Sentencia de TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 30 DE LA CAPITAL FEDERAL, 20 de Septiembre de 2017, expediente CCC 044864/2016/TO01

Fecha de Resolución:20 de Septiembre de 2017
Emisor:TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL NRO. 30 DE LA CAPITAL FEDERAL
 
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Poder Judicial de la Nación Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 30 de la Capital Federal CCC 44864/2016/TO1 REGISTRO N° 113/2017 tivaciones de hecho y de derecho en que se funda la sentencia dictada por este Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional n° 30 de la Capital Federal, integrado por los doctores L.M.R., G.E.F. y M.R. –quien presidió el debate, ante el secretario actuante, doctor M.J.M., el 13 de septiembre de 2017 en la causa n° 4907 seguida a R.A.A. de nacionalidad argentina, nacido el 19 de febrero de 1958 en la localidad de Lanús, Provincia de Buenos Aires, hijo de A.A. y de P.I., con último domicilio en Sarmiento 2841 de Montegrande, Provincia de Buenos Aires, titular del D.N.

  1. 12.454.974, P.. Pol. R.H.

    309.665, actualmente detenido en la Unidad nº 31 del S.P.F.

    En representación del Ministerio Público, lo hizo la señora F. General, doctora G.G.C., titular de la Fiscalía General N° 26 mientras que, por la defensa del imputado, ha actuado el Sr. Defensor Particular, doctor H.D.P..

    La doctora M.M.R. dijo:

    1. ) El detalle de los hechos ventilados en el juicio.

      Que el doctor M.D.R., en su condición de titular a cargo de la Fiscalía de Instrucción Nº 3 requirió la elevación de la presente causa a juicio (fs.435/438)

      atribuyéndole a nombrado R.A.A. los siguientes hechos:

      (...) El 1 de agosto de 2016, alrededor de las 16:20 horas, A.F. concurrió al estudio jurídico sito en el piso 6º ¨A¨ de la calle Montevideo 564 de esta ciudad, con el objeto de cobrar la suma de $25.000, que le debía su ex contador, J.P.B..

      F. recibió en el interior de esa oficina aquella suma de dinero y se retiró

      del lugar. Inmediatamente después de salir de la oficina, fue abordado por dos hombres a punta de pistola. F. por temor les entregó el morral donde había colocado el dinero. No obstante, fue conducido por los asaltantes hacia el sector de la escalera del edificio donde lo ataron con una soga y le taparon la boca con su propia bufanda, dándose a la fuga por el ascensor, previo a desapoderar al damnificado de su celular Iphone 6 con línea 1554728408.

      La víctima logró desatarse y corrió por las escaleras hacia la planta baja, logrando ver, al salir a la vía pública, a los dos asaltantes; por lo que comenzó a gritar que le acababan de robar.

      Fecha de firma: 20/09/2017 Firmado por: L.M.R., JUEZ DE CAMARA 1 Firmado por: M.M.R., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.E.F., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: M.J.M., SECRETARIO DE CAMARA #28962919#188865200#20170920122932492 A la persecución emprendida por Fiting, se sumó el portero del edificio.

      Mientras Fiting corría detrás de uno de los asaltantes, éste le apuntó con el arma de fuego, lo que obligó a la víctima a guarecerse en un edificio.

      Gracias a la intervención de ocasionales transeúntes y la rápida intervención policial, se logró detener al indagado R.A.A., que portaba dos armas de fuego y a quien además se le secuestró entre sus ropas cinco precintos plásticos. El otro asaltante logró huir a pie por la calle L. hacia el bajo porteño.

      F. logró recuperar el morral con todo el dinero en su interior porque seguramente lo dejó caer alguno de los ladrones.

      Como se dijo, se secuestró en poder del acusado, al ser detenido en la vía pública, en Montevideo 425 de esta ciudad, alrededor de las 17:40 horas, dos armas de fuego cargadas y aptas para el disparo (ver informe de fs. 179). Se trata de una pistola ´Taurus´

      modelo PT 92 AFS calibre 9 mm nº TQA49765 (cargada con trece municiones) y una pistola calibre 380 ´R.´ nº 376-29288 (cargada son siete municiones) –ver acta de secuestro de fs.

      42-.

      Se determinó que A. es un Policía Federal retirado.

      En síntesis, se acusa a A. del robo con arma de fuego y de la ilegitima portación de sendas pistolas, por carecer de autorización del RENAR, para ello…

      Los hechos fueron calificados como robo agravado por el empleo de armas en concurso real con el delito de portación de arma de guerra (arts. 45, 55, 166, inc.2ª y 189 bis, inc.2do., cuarto párrafo del C.P.

    2. ) Algunas de las circunstancias que se ventilaron en el juicio.

      A.- La apertura del debate y las versión proporcionada por el imputado.

      Abierto el juicio y luego de que se diera lectura al requerimiento de elevación a juicio que formulara el F. de Instrucción, a tenor de lo establecido por el art. 347 del Código Procesal Penal, en el que se le imputó las conductas delictuales mencionadas precedentemente, se convocó al imputado a presentarse ante el Tribunal, ocasión en la que luego de referirse a sus condiciones personales y de hacerle saber los derechos que le asistían, manifestó su voluntad de declarar, lo que así hizo.

      Expresó que “ esa mañana tuvo un accidente. Se cayó del camión de reparto.

      Fecha de firma: 20/09/2017 Firmado por: L.M.R., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.M.R., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.E.F., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: M.J.M., SECRETARIO DE CAMARA #28962919#188865200#20170920122932492 Poder Judicial de la Nación Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 30 de la Capital Federal CCC 44864/2016/TO1 Tenía que ver al Dr. Colela por un choque que había tenido en Av. G.. Paz con un “Toyota Etios”. Vino a C. y después iba a ir al hospital. Le recomendaron un contador en ese lugar donde fue el hecho. Fue al 6° “B”. Tocó timbre y no le contestó nadie. Estaba haciendo tiempo. De ahí fue a tomar un café a la esquina. Salió caminando para L. y empezó a escuchar gritos llegando a la esquina. Vio gente que corría. Miró para ver si podía intervenir y de repente le empezaron a pegar. Alguien lo señaló de atrás y comenzaron a pegarle. Le decía a la gente que no tenía nada que ver y le seguían pegando. Lo llevaron casi hasta la esquina de Corrientes pegándole. Lo tiraron al suelo y llegaron dos policías que lo esposaron. Sintió que de atrás, a la media hora, una persona decía “este es uno”. De ahí lo llevaron detenido a la comisaría, luego a la Unidad 28 y finalmente a la cárcel. No tiene nada que ver con esto. Al contador se lo recomendó un tal G. en Mar del Plata, cuando estaban pescando de noche. Le dijo que tenía un primo de nombre P. que estaba en esa dirección, que era contador y por eso lo fue a ver mientras esperaba para ir a lo de Colela.

      No llamó al estudio del contador para concertar entrevista. Ahora sabe –por la causa- que se llama P.B.. No tocó el portero eléctrico para anunciarse. Entró detrás de otra persona y subió solo. No vio a alguien de seguridad o portero en la puerta. No recuerda el horario, sería alrededor de las 4 de la tarde, entre las 3 y las 4. Llegó al 6° “B”, tocó timbre, no salió nadie, bajó y se retiró. La puerta del 6° “B” no tenía placa identificatoria alguna. Si tenía no lo recuerda. Cree que no. Bajó y la puerta de entrada estaba abierta. Se fue al café

      de la esquina, sobre la vereda de enfrente. No era aún la hora que había acordado con C.. Salió del café hacia L.. Iba a sacar unas fotocopias del registro, del DNI y los datos del choque para dejarle al doctor. Tenía los datos del choque y no sabe que pasó

      después con ese tema. Estaba solo ese día. Llevaba dos pistolas de su propiedad. Las bajó del camión para no dejárselas al chofer para no comprometerlo. Las llevaba porque tuvo una pila de robos. Se bajó del camión en la “Esso” de Gral. Paz y Rivadavia, y vino en taxi hasta el centro. Los gritos que escuchó eran de que habían robado o algo así. No pudo divisar quienes gritaban, vio a un hombre grande pero no sabe si fue el que gritaba. Él iba por Montevideo, no sabe entre qué calles, una era L.. La gente iba gritando por Montevideo, unos caminando y otros corriendo. Empezaron a acusarlo y a pegarle. Lo tiraron al piso. A la media hora apareció un señor que lo acusó. No tiene idea quienes lo arrojaron al suelo. Las mismas personas que le pegaban lo tiraron al suelo. Se sumaban para pegarle. La policía llegó después que estaba en el suelo. Tardaron unos cinco minutos. Se Fecha de firma: 20/09/2017 Firmado por: L.M.R., JUEZ DE CAMARA 3 Firmado por: M.M.R., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.E.F., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: M.J.M., SECRETARIO DE CAMARA #28962919#188865200#20170920122932492 puso contento cuando los vio pero los policías lo trataron peor que la gente. La policía y la gente lo retuvieron media hora esperando que venga alguien a acusarlo. Lo tenían boca abajo y sintió que alguien desde atrás dijo “este es uno”. Frente a la AFIP es responsable inscripto. No le debe nada a nadie. Llevaba precintos cortos, siempre los lleva en el camión porque las bolsas de pollo vienen precintadas y a veces se rompen, por eso lleva precintos cortitos porque las bolsas son chicas”

      Ésta fue su versión.

      B. La incorporación de la prueba. Los alegatos.

      Durante el debate se escucharon a los siguientes testigos:

      1.- M.F.B.O..

      Refirió que “yo ese día estaba trabajando, les cuento lo que presencié...

      dijeron que estaba robando, me acerqué fui hacia la esquina de L. y Montevideo...

      dijeron que había un señor en Lavalle al 1540 fui y vi un señor que caminaba a un paso acelerado y dijeron que había robado, entonces lo seguí, veo que me pasan dos policías...siento un ruido y veo que estaban forcejeando los dos policías con el sujeto...y veo que sale un arma volando, me quedo mirando y llega otro policía... Los policías tenían reducido a esa persona, lo revisan y le encuentran otra arma, creo en el tobillo y de un bolsillo le sacan también más precintos. Me dejaron ahí vi todo... me pidieron si podía ser testigo. Me mostraron las armas, las credenciales y las balas ”

      Agregó que “ yo vi el momento en que cayó el arma, pero no vi desde donde salió; el arma cayó al suelo cuando estaba forcejeando con los policías. Lo redujeron y lo pusieron contra la pared, él quiso zafar pero lo esposaron y lo sentaron en el piso... Cuando lo tenían reducido, lo levantaron y le encontraron la segunda arma... Después vino otra persona que -al rato- dijo que lo habían maniatado, era un hombre de 30 años. Luego nos trasladaron todos a la comisaria”

      ...

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