Pobreza, Trata y salud: interrogantes y desafíos

Autor:María Alejandra Silva
RESUMEN

Se parte de: la ley 26.061, la ley de la trata y el Plan Nacional de Prevención y Erradicación del trabajo Infantil y el Plan Mercosur para la Erradicación del trabajo Infantil de la OIT. Se realiza el análisis de documentos (leyes, programas de migraciones, trabajo, salud, minoridad y familia y derechos humanos), notas periodísticas, fuentes estadísticas (datos epidemiológicos oficiales, EQUIS,... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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1. Introducción

El propósito de esta ponencia es analizar el estado del debate sobre los problemas de salud derivados de la trata con fines de explotación laboral en menores de 14 años, analizando los determinantes sociales y políticos. La misma se inscribe dentro de un proyecto de investigación más amplio dedicado a la niñez en situación de trabajo.

La trata es un delito contra una persona y una violación de los derechos humanos, por esa razón de pondrá especial atención al derecho a la salud de las personas que son víctimas de la trata.

Cuando es internacional puede incluir también el tráfico (traspaso irregular de frontera), pero también puede haber trata con un ingreso legal al país. Sin embargo, la trata puede también se interna o no incluir un ingreso ilegal al país.

En el mundo según el informe elaborado en 2005 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), denominado “Una Alianza Global contra el trabajo forzoso”, la trata de personas ocupa el segundo lugar como actividad lucrativa ilegal en el mundo, después del tráfico de drogas.

El citado informe indica que existen más de 12 millones de trabajadores sometidos a trabajo forzoso, incluyendo más de 2 millones de víctimas del tráfico y la trata internacionales, de las cuales 1 millón son niños. Según la misma fuente, las ganancias generadas por la explotación de mujeres, hombres y niños objeto de trata se estiman en unos 32.000 millones de dólares, lo que equivale a un promedio de 13.000 dólares por cada persona tratada.

Sin embargo recientemente el Movimiento Cultural Cristiano ha difundido en Zenit la cifra es mayor y asciende a 400 millones de niños esclavos en el mundo.

A esto se suman otros datos recientes sobre l@s niños victimas de tráfico. El presidente de la Federación Internacional Terres des Hommes, Raffaele Salinari, aseguró que "oficialmente, 30 millones de niños son víctimas del tráfico infantil, una cifra que, extraoficialmente, se puede multiplicar por diez" y añadió que alrededor de 500 millones trabajan para los países desarrollados, "una cifra que interroga nuestra conciencia". En este sentido, indicó que el tráfico de niños genera unos beneficios equiparables al tráfico de drogas y el de armas aunque se puede multiplicar puesto que "un arma se vende una vez y un niño se puede vender hasta que muere exhausto en un campo de trabajo."i

En la mayor parte de los casos de trata internacional con Argentina como país de destino, las personas ingresan legalmente al país con visa de turista. Se sabe que la Argentina “importa” mujeres, hombres y niños de Paraguay, Bolivia, República Dominicana y Perú, etc. y “exporta” mujeres hacia Chile, México, Estados Unidos y Europa.

El estudio de OIM concluye que en Argentina existe un predominio de la trata interna sobre la internacional y que todas las provincias Argentinas tienen casos de trata detectados. Algunas como puntos de origen, como Misiones, Corrientes, Tucumán, Jujuy y Santa Fe, y otras como puntos de destino, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Cruz, Río Negro y Chubut.

En Argentina existen también casos de trata para trabajo esclavo o servil, particularmente en el norte del país y en talleres textiles en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores; hay también casos de matrimonio servil y servidumbre por deudas. Sin embargo, la trata con fines de explotación sexual y pornografía representa el 80 % de los casos que se reportan, pues el resto de los tipos de trata no se denuncia por la mayor invisibilidad.

Los diagnósticos de OIM indican que la crisis política y económica por la que atravesó Argentina, aún se manifiesta en las altas tasas de desempleo, la pobreza y la falta de oportunidades. Ello ha ayudado a un importante desarrollo de este negocio en los últimos cinco años. En efecto, una población por debajo del límite de pobreza es una presa fácil para las redes de tratantes.

Esto no ha cambiado, sino que por el contrario en este último año la pobreza ha aumentado nuevamente como lo indican los estudios de diferentes expertos en el tema (a pesar del ocultamiento del gobierno nacional). Hoy se considera que "la pobreza no bajó", pese al crecimiento del 8,5% en el PBI. En este diagnostico coinciden tanto la consultora Equis como el IEF/CTA y el ARI, todos dedicados a la problemática social desde hace años.

La trata de seres humanos representa la negación de los derechos humanos esenciales: a la libertad, la integridad y la seguridad de las personas; el derecho a no ser sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; el derecho a la libertad, entre otros y el derecho a la salud.

El derecho a la salud no solo es un derecho a ser atendido en la “enfermedad”, es ganar en más y en mejor salud; y por eso tenemos derecho a participar y exigir el control de los factores que ponen en riesgo la salud, “nuestra salud” y de “nuestra posteridad”. Por ejemplo, control de factores de contaminación ambiental, de riesgos laborales o de accidentes en los espacios públicos”.ii Que para el caso de la trata implicaría el control de los factores sociales (pobreza, desempleo de los adultos, empleo en negro), económicos (redes delictivas con alto poder económico que se asientan en la corrupción policial con anuencia de algunos jueces) y políticos (viabilizar el plan nacional de erradicación del trabajo infantil acompañado de un efectivo cambio institucional que promueva acciones de sensibilización social, investigación y penalización del delito, control migratorio) que afectan la salud de los niños que son l@s víctimas.

Para este análisis se parte de: la ley 26.061, la ley de la trata y el Plan Nacional de Prevención y Erradicación del trabajo Infantil y el Plan Mercosur para la Erradicación del trabajo Infantil de la OIT.

Se realiza el análisis de documentos (leyes y programas gubernamentales de las áreas de migraciones, trabajo, salud y derechos humanos), notas periodísticas, fuentes estadísticas (datos epidemiológicos oficiales, EQUIS, IEF/CTA, INDEC y OIT). Se consulta a informantes calificados que pertenecen a Ong dedicadas al tema.

Se parte del contexto de la Argentina, priorizando luego las zonas de frontera para centrarse por ultimo en la provincia de Corrientes donde se ha comenzado el relevamiento de campo.

2. Una mirada de la trata desde el derecho humano a la salud

La reforma de la constitución argentina de 1994 modifico la jerarquía de los tratados internacionales antes equiparados a las leyes nacionales. A partir de entonces, y según la nueva constitución, un conjunto de instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos poseen rango constitucional (artículo 75, inciso 22 CN). Los demás mantienen el mismo rango normativo previo a la reforma. Esta última es la situación del Convenio para la Represión del Trata de Personas y de Explotación de la Prostitución Ajena del año 1949 y el Protocolo de Palermo. Al haberlos ratificado, la Argentina se convierte en Estado parte y asume las siguientes obligaciones: 1) tipificar, perseguir y sancionar la trata de personas, interna e internacional; 2) asistir a las víctimas de trata, 3) adoptar medidas de prevención mediante campañas de difusión y vigilancia en lugares específicos.

En ese sentido, y en consonancia con el punto 2 antes mencionado correspondería dar asistencia médica y psicológica a las víctimas de trata, así como asegurarles el derecho a la salud. Claro que en este sentido, obliga a repensar que entendemos por derechos humanos y que significa salud.

Esto es así porque por un lado existe una visión de los derechos (fundamentalmente sostenida en el mundo gubernamental) que los agrupa en primera generación- derechos civiles y políticos-, segunda generación – derechos económicos- culturales y sociales donde se incluye la salud- y tercera generación – desarrollo, medioambiente y autodeterminación de los pueblos- que hace que algunos gobiernos solo se preocupen por los primeros y dejen librados al Mercado a los demás. Esta visión se opone a otra que considera que no hay algunos de mayor jerarquía sino que todos tienen la misma importancia y por ello son inherentes a todo ser humano y todos somos sus destinatarios: las personas y los grupos.

“La existencia de derechos cuya titularidad está en las personas y en la colectividad confiere a los Derechos Humanos un carácter y una fuerza positiva como fundamento de un orden y de un proyecto de sociedad que basada en ellos garantice un desarrollo humano justo, equitativo y solidario y donde la libertad alcance los máximos límites de la convivencia social.” (Estrada, 1990)

En ese marco, el derecho a la salud es mucho más que el derecho a la atención médica. La salud es un derecho humano y parte fundamental del derecho a la vida, así como un deber del estado. Visualizamos el Derecho a la Salud a nacer, crecer, desarrollarnos y finalizar nuestro ciclo saludablemente en un ecosistema saludable. El Derecho a disfrutar saludablemente nuestra vida cotidiana” Salud no es igual a “Medicina”, Salud no es igual a “Atención Médica”, Salud no es igual a “acceder a medicamentos”. (Monsalvo y Payán Gómez, 2005)

La salud es un proceso integral que pasa por condiciones de vida digna, empleo saludable y en condiciones adecuadas, acceso a servicios básicos como el agua de calidad, por educación para desarrollar ciudadanía, alimentación adecuada, medio ambiente saludable, sin violencia y con servicios de atención a la salud accesibles y de calidad iii. De modo que como afirma...

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