Mi primera entrevista con Mauricio Macri

 
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Estoy más que agradecido con Mauricio Macri: a pesar de que soy un periodista opositor, ultra K, tuve el honor de ser el primero en entrevistarlo. Claro, él sabe que soy un verdadero profesional (quiero decir: trabajo para el que me paga, y Cristina es una empleadora muy generosa). Sabe también que vengo del neoliberalismo y que mi larga militancia junto a los Kirchner me hizo cambiar de ideología: ahora soy neocapitalista. Por lo tanto, podemos entendernos. La cuestión es que no sólo me dio la oportunidad de entrevistarlo, sino que lo hizo sin condicionamiento alguno. La señora en eso era más aprensiva: sólo hablaba con periodistas que servían a la causa. En cambio, Mauricio aceptó todas mis preguntas, que por cierto no fueron nada concesivas. Fue un diálogo jugoso, picante, profundo. Creo que en el duelo salí amplio ganador, pero bueno, todavía está un poquitín verde. Que no se preocupe: más adelante le voy a dar la revancha.

-Acaba de cumplir dos meses como presidente: ¿qué balance hace?

-Cada vez me convenzo más: la gente eligió muy bien. Tenemos un equipazo, jugamos al ataque, hacemos goles, ganamos partidos. Y el DT, modestia aparte, es Gardel.

-¿Tanto lo quiere a Durán Barba?

-No te hagas el gracioso, Robertito. Conmigo no, eh.

-Hebe de Bonafini dijo que su gobierno está lleno de odio. ¿Qué le responde?

-Hay que tener muy en cuenta lo que dice Hebe. Nadie sabe más de odio que ella.

-Sea sincero: ¿usted no odia al kirchnerismo?

-Kirchnerismo, kirchnerismo.. Me suena. ¿Todavía existe? [Echa una risotada.]

-Qué duro es, Presidente. Hemos perdido algunos soldados, pero, además de Cristina, todavía tenemos a Máximo, a Boudou, a Aníbal.

-Sí, los vi a Boudou y a Aníbal con barba. Una barbaridad. Como que no quieren que la gente los reconozca por la calle. De hecho, Aníbal está parecidísimo a Lula. Bueno, espero que esto no me traiga un conflicto diplomático con Brasil. A Cristina la sigo por sus tuits, muy divertidos. Aunque me divertía más escucharla. Lo que no entiendo es esa desesperación de La Cámpora por el despacho de Máximo en el Congreso. ¡Hasta hacen guardia permanente para cuidárselo! ¿Vos sabés por qué están tan obsesionados?

-Lo que me dijeron es que si no le dan un buen despacho no va a venir nunca. Usted sabe: nació en cuna de oro. De todos modos, el kirchnerismo no se agota ahí. Todavía tenemos miles de jóvenes, gobernadores, legisladores, intendentes, jueces, espías. Y hay empresarios nuestros, como Cristóbal López, que...

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