Sentencia de TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL, 25 de Octubre de 2017, expediente CCC 065335/2014/TO01

Fecha de Resolución25 de Octubre de 2017
EmisorTRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL

Poder Judicial de la Nación TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL CCC 65335/2014/TO1 FUNDAMENTOS DEL VEREDICTO DICTADO EL PASADO 18 DE OCTUBRE DE 2017 POR EL TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL N° 24 EN LA CAUSA N° 65335/14 (INT. 4220), SEGUIDA A D.H.A. y LORENA GISELLE PAONEZZA.-

PRIMERO

Que según el requerimiento fiscal de elevación a juicio obrante a fs. 184/89 se les atribuye a D.H.A. y a L.G.P., en plena connivencia, el hecho ocurrido el 27 de octubre de 2014, siendo las 20.30 horas aproximadamente y consistente en haber amenazado a D.L.P., por haber tenido como propósito el de compelerla a hacer abandono de su lugar de residencia habitual, en ocasión en que la damnificada se encontraba en el interior del inmueble de la calle J.L.C. 4191, piso 6°, portería, de esta ciudad, lugar donde aún convivía con su ex pareja, D.H.A..

Asimismo, se le imputa a D.H.A. el haber agredido físicamente a D.L.P., en las circunstancias de tiempo y lugar reseñadas y en momentos en que la sostenía de la muñeca, lo que le provocó dos lesiones excoriativas vecinas y alargadas de 0,2 cm. por 1,5cm. de superficie cada una, situadas en la cara interna del tercio distal del ante-brazo derecho, las cuales curarán en un plazo inferior al mes, de conformidad con el informe médico de fs. 11.

En efecto, en las circunstancias de tiempo y lugar reseñadas, A. le manifestó que debía conseguirse un lugar para mudarse, en virtud de la separación de ambos, a lo que la damnificada le explicó que ya había conseguido uno y que se mudaría dentro de un Fecha de firma: 25/10/2017 Firmado por: R.H.L., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: A.I.B., SECRETARIO DE JUZGADO #27739690#191183215#20171023114648616 mes. Ante ello, el acusado se rió y la tomó fuertemente de la muñeca derecha, obligándola a escuchar a una mujer, G.P., que estaba al teléfono y quien le profirió que “él era su hombre, que la iba a matar, le iba a cortar la cara y los dedos, si te seguís quedando acá te van a pasar esas cosas”.

Luego, el acusado se contactó con el 911 y cerró la puerta, permaneciendo en el interior del domicilio junto a sus hijos menores, al tiempo que la damnificada le solicitó a una vecina que se comunicaran al 137.

En cuanto a la calificación legal de dichas conductas, el Sr.

Fiscal de Instrucción consideró que A. debía responder en calidad de autor del delito de lesiones leves y como coautor del delito de amenazas coactivas agravadas por tener como propósito el de compeler a la damnificada a hacer abandono de su lugar de residencia habitual (arts. 45, 89 y 149 ter inc. 2° del CP), mientras que P. debía responder como coautora del delito de amenazas coactivas agravadas por tener como propósito el de compeler a la damnificad a hacer abandono de su lugar de residencia habitual (arts. 45 y 149 ter inc. 2°

del CP).

SEGUNDO

Que en la oportunidad de alegar sobre el mérito de la prueba, en los términos previstos en el artículo 393 del Código Procesal Penal de la Nación, el F. General, Dr. A.Y., sostuvo que iba a formular acusación en relación a A. y Paonezza, ya que, más allá de alguna consideración que hará sobre aspectos facticos, en líneas generales los hechos del requerimiento de elevación a juicio quedaron probados.

Fecha de firma: 25/10/2017 Firmado por: R.H.L., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: A.I.B., SECRETARIO DE JUZGADO #27739690#191183215#20171023114648616 Poder Judicial de la Nación TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL CCC 65335/2014/TO1 Tuvo por probado más allá de toda duda razonable que el 27 de octubre de 2014, aproximadamente a las 20.30 hs. en el interior del domicilio de Cantilo 4191, 6 piso, el acusado A. agredió

verbal y físicamente a la señora P., con quien tenía una relación de pareja y en ese contexto, mientras ella cocinaba, comenzó a insultarla, a agredirla verbalmente, forcejeó con ella tomándola de los brazos tratando de quitarle el cuchillo de cocina, y luego esta discusión fue trasladándose por el departamento hasta que en determinado momento la sujetó de uno de sus brazos contra la pared forzándola a escuchar por teléfono una amenaza que profirió quien él mismo le refirió era su nueva pareja, G.P., quien le dijo que no se le volviera a ocurrir tocar a su hombre, que ella sabía de sus movimientos y dónde esperaba el colectivo y que la iba a cortar. La agresión física por parte de A. generó en la víctima una lesión en la zona de muñeca, donde se asentó la violencia que protagonizó durante forcejeo, se detectó en la OVD al ser revisada por el médico que en antebrazos tenía lesiones excoriativas de carácter leve.

Estos sucesos quedaron probados centralmente sobre la base de la testimonial de Pineda, que encuentra corroboración en los otros elementos indiciarios. En el relato de P. fue evidente durante su relato un absoluto correlato afectivo en relación al hecho narrado. Ese es el primer elemento a tener en cuenta, el indicio de veracidad del testimonio. La narración va acompañada con un contexto evocativo y emotivo que se corresponde con los sucesos. De los informes médicos agregados al expediente a fs. 11, se exhibe una foto con las lesiones y se describen las mismas en el sector donde el señor la tenía tomada.

Frente al descargo de imputado, quien dice que él fue agredido, a fs. 28 se agrega el informe médico del mismo día de los Fecha de firma: 25/10/2017 Firmado por: R.H.L., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: A.I.B., SECRETARIO DE JUZGADO #27739690#191183215#20171023114648616 hechos, dos horas después del suceso, que el acusado no presentaba ninguna lesión ni en la boca ni en ninguna otra parte de su cuerpo, lo que desvirtúa su descargo. Lo mismo ocurre con los dichos del acusado sobre cómo se presentaron hechos una vez que llegó personal policial y que la señora había abandonado los chicos en la bañera, porque el personal policial declaró aquí que la señora salió a recibir llevando en brazos a la niña. Y la versión de descargo del acusado se desvirtúa no solo con el relato sincero bajo juramento de P., sino que está

desmentido por indicios objetivos agregados al caso que ratifican la testimonial de Pineda y descartan el descargo del acusado.

Está claro que había un conflicto previo. Del legajo de personalidad y certificado de antecedentes surge la existencia de un proceso previo por denuncia de Pineda, en que a A. le fue concedida la suspensión del juicio a prueba. Había una situación de tensión persistente por la separación que pretendían tener como pareja, y los condicionamientos que los hacía continuar viviendo bajo el mismo techo. Está claro además que había una constante tensión vinculada con el uso de espacios de la casa y la necesidad de que la señora P. consiguiera un lugar para irse del domicilio. Pero según el propio relato de Pineda, en el caso los insultos y agresiones de ese día están enmarcados en el contexto de tensión vinculado con necesidad de separarse, pero no fueron realizadas las amenazas con relación específica a coaccionarla con que si no se iba de la casa la iban a matar, como pareció entender el fiscal al requerir la elevación a juicio.

Por eso va a recortar aspectos de cuestiones fácticas. El hecho de violencia se limitó a la agresión física y a la amenaza de Paonezza practicada de consuno con A. relativa a que iba a cortarla y matarla.

Fecha de firma: 25/10/2017 Firmado por: R.H.L., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: A.I.B., SECRETARIO DE JUZGADO #27739690#191183215#20171023114648616 Poder Judicial de la Nación TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 24 DE LA CAPITAL FEDERAL CCC 65335/2014/TO1 En ese sentido, es cierto que P. no conoce a Paonezza, hay coincidencia en que no se han visto nunca ni tuvieron diálogo, pero sin embargo hay varios elementos que permiten afirmar la intervención de Paonezza. El primero es que de los dichos de la damnificada surge que no solo la mujer se identificó como nueva pareja de A., sino que el propio imputado le dijo mira que tenía una mujer que lo defendía, ratificando que la persona que había hablado era su pareja. Y luego de los testimonios incorporados por lectura de los oficiales de policía, se desprende que la nueva pareja de Albarracín era P., y ambos lo reconocieron en sus indagatorias aquí. No hay dudas de que quien se presentó por teléfono como nueva pareja y le dijo lo dicho es la aquí

acusada.

En definitiva, los hechos y la intervención de los acusados están probados.

Sobre la calificación legal, más allá del contexto que rodea a la separación de la pareja y la intención del acusado de poner fin a la convivencia en esa casa, lo cierto es que objetivamente en el acto de agresión no se hicieron referencias coactivas a ningún comportamiento por parte de acusada ni mucho menos relacionadas a que debía abandonar su lugar de residencia. La calificación es de amenazas simples prevista en el art. 149 bis primer párrafo, del CP.

Son coautores y en relación a A. ello concurre de modo ideal, porque su aporte fue tener sujeta utilizando violencia a la damnificada mientras hacía escuchar ese mensaje. Esa violencia provocó las lesiones en el físico de la damnificada. Son lesiones leves agravadas por el art. 92 en función del art. 80 inc. 1° y 11° del CP, en la medida en que afecta a la persona con quien mantuvo relación de pareja y se producen medando violencia de género. No se encuentra discutida Fecha de firma: 25/10/2017 Firmado por: R.H.L., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: A.I.B., SECRETARIO DE JUZGADO #27739690#191183215#20171023114648616 la relación de pareja que tenían. El episodio en el cual el acusado la insulta y agrede dentro del domicilio que habían compartido y le señala que ella es una mala mujer que vaya tener relaciones sexuales con su hijo, describe un contexto de violencia material contra la mujer que permite encuadrar el caso dentro del inc. 11° del art....

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