Perdidos en un laberinto de inconsistencias

La denuncia que presentó esta semana el fiscal especial de la , Alberto Nisman, provocó una conmoción política a partir de un concepto central de extrema gravedad: planteó que en la decisión del Gobierno de firmar con Irán el memorándum de entendimiento no sólo hubo "culpa", por tratarse de un acuerdo judicialmente inviable y políticamente indescifrable, sino que además hubo "dolo", porque se hizo con la aviesa intención de exculpar a los funcionarios iraníes acusados por el atentado a cambio de beneficios comerciales. En el primer caso, configuraría un nuevo del kirchnerismo, aunque en un tema de extrema sensibilidad social por el costo en vidas que implicó el ataque terrorista. La declaración de inconstitucionalidad en la que avanza la Justicia alcanzaría para desactivar sus efectos. Pero si se prueba la veracidad de la hipótesis intencional de Nisman, la responsabilidad de la presidenta Cristina Kirchner y subsidiariamente del canciller Héctor Timerman tendría una trascendencia institucional similar a la acusación de encubrimiento que pesa sobre Carlos Menem. La diferencia entre ambos escenarios es decisiva.

Al promediar la gestión de Néstor Kirchner, el régimen de Teherán acercó por primera vez una propuesta para conformar una comisión conjunta que estudie las responsabilidades del atentado. Según un ex funcionario argentino al tanto de esas conversaciones, los iraníes entendían ese órgano como un ámbito de resolución política del problema, sin una dimensión judicial real. "Para ellos la línea divisoria entre la política y la justicia es casi inexistente, y por eso concebían la comisión como un espacio de negociación de gobierno a gobierno", rememora la fuente. La existencia de una causa judicial en la Argentina invalidaba una alternativa de estas características, y la idea fue rechazada.

El espíritu de ese frustrado entendimiento fue replicado en el pacto que en enero de 2013 terminó firmando Timerman con su par Ali Akbar Salehi en Etiopía. ¿Qué hizo que la misma propuesta fuera aceptada años más tarde, en lo que representó uno de los virajes más inexplicables de la política exterior argentina? La principal respuesta de Nisman es el interés de la Argentina en potenciar el intercambio comercial y conseguir petróleo.

Sin embargo, el flujo de negocios no pareció regirse por los vaivenes políticos. Las exportaciones argentinas a Irán crecieron en forma notoria a partir de 2006, cuando se pasó de cifras irrelevantes a 1200 millones de...

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