Preocupan a los gobernadores los vencimientos de deuda atados al dólar

 
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Como efecto dominó, el escenario económico que se abre después de la devaluación del peso envolvió de incertidumbre a la mayoría de los gobernadores. No sólo preocupa el impacto en los precios y http://www.lanacion.com.ar/1658494-preven-una-negociacion-salarial-mas-complicadadel gasto provincial se va en personal–, sino que emerge otro asunto espinoso a resolver: las deudas atadas al dólar.En diálogo permanente desde la crisis policial que se extendió por el interior, los mandatarios evalúan el reacomodamiento de las variables y, aún sin definiciones, proyectan estrategias conjuntas. Por ejemplo, fijar http://www.lanacion.com.ar/1659141-tras-la-devaluacion-el-gobierno-busca-contener-a-los-gremios, que esperan se postergue para más adelante."¡Menos mal que no coloqué bonos dólar liked!", celebró ante LA NACION uno de los pocos gobernadores oficialistas que desechó esa alternativa de financiamiento, muy usada por sus colegas en los últimos dos años.La cifra del stock de deuda en dólares de las provincias, que incluye tanto títulos públicos como préstamos de organismos internacionales, no es menor: trepa a US$ 11.200 millones o, de acuerdo con la cotización de entonces, unos $ 71.000 millones, según datos del último trimestre de 2013 relevados por la consultora Economía y Regiones.En los primeros seis puestos del ranking están Buenos Aires (US$ 5500 millones), Capital (US$ 1400 millones), Córdoba (US$ 760 millones), Neuquén (US$ 521 millones), Chubut (US$ 146 millones) y Salta (US$ 130 millones). La desvalorización de la moneda argentina ya tuvo su efecto en el monto, que creció 27%, esto es, sumó otros $ 19.000 millones.Más allá del número total, el desafío en el corto plazo son los vencimientos para este año, que rondan US$ 1700 millones. Uno de los componentes de ese pasivo corresponde a los bonos denominados dólar linked, una herramienta que se convirtió en un boom para los caciques del interior, urgidos de fondos frescos. Recibían pesos, pero para tentar inversores sujetaban el monto a la evolución del tipo de cambio."Se empezó a usar, casualmente, porque la tasa de interés en la Argentina estaba tan retrasada respecto de la inflación que apareció como opción prestarles a las provincias, que no tenían margen de endeudarse de otra manera, con una tasa atada al dólar", explicó a LA NACION Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Ahora, esa deuda se multiplicó.Un caso: Mendoza, gobernada por Francisco Pérez, del PJ...

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