Pedir perdón, reparar, renunciar.Rufus Monacus

Autor:Rufus Monacus
RESUMEN

Adhesiones. Opiniones

 
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  1. En el Evangelio de Juan (cap.VIII. vs.2-11)) Jesús nos enseña la misericordia, el deber de no juzgar y la necesidad de no reincidir en las faltas cometidas.Leamos:”Maestro, a esta mujer la han sorprendido en flagrante adulterio; la ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; ¿tú que dices? Le preguntaban esto con mala idea, para tener de qué acusarlo. Jesús se inclinó y se puso a hacer dibujos con el dedo en el suelo. Como insistían en la pregunta, se incorporó y les dijo: - A ver, el que no tenga pecado, que le tire la primera piedra Volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra. Al oír aquello se fueron saliendo uno a uno, empezando por los más viejos, y Él se quedó solo con la mujer, que seguía allí delante. Se incorporó y le preguntó: ¿Dónde están los otros? ¿Ninguno te ha condenado? Contestó ella -Ninguno, Señor Jesús le dijo Pues tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar”

  2. Como miembro de la Iglesia y cartonero, no juzgo a nadie, no tiro piedras pero sugiero algunas conductas para que seamos creíbles como constructores de la Justicia y de la Paz.

  3. En primer lugar, el religioso que hubiera abusado de un menor debe retirarse de la función pastoral porque nadie (él tampoco) puede asegurar que no reincidirá. Debe pedir perdón, debe reparar el daño, debe irse, Así de simple.

    Si fuese denunciado en sede civil o penal, ha de someterse al juicio del Estado como todo ciudadano, sin ampararse en fueros o prerrogativas inexistentes.

  4. En segundo lugar, igual proceder ha de seguir el obispo o superior que calló por diversos motivos, entre ellos “el no dañar a la Iglesia”. Este comportamiento silencioso es mera complicidad civil con el delito cometido y así debe ser sancionado.

    Pareciera que en este caso también se encontraría Ratzinger. Si así fuese, que renuncie y se someta a la jurisdicción civil. Ya tiene 83 años, edad suficiente para ingresar a un monasterio y preparar su defensa ante el Tribunal de Dios.

  5. En tercer lugar, ya en otro orden de cosas, seamos capaces de renunciar a todo (dinero, poder, escuelas, iglesias suntuosas y demás) y vayamos a vivir como seres normales, en casas normales, como ciudadanos comunes.Como Jesús viviera 30 años en Nazareth, trabajando con sus manos y ganándose la diaria. Donemos el Vaticano a la UNESCO, que el sucesor de Pedro ponga su sede en una pequeña parroquia de las afueras de Roma y los obispos se instalen en las villas...

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