En una París sitiada, el mundo busca un nuevo acuerdo climático

PARÍS.- La Conferencia Mundial sobre el Clima (COP21) comienza hoy en París en medio de excepcionales medidas de seguridad, impuestas por el dramático contexto de los atentados terroristas del 13 de noviembre. Esa situación representara sin duda una presión suplementaria sobre los delegados de los 183 países, que deberán lograr un ambicioso acuerdo que permita una drástica reducción del calentamiento global.

Para conjurar todo riesgo, el gobierno francés movilizó más de 11.000 policías y gendarmes para estas dos semanas de cumbre organizada por las Naciones Unidas en la ciudad de Bourget, al norte de París, del 30 de noviembre al 6 de diciembre, con la asistencia 40.000 personas.

Francia había restablecido los controles fronterizos inmediatamente después de los atentados. Ahora, 8000 miembros de las fuerzas del orden fueron desplegados para ocuparse de esa tarea. En el sitio mismo de la conferencia, otros 2800 hombres suplementarios se ocuparán de la seguridad, según informó la semana pasada el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve. A estos se agregarán 106 "guardias azules" de la ONU encargados de la seguridad de los negociadores y 292 agentes de seguridad privados.

París, por su parte, volvió a asumir desde hace 24 horas el aspecto de una ciudad sitiada. Desde ayer 6300 policías, gendarmes y fuerzas móviles se hallan presentes en la capital para prevenir cualquier problema, mientras los cortejos de personalidades se desplazan a toda velocidad, sirenas al viento, por las calles cortadas al tránsito. Lo mismo sucedió, ayer, desde en los aeropuertos cercanos a la capital, Orly y Charles de Gaulle. El número de fuerzas del orden desplegadas desde el 13 de noviembre en todo el territorio francés provoca frío en la espalda: 120.000 hombres, que responden al estado de excepción en que ha sido puesto el país hasta febrero.

Si bien desde hace algunos años los franceses se han habituado a la presencia de los fuerzas del orden, e incluso del ejército, en las ciudades, el gobierno subraya que se trata de "medidas excepcionales" en un "contexto dramático".

"Es un acontecimiento mundial [la COP21], una cumbre por la paz. Es la mejor respuesta a la tragedia", declaró Segolène Royal, ministra de la Ecología.

Los responsables franceses también tomaron medidas excepcionales en otros terrenos. Por ejemplo en el de la circulación. Los transportes públicos fueron gratuitos ayer y hoy para permitir a los habitantes de la región de Ile de France (París y...

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