Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala M, 18 de Mayo de 2020, expediente CIV 055664/2014/CA001

Fecha de Resolución18 de Mayo de 2020
EmisorCamara Civil - Sala M

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M

ACUERDO. En Buenos Aires, a los días del mes de mayo del año dos mil veinte, hallándose reunidas las señoras jueces de la Sala “M” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil,

Dras. G.A.I. y M.I.B., a fin de pronunciarse en los autos “Prestia, J.D.c., D.J. y otro s/ daños y perjuicios”, expediente n°55.664/2014, la Dra. I. dijo:

  1. En la sentencia dictada a fs. 771/778, el señor juez de primera instancia rechazó la demanda promovida por J.D.P. contra D.J.B., San Timoteo S.A. (Clínica del Sol), Omint S.A., Seguros Médicos S.A. y TPC S.A. (estas dos últimas, citadas en los términos del art. 118 de 1a ley 17.418), con costas.

    Contra dicha decisión, expresó agravios el actor a fs. 864/868, los que fueron respondidos a fs. 873/875 y 876/881. A

    fs. 890 se dispuso el llamado de autos a sentencia y a fs. 891 se realizó

    el sorteo al que alude el art. 268 del Código P.esal, resoluciones que se hallan firmes y consentidas, por lo cual las actuaciones se encuentran en condiciones de dictar el pronunciamiento definitivo.

  2. Según lo expuso el accionante al promover la demanda, los primeros días del mes de abril de 2010 comenzó a sentir un adormecimiento en sus piernas que le provocaba dificultades para caminar y trabajar. Luego de concurrir a una guardia en el Sanatorio Mater Dei, en donde le realizaron estudios, fue derivado a un neurocirujano para una evaluación más precisa. Así se contactó con el D.B., quien sin realizarle nuevos estudios ni darle mayores explicaciones le explicó que tenía un tumor y que debería operarlo. Le explicó que se trataba de una cirugía simple pero que tenía que hacerse lo antes posible.

    Fecha de firma: 18/05/2020

    Alta en sistema: 19/05/2020

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: I.G.A., JUEZ DE CAMARA

    El día 22 de ese mismo mes se llevó a cabo la intervención quirúrgica en la Clínica del Sol, y una vez finalizada le costó mucho despertarse de la anestesia. Unos meses después de la operación le indicaron que el tumor que le habían sacado no era maligno, lo que se había confirmado por el estudio de anatomía patológica correspondiente. Como consecuencia de la operación, dijo que padeció “anestesia en silla de montar con vejiga e intestino neurogénico”, dolor constante desde la cintura hasta las rodillas,

    adormecimiento constante en las piernas con falta de sensibilidad,

    problemas en sus relaciones sexuales, dolores fuertes, ausencia de control de esfínteres y de sensación de ir al baño.

    Todas estas consecuencias se las atribuye al actuar del D.B., quien no habría seguido las reglas del arte ni cumplido debidamente con el consentimiento informado.

  3. En su presentación ante la Cámara, el actor se quejó de que el juez de grado haya considerado que se cumplió

    adecuadamente con las reglas del arte médico y el consentimiento informado, ya que no se le explicaron en su oportunidad, las opciones con las que contaba para enfrentar su patología ni las consecuencias que podrían derivarse de la operación que se le realizó.

  4. Aplicación de la ley en el tiempo Antes de detenerme en lo que es objeto de los agravios, creo conveniente aclarar que el recurrente no formuló

    ninguna crítica en relación al marco legal con sujeción al cual mi colega de la instancia anterior resolvió la cuestión, lo que me exime de abundar en consideraciones acerca de ese tema. Sin perjuicio de ello, habré de señalar que, como la relación jurídica que da origen a esta demanda se consumó antes del advenimiento del actual Código Civil y Comercial de la Nación, habrá de ser juzgada -en sus elementos constitutivos y con excepción de sus consecuencias no agotadas- de acuerdo al sistema del anterior Código Civil,

    Fecha de firma: 18/05/2020

    Alta en sistema: 19/05/2020

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: I.G.A., JUEZ DE CAMARA

    Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M

    interpretado, claro está, a la luz de la Constitución Nacional y de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos ratificados por nuestro país porque así lo impone una correcta hermenéutica en respeto a la supremacía constitucional (Sala L, “E., Naiara Belén c/ Guerra, C.A. y otros s/ daños y perjuicios”,

    17/3/2016, expte. N° 87.204/2012; “C., V.E.c.M.,

    J.A. y otro s/ cumplimiento de contrato”, 26/4/2016, expte.

    N° 38.543/2013; “D., Odina Elizabeth c/ Cencosud S.A. s/ daños y perjuicios”, 12/5/2016, expte. N° 59.298/2011; entre muchos otros).

    No obstante lo expuesto, dejo asentado que, en este caso, a idéntica solución llegaría si aplicara el Código Civil y Comercial vigente.

  5. La configuración de la responsabilidad civil en el caso Como es sabido, la doctrina y la jurisprudencia son absolutamente uniformes (y así lo recoge el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación en sus arts. 1716 y siguientes) en el sentido de que la configuración del fenómeno resarcitorio requiere la verificación de cuatro elementos fundamentales: la antijuridicidad, el daño resarcible, la relación causal entre este último y la acción que se reputa contraria a derecho, y la calificación de esa conducta a través de un factor (subjetivo u objetivo) de atribución de la responsabilidad civil.

    En el presente caso, en relación con la actuación médica desplegada por el Dr. B., el actor se queja principalmente de que no se le hiciera conocer toda la información para poder tomar libremente la decisión de operarse o no hacerlo. Criticó el hecho de que no se le hubiera comunicado que el tumor podía extirparse en una cantidad menor, rascándolo parcialmente por ejemplo. Por último,

    también se agravió de que el a quo haya considerado que se le Fecha de firma: 18/05/2020

    Alta en sistema: 19/05/2020

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: I.G.A., JUEZ DE CAMARA

    informaron debidamente las consecuencias que podía traer esta intervención quirúrgica, lo cual no habría sido así.

    En este contexto, analizaré los agravios en forma separada, para definir en primer lugar si existió por parte del Dr. B. una conducta negligente, en contra de las reglas de su profesión y generadora de daño.

    1. - Respecto al primero de los cuestionamientos, si bien no se encuentra controvertida en esta instancia la existencia de la patología, los agravios del actor apuntan a la solución adoptada por el galeno, ya que entiende que de haberse realizado una intervención con el fin de rascar parcialmente el tumor, las consecuencias hubieran sido menos gravosas.

      En la anterior instancia, mi colega de grado entendió que no se desprende de las constancias de autos que hubiera otro proceder que pudiera haber adoptado el galeno demandado,

      independientemente de las formas y la información que debía proporcionarle al actor, lo que analizaré en el punto siguiente.

      Dicho esto, es oportuno recordar que la responsabilidad médica por mala praxis constituye una parte de la responsabilidad profesional y al igual que ésta se halla sometida a los mismos principios que la responsabilidad en general. Ésta no se encuentra destinada a reprimir conductas, sino a compensar a la víctima los perjuicios que pudo haber sufrido con motivo de la deficiente prestación del deudor, siempre que se verifiquen los presupuestos de la responsabilidad civil, de manera que solo tienen relevancia aquellos tramos de cumplimiento de la obligación que resultaron idóneos para llegar al desenlace. Por ello, aquí la culpa carece de autonomía y consiste, como cualquier otra, en la omisión de las diligencias exigidas por la naturaleza de la obligación asumida (aplicación de las reglas del arte de curar) y que correspondieron a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar. Sin embargo,

      Fecha de firma: 18/05/2020

      Alta en sistema: 19/05/2020

      Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

      Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

      Firmado por: I.G.A., JUEZ DE CAMARA

      Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M

      tampoco debe presumirse o conjeturarse la responsabilidad médica a partir de inferencias profanas del juez, sino que debe ser determinada cunado se comprueba su actuación culposa (conf. Trigo Represas-

      López Mesa, “Tratado de la Responsabilidad Civil”, 2da edición actualizada y ampliada, Ed. La Ley, T° IV, pags. 230/232).

      Por otro lado, cabe agregar que el carácter subjetivo u objetivo de las responsabilidades profesionales en general,

      y la de los médicos en particular, ha sido objeto de extensos y arduos debates en la doctrina civilista. No corresponde dar cuenta en el presente voto...

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