Sentencia de TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL, 28 de Marzo de 2018, expediente CCC 031011/2015/TO01

Fecha de Resolución28 de Marzo de 2018
EmisorTRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL

Poder Judicial de la Nación TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL CCC 31011/2015/TO1 FUNDAMENTOS DEL VEREDICTO DICTADO EL 21 DE MARZO DE 2018 EN LA CAUSA N° 31011/2015 (Nro. Int. 4197) DEL REGISTRO DEL TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL N° 24, SEGUIDA A M.E.Q..-

PRIMERO

Conforme el requerimiento fiscal de elevación a juicio obrante a fs. 61/62 se le atribuyó a M.E.Q. haber proferido frases de tono amenazante a M.E. tales como “si no se van de acá los voy a quemar vivos a todos, los voy a matar; M. salí hija de puta, te voy a acuchillar a vos, a tus críos y a los perros, negra de mierda” ello a la vez que golpeaba violentamente el portón de acceso a la vivienda. El suceso ocurrió el 14 de junio de 2015 a las 14.15 hs. en la finca de Asturias 2552 de esta Ciudad.

La conducta fue calificada como constitutiva del delito de amenazas coactivas, agravadas por tener como propósito el de compeler a otro a abandonar el lugar de residencia habitual, por el que debía responder Q. como autora con cita de los arts. 45, 149 ter inc. 2°

en función del art. 149 bis, segundo párrafo del Código Penal.

SEGUNDO

En la oportunidad de alegar sobre el mérito de la prueba, en los términos previstos en el artículo 393 del Código Procesal Penal de la Nación, el F., Dr. A.Y., formuló acusación.

Consideró haber acreditado los hechos del requerimiento de elevación a juicio, a los que describió en igual sentido.

Entendió que ello se acreditaba con la prueba testimonial y documental que se produjo en la audiencia de debate. En este sentido Fecha de firma: 28/03/2018 Firmado por: M.C.M., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: M.E.D., SECRETARIO DE CAMARA #27614004#202261157#20180328100817433 sostuvo que las declaraciones de E., de R. y de M.Q. han sido puntuales en señalar que la imputada y su padre se presentaron en el domicilio y que desde el interior escucharon gritos hostiles mientras golpeaban la puerta y por la cámara percibieron que los que estaban en la puerta eran Quintela y el padre.

Destacó que las manifestaciones de los testigos E., R. y M.Q., al menos en la actualidad se mostraron desprovistas de animosidad, todos dijeron que no esperaban llegar a una instancia como ésta y mencionaron que el conflicto se habría recompuesto o al menos que la hostilidad que había en el momento de los hechos ha cesado.

En cuanto al testimonio de E. señaló que fue evidente la falta de vocación de narrar los sucesos que puedan perjudicar a su cuñada y su carácter esquivo para declarar lo que Q. dijo. Más allá

de eso, reconoció que fue la acusada y no su suegro quien le gritaba.

Recordó que los gritos además de insultos contenían amenazas y al serle leída su declaración anterior conforme lo permite el art 391 del C.P.P.N., ratificó que la acusada habría amenazado con prender fuego la casa y acuchillarla a ella, sus hijos y perros si no se iba de la vivienda.

El tema del conflicto era por la casa y el problema comenzó con una mediación para adquirir la propiedad por prescripción.

M.Q. ratificó que los hechos ocurrieron, que escuchó gritos en tono hostil, pero no el contenido concreto, ni si las manifestaciones venían de su tía o su abuelo. Esto es intrascendente porque actuaban conjuntamente.

El testimonio de R.R., por ser un testigo ajeno al conflicto, es valioso, no conocía a la imputada y su relación es de amistad con la damnificada, contó desinteresadamente que Fecha de firma: 28/03/2018 Firmado por: M.C.M., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: M.E.D., SECRETARIO DE CAMARA #27614004#202261157#20180328100817433 Poder Judicial de la Nación TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL CCC 31011/2015/TO1 efectivamente estaba comiendo cuando la señora se presentó y comenzó

a gritar que iba a prender fuego la casa. Le decía “¡M. hija de puta te voy a matar!” Esa declaración valida la declaración de E. y completa un cuadro probatorio contundente.

Se cuenta además con la prueba documental, las fotos de las cámaras que permiten ver a Quintela y a su padre en la puerta del domicilio el día del hecho a las 14.15 hs. Escudero las reconoció, la presencia de Quintela no está discutida, reconocieron que estaban allí

aunque negaron haber proferido insultos o amenazas.

Tiene por cierto que el episodio ocurrió y que el cariz fue el que la fiscal de instrucción C.O. describió.

En punto a la calificación legal del hecho señaló que frases como las evocadas, tienen claramente un contenido vinculado con el anuncio de un mal futuro e ilícito. Más allá del conflicto de las partes, Q. no tenía derecho a proferir estas advertencias de un mal futuro a las personas que la recibieron. Se conectan con el conflicto previo sobre quién tenía derecho a esa casa. Este conflicto fue explicitado de modo concreto al momento de las amenazas, se hizo la exigencia de que E. se fuera de la casa pues de lo contrario que ocurriría esto que les dijo. Las amenazas orientadas a compeler a hacer algo en contra de su voluntad, encuadran en la figura de amenazas coactivas del art. 149 bis última parte CP.

De todas maneras el art 149 ter, segundo inciso, apartado a) prevé

una calificación especial para los casos en que la exigencia coactiva abandone el lugar en que reside de modo habitual. Esta calificación es correcta conforme a los hechos probados, profirió frases exigiéndoles que abandonen el lugar en que vivían. Es indiferente si como lo expone Q., ella tenía o no derecho del inmueble o si le corresponde a Fecha de firma: 28/03/2018 Firmado por: M.C.M., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: M.E.D., SECRETARIO DE CAMARA #27614004#202261157#20180328100817433 E., porque lo cierto es que no es posible valerse de vías de hecho para ejercer pretensiones o ejercer derechos de posesión sobre un inmueble. No hay justificantes, más allá de que el hecho es en un contexto de grave disputa familiar en torno a los derechos del inmueble y reclamos diversos entre parientes, nada de esto justifica el comportamiento de Quintela, según la ley. No hay causas de exculpación.

En cuanto a la graduación de la pena indicó que hay múltiples condiciones de atenuación, Q. es una mujer inserta socialmente, su informe social es muy favorable, no tiene antecedentes.

Los hechos no son particularmente graves, pero sobre todo toma en cuenta que para la ley penal la magnitud del hecho es de intensísima gravedad. La escala penal parte de un mínimo de 5 años de prisión que para un hecho como el analizado es una desmesura, pero no se trata de una decisión que está en sus manos, ha sido una disposición del legislador de esta norma que es el único legitimado ´para establecer las escalas penales.

Sobre...

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