Ponen a prueba un nuevo modelo para ceder la concesión de tres edificios

 
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Una casa abandonada en el barrio de Belgrano, en la Capital Federal; el Palacio Otamendi, en San Fernando, y un campo en Santo Tomé, Corrientes, son los tres inmuebles con los que el Estado pondrá en funcionamiento un nuevo tipo de relación pública-privada: el derecho real de superficie.La herramienta se aplicará a predios que el Gobierno consideró abandonados o en mal estado y se pondrá a prueba con tres espacios que se ofrecerán vía licitación pública. A través de una decisión administrativa, el Gobierno autorizará en los próximos días a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a disponer de los tres bajo la figura de derecho real de superficie.Según pudo saber LA NACION, el objetivo es revalorizar inmuebles de alto valor histórico y que no caigan en desuso.La concesión tiene una duración máxima de 70 años sin mínimo establecido y el precio base para subastar estos inmuebles debe ser definido por el Tribunal de Tasaciones de la Nación.El derecho real de superficie es una figura legal por la que se ponen a disposición el espacio y el uso del lugar sin que el Estado se desprenda de la propiedad. Es una inversión temporal que permite utilizar, plantar o construir en ese sitio sin venderla.Por ceder esos inmuebles, el Estado puede cobrar a los inversores de forma mensual o anual según el...

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