Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala M, 20 de Diciembre de 2019, expediente CIV 060848/2017

Fecha de Resolución:20 de Diciembre de 2019
Emisor:Camara Civil - Sala M

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M

ACUERDO. En Buenos Aires, a los días del mes de diciembre del año dos mil diecinueve, hallándose reunidas las señoras jueces de la Sala “M” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Dras. G.A.I., M.I.B. y M. De los Santos, a fin de pronunciarse en los autos “P., G.P. c/F., M.E. s/ daños y perjuicios”,

expediente n° 60.848/2017, la Dra. I. dijo:

  1. En la sentencia que luce a fs. 133/137, el señor juez de primera instancia rechazó la demanda promovida por G.P.P. contra M.E.F. y Nación Seguros S.A. e impuso al actor las costas del proceso.

    Contra dicha decisión, expresó agravios el demandante a fs. 161/164, los que no fueron respondidos dentro del término de ley. A fs. 168 se dispuso el llamado de autos a sentencia y a fs. 169 se realizó el sorteo al que alude el art. 268 del Código Procesal, resoluciones que se hallan firmes y consentidas, por lo cual las actuaciones se encuentran en condiciones de dictar el pronunciamiento definitivo.

  2. Según lo expuso el accionante al promover la demanda, el día 21 de febrero de 2017 a las 15:30 hs.

    aproximadamente, el Sr. P. se encontraba circulando a bordo del vehículo marca VW Suran, dominio KYN-212, por la calle Nogoyá

    de esta ciudad. Relató que cuando finalizaba de cruzar la intersección con la Av. Nazca, con la luz del semáforo en verde a su favor, fue imprevista y violentamente embestido por el rodado marca Ford Ka,

    dominio JOL-641, al mando de la Sra. M.E.F., quien circulaba por la mencionada avenida y habría avanzado sobre el cruce antes referido en violación a la luz roja del semáforo.

    Afortunadamente, el actor no padeció lesiones a raíz del siniestro,

    aunque experimentó los daños patrimoniales que describió en el escrito inicial, cuya indemnización constituye el objeto del presente proceso.

    Fecha de firma: 20/12/2019

    Alta en sistema: 09/03/2020

    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 1

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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  3. El magistrado de la instancia anterior rechazó

    la pretensión, puesto que desde su punto de vista, las constancias aportadas a la causa no dan certeza acerca de que el infortunio se hubiera producido del modo indicado en la demanda, de suerte que no se encuentran reunidos, en el presente caso, los requisitos para que se configure la responsabilidad civil.

  4. En la presentación de fs. 161/164, el actor se quejó por el rechazo de la demanda y de los daños y perjuicios allí

    reclamados, e insistió en que la valoración de las pruebas aportadas al proceso a la luz de las normas que rigen la responsabilidad objetiva conduce a la imputación a F. de la obligación de indemnizar.

    Solicitó, en consecuencia, la revocación del fallo apelado y la admisión del reclamo resarcitorio.

  5. Aplicación de la ley en el tiempo Frente a la existencia de normas sucesivas en el tiempo, dado que la relación jurídica que dio origen a esta demanda se constituyó con posterioridad a la entrada en vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación, la controversia debe ser juzgada de acuerdo a las normas y a los principios de dicho ordenamiento (conf. art. 7 del CCCN y el criterio uniforme en la materia de las Salas de esta Cámara).

  6. La pretendida responsabilidad del demandado Como punto de partida, aclaro que asiste razón al recurrente en cuanto a que tratándose el presente caso de un proceso de daños y perjuicios a raíz de un siniestro vial en el que han colisionado dos automóviles, a esta altura del desarrollo científico en la materia, la doctrina y la jurisprudencia son absolutamente uniformes en cuanto a que cada rodado constituye una cosa riesgosa en sí misma, y que el factor de atribución de responsabilidad a su dueño y/o guardián es objetivo, por imperio de los arts. 1757, 1758,

    1769 y concs. del Código Civil y Comercial (la solución no es novedosa, pues fluía igualmente del art. 1113, 2º párrafo, 2ª parte del Fecha de firma: 20/12/2019

    Alta en sistema: 09/03/2020

    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 2

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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    Código Civil derogado). En consecuencia, no pesa sobre el damnificado la carga de demostrar la culpabilidad de la responsable, y ésta ni siquiera puede exonerarse acreditando su propia diligencia,

    porque la imputación de la obligación de resarcir se fundamenta en un factor de tipo objetivo, que hace total abstracción de un juicio de reproche acerca de la conducta del sindicado como responsable. Por el contrario, es la demandada quien para eximirse de responsabilidad debe probar la “causa ajena”, esto es, la ruptura del nexo causal ya sea en virtud del hecho de la propia víctima, del hecho de un tercero por el cual no debe responder, o la existencia de un caso fortuito o de fuerza mayor.

    Así pues, a partir de la recepción jurisprudencial de la teoría del riesgo creado, en materia probatoria, la víctima en primer lugar está relevada de acreditar el carácter riesgoso del vehículo, que se presume iuris et de iure; en segundo término, y en relación con la prueba del nexo causal, demostrado que el perjuicio provino de la intervención del rodado se presume iuris tantum que el daño fue provocado por el riesgo de la cosa. Por ende, la carga que pesa sobre el reclamante respecto de la relación causal se limita a la prueba de la conexión física o material entre el vehículo y el daño, es decir, la participación de esa cosa riesgosa en el evento; ello trae aparejada la presunción de causalidad adecuada en el sentido de que el daño provino o derivó del riesgo del vehículo (cfr. G., “Los accidentes de automotores y la teoría del riesgo creado (En la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Suprema Corte de Buenos Aires)”, LL, 1991-C-719).

    En este caso concreto, los accionados reconocieron la existencia del siniestro en las circunstancias de tiempo y lugar descriptas en la demanda. Sin embargo, adujeron que la responsabilidad por su ocurrencia debe atribuírsele al actor. De este modo, el quid de la cuestión radica en determinar quién violó la señal del semáforo.

    Fecha de firma: 20/12/2019

    Alta en sistema: 09/03/2020

    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 3

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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    Es ostensible la orfandad probatoria que se desprende de la lectura del expediente, pues para dilucidar este punto sólo cuento con los relatos de las partes. Ocurre que, a pesar de cargar con la prueba de demostrar la “causa ajena” que los exonere de responsabilidad, ni los demandados ni la citada en garantía, reitero,

    luego de reconocer la ocurrencia del evento dañoso, ofrecieron prueba a fin de demostrar sus dichos. Ello es así ya que la pericial mecánica,

    tal como era previsible, no...

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