Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - SALA F - CAMARA EN LO COMERCIAL, 12 de Diciembre de 2013, expediente 003937/2011

Fecha de Resolución12 de Diciembre de 2013
EmisorSALA F - CAMARA EN LO COMERCIAL

Poder Judicial de la Nación En Buenos Aires, a los doce días del mes de diciembre de dos mil trece, reunidos los Señores Jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos fueron traídos para conocer los autos “P.R. DOMINGO C/CAJA DE SEGUROS SA S/ORDINARIO” (Expediente N° 3937/11 del Registro de esta Cámara; Expediente N° 193561/11 del Juzgado en lo Comercial Nº 15, Secretaría Nº 30)

en los que al practicarse la desinsaculación que ordena el art. 286 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación resultó que la votación debía tener lugar en el siguiente orden: D.B., O.Q. y T..

Estudiados los autos la Cámara plantea la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada de fs. 362/374?

El Sr. Juez de Cámara Dr. R.F.B. dice:

  1. Los hechos 1. El Sr. R.D.P. se presentó a fs. 107/129 e inició

    demanda contra Caja de Seguros SA por la suma de $ 80.724 –con más su actualización, intereses y costas-.

    Explicó que era propietario del vehículo marca Renault Clio, dominio GPY375, el cual se encontraba asegurado mediante póliza Nº 5560-0140900-07, con vigencia del 28/02/2010 al 31/03/2010.

    Detalló ciertas condiciones de la póliza, entre ellas que el monto asegurado ascendía a la suma de $ 40.500 y que contaba con una cláusula de ajuste automático del 5%.

    Contó que el día 28/02/2010, siendo aproximadamente las 19:00 hs. se Poder Judicial de la Nación Aclaró que a la fecha del siniestro el Sr. P. tenía 76 años de edad y más de 30 años como cliente de la aseguradora sin registrar accidente alguno, y contaba con la debida licencia de conducir.

    Dijo que el 01/03/2010 denunció lo ocurrido ante la aseguradora, y que el día 13/03/2010 Caja de Seguros SA le envió una carta documento rechazando la cobertura del siniestro.

    Transcribió la misiva, y la criticó por contener hechos “falsos y agraviantes”. Consecuencia de ello, remitió una nota donde enumeró los errores en el contenido de la anterior notificación y solicitó la rectificación de lo dicho y la revisión de la decisión adoptada.

    A continuación, adujo que la nueva carta documento -remitida por el demandando el día 25/03/2010 en contestación al pedido de rectificación-

    contenía una mera réplica de la primera epístola recibida, más dejaba de lado las referencias específicas al siniestro y a su persona.

    Finalmente, relató que, luego de un segundo pedido de reconsideración, la accionada le envió una última CD el día 17/04/2010 donde se insistió con el rechazo de la cobertura.

    Solicitó que se tenga por válida únicamente esta última notificación y por ende se evalúe la temporaneidad y la idoneidad del rechazo del siniestro.

    Negó que el choque hubiera sido ocasionado con culpa grave de su parte.

    Reclamó los siguientes daños:

    Poder Judicial de la Nación Privación de uso: la cual estimó en un valor de $ 40 diarios a contabilizar desde la mora de la aseguradora (15 de abril de 2010), con lo cual al momento de la demanda (315 días) el total reclamado ascendía a $ 12.600.

    Primas percibidas en forma indebida: por $ 3969, toda vez que a pesar de haber sido destruido totalmente el vehículo y de haberse vencido la póliza el día 31 de marzo de 2010 la compañía de seguros continuó emitiendo pólizas y debitando las primas de su tarjeta de crédito.

    Guarda del vehículo: solicitó se le reintegren los montos abonados al garaje donde conservaba los restos del auto (al momento de la demanda ascendía a $ 4.040), e hizo reserva de ampliar por los desembolsos a producirse durante la tramitación del juicio.

    Daño moral: reclamó una indemnización de $ 16.255 en tal concepto (25% de los restantes rubros).

    Daño punitivo: pidió se imponga una multa ejemplar a Caja de Seguros SA de conformidad con lo previsto en la ley de defensa al consumidor.

    Practicó liquidación y ofreció prueba.

    1. A fs. 148/171 contestó demanda Caja de Seguros SA, y solicitó su íntegro rechazo con costas.

    En primer lugar, realizó una detallada negativa de los hechos expuestos por la actora en su líbelo de inicio.

    Reconoció que a la fecha del siniestro se encontraba vigente el seguro de responsabilidad civil contratado por el Sr. P. bajo póliza nº

    Poder Judicial de la Nación baja.

    Destacó que dicho proceder resultaba incomprensible en virtud de las condiciones que rodearon al hecho. Adujo que la vía se encontraba debidamente señalizada, y que era un día de verano a las 19 hs. donde la visibilidad resultaba óptima.

    Aseguró que, con posterioridad al accidente, se constituyó en el lugar donde constató que las calles se encontraban con su debida señalización de forma plenamente visible; y que las barreras y las señales lumínicas y sonoras estaban instaladas y en funcionamiento.

    Se explayó sobre los conceptos de culpa y culpa grave.

    Criticó los planteos del accionante relativos a la invalidez de las misivas, rechazó tales pretensiones y aseveró que su obrar se adecuó en todo momento a las prescripciones legales.

    Finalmente, solicitó el rechazo de la totalidad de los rubros reclamados e impugnó la liquidación efectuada por el actor.

  2. La sentencia El magistrado de grado se pronunció en fs. 362/374 y admitió

    parcialmente la demanda instaurada por el Sr. P..

    En primer lugar consideró que no había existido por parte de la aseguradora una aceptación tácita del siniestro. Juzgó que las cartas documento remitidas rechazando la cobertura del siniestro eran temporáneas.

    Consecuentemente analizó la procedencia de la causal de exclusión esgrimida y Poder Judicial de la Nación mecánico y el capital asegurado. Dispuso que sobre ese importe se devengarían intereses desde la fecha del siniestro hasta el efectivo pago, a la tasa activa del Banco Nación. Indicó que la percepción de dicho monto estaría sujeto a la previa transferencia de los restos del rodado a la accionada.

    Rechazó la indemnización por los “gastos e impuestos de adquisición”

    por considerar que el desembolso no había sido debidamente acreditado.

    En cuanto a la privación de uso condenó a la aseguradora al pago de $

    12.600 sin intereses, por haber sido fijada ponderando su incidencia desde el momento del hecho dañoso.

    A continuación declaró la procedencia del rubro “prima percibida en forma indebida” toda vez que la pericia contable dio cuenta de la existencia de débitos posteriores a la fecha del siniestro y del vencimiento de la póliza. Fijó la indemnización en $ 3.969 con más los accesorios desde la fecha en que cada una de las primas fue debitada.

    Consideró prudente la suma de $ 20.000 a fin de resarcir los gastos en que incurrió el asegurado para la conservación del vehículo. Afirmó que las erogaciones habían sido debidamente acreditadas mediante el oficio del garaje S.J..

    Negó la procedencia de la indemnización pretendida en concepto de daño moral por estimar que en los casos de incumplimientos contractuales su apreciación debe ser restrictiva y, en el caso, las pruebas aportadas por la parte resultaron insuficientes para tener por acreditado perjuicio alguno.

    Poder Judicial de la Nación por la parte actora a fs. 376. El incontestado memorial corre a fs. 399/403.

    Por su parte la demandada apeló la sentencia a fs. 370, y el recurso fue concedido a fs. 371. Los agravios corren a fs. 407 y su contestación a fs. 417/423.

    1. Las quejas de la actora pueden sintetizarse en las siguientes: a)

      insuficiente reconocimiento por daño emergente; b) condena a entregar el vehículo a pesar de no mediar petición en tal sentido; c) no imposición de intereses por el rubro gastos de guarda del vehículo; d) escaso resarcimiento por privación de uso; y e) rechazo de la indemnización por daño moral.

    2. Por su parte la demandada se agravió en tanto el a quo juzgó que no se encontraba configurada en el caso la causal de exclusión “culpa grave”

      prevista en el art. 70 de la Ley de Seguros. Afirmó que resulta claro que en el caso hubo una grave negligencia por parte del asegurado y la cobertura debió

      excluirse.

      Asimismo se quejó de la aplicación de tasa activa y de la fijación de los intereses desde el momento del siniestro.

      Su tercer agravio se fundó en la procedencia de la privación de uso la cual consideró que debía de ser rechazada por no tratarse de un daño cubierto por la póliza.

      Finalmente, estimó que el sentenciante se extendió más allá de lo solicitado por la actora al condenar al pago de la suma de $ 20.000 en concepto de gastos de guarda.

  3. La solución Poder Judicial de la Nación El actor, al denunciar el siniestro relató lo siguiente: “circulando por la calle C.B., al llegar a su intersección con la calle A.B., arteria que carece de señalización, por lo cual dobló hacia la izquierda entendiendo que la arteria es doble mano, metros delante hay un paso a nivel el cual intento cruzar, el paso a nivel poseía barrera de una sola mano, por todo ello y en el preciso instante que me encuentro a punto de cruzar se produce la colisión entre la parte lateral delantera contra los fierros por donde cruzan los peatones las vías. Luego del impacto personal policial me informa que la arteria por la cual circulaba era mano única. Cabe aclarar que no puedo precisar si la barrera estaba baja al momento del impacto” (v. fs. 85). Similar explicación fue dada al promover demanda.

    Ante los hechos descriptos la demandada aduce que el asegurado obró

    con culpa grave toda vez que: a) ingresó en la calle A.B. en contramano; b) continuó su marcha unos metros hasta llegar al paso a nivel; c) no observó las barreras del paso a nivel que estaban bajas del lado opuesto ni los vehículos que se encontraban detenidos frente a la barrera del otro lado esperando el paso del tren; y d) no escuchó las señales sonoras y lumínicas que advertían la proximidad e inminencia del arribo del tren.

    A esta altura del análisis, las versiones de los contendientes me llevan a afirmar lo siguiente: (i) que el accionante dobló en la calle A.B. en contramano; y, (ii) que sin percibir que el tren se acercaba, comenzó el cruce de las vías dando lugar al acaecimiento del siniestro.

    Poder Judicial de la Nación secundaria la de...

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