuestra realidad, debido a los procesos de precarización y pauperización que vienen sufriendo amplios sectores poblacionales de nuestra sociedad en las últimas décadas. Ello debe llevar a entender que la sociedad es generadora de malos tratos, de situaciones de violencia, y que, por lo tanto, las soluciones de fondo son sociales y no individuales.

El...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA