La parálisis judicial mantiene en suspenso la suerte de los bienes de la vicepresidenta

 
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Aunque cobra un sueldo y una pensión importantes, Cristina Kirchner se encuentra en una suerte de indigencia registral. Así surge de los registros oficiales, debido a que la fortuna, hoteles y propiedades de la vicepresidenta pasaron a manos de sus hijos, Máximo y Florencia, y están siendo administrados por interventores judiciales, designados en las sociedades Hotesur, Los Sauces y en la sucesión de Néstor Kirchner. Los bienes están embargados y afectados a las causas judiciales.La vicepresidenta conserva el usufructo de su casa de El Calafate y vive en el departamento porteño de la calle Juncal, en Recoleta, pero las boletas de servicios y gastos no los paga la intervención.En plena cuarentena, y con los tribunales paralizados por la pandemia, uno de los jueces que intervienen en los casos Hotesur y Los Sauces, Daniel Obligado, pidió informes a los interventores sobre los bienes, a fin de "evaluar la pertinencia y conveniencia de mantener las intervenciones judiciales dispuestas en la causa".La redacción del pedido de Obligado (el juez se hizo conocido porque otorgó el arresto domiciliario a Amado Boudou) hizo reaccionar a la abogada Silvina Martínez, denunciante en la causa junto con Margarita Stolbizer. La abogada presentó un escrito ante el tribunal en el que pide que "se revea la decisión de levantar las medidas cautelares". Nadie las levantó, pero el pedido del juez Obligado encendió luces de alarma.El 19 de marzo pasado se iba a realizar una audiencia sobre los bienes, en la que se esperaba la presentación de un reclamo para su recupero, pero por la pandemia se suspendió. Solo está presentado en la Corte Suprema el recurso de la vicepresidenta contra la decisión inicial de intervenirlos.El tribunal está integrado por Obligado, Adrián Grumberg (juez subrogante y uno de los fundadores de Justicia Legítima) y la jueza Adriana Palliotti. Son quienes deben dar su conforme cada vez que un interventor pide, por ejemplo, cambiar una ventana o hacer un gasto extraordinario en uno de los hoteles. Para colmo, los administradores se quejan de que no cobran por su tarea. Raquel Moyano, una de las administradoras, llegó a la Corte con su reclamo.Los bienes de los Kirchner tienen suerte diversa. Los plazos...

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