Con profundas divisiones, la UE se reúne para debatir su presupuesto

 
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PARÍS.- En la jerga de los iniciados, esta cumbre europea bien podría ser una de esas llamadas de las "tres camisas", porque se extiende durante tres días. Desde ayer, los 27 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) comenzaron en Bruselas una reunión en la que deberán decidir el presupuesto del bloque de un billón de euros para 2014-2020.Pero el acuerdo se anuncia difícil porque deberá conciliar posiciones diametralmente opuestas entre países como Gran Bretaña, que exige profundos recortes, y otros, que se resisten a perder las ayudas europeas."Con mucha suerte, llegaremos a un acuerdo el viernes por la noche", advirtió ayer el primer ministro finlandés, Jyrki Katainen.Las contradicciones son, en efecto, profundas. En momentos en que la eurozona se halla oficialmente en recesión y en que todos reconocen que sólo saldrá de esa situación mediante una iniciativa común de reactivación, cada uno de los 27 miembros de la UE hace lo posible para no pagar su contribución y multiplica los argumentos de excepción, rebajas y descuentos.El primero en desplegar esa artillería ayer fue David Cameron. En apenas tres frases, el primer ministro británico marcó la temperatura de la cumbre y -como era su intención- puso la presión sobre el resto de sus socios."No estoy para nada contento [con las propuestas que deben ser discutidas]. Voy a negociar férreamente para obtener un buen acuerdo para los contribuyentes británicos y europeos. Y quiero conservar el cheque británico", dijo antes de encerrarse durante media hora con el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy. Cameron se abstuvo de pronunciar la palabra "veto", que, sin embargo, había amenazado con utilizar al término de la última cumbre europea del 19 de octubre. Enseguida se reunió con sus aliados, el sueco Fredrik Reinfeldt y el holandés Mark Rutte, partidarios, como él, de una drástica reducción de los gastos propuestos.Denominado "cheque británico", la rebaja o descuento obtenido por Gran Bretaña en 1984 se justificaba en ese momento porque el reino recibía muy poco dinero de la Política Agrícola Común (PAC), que absorbía entonces cerca del 80% del presupuesto europeo.Esa compensación acordada a los británicos es financiada por los otros socios. En 2011, el cheque que recibió Londres se elevó a 3600 millones de euros y fue principalmente financiado por Francia, Italia y España, los tres países que más se benefician con las ayudas de la PAC.La segunda aberración es la incapacidad de los...

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