La palabra de los indignados

Este año nació en España el movimiento de los indignados, que más tarde se replicó con el Ocuppy Wall Street en Estados Unidos y en otros países. Piden que se termine con el endiosamiento de los bancos, que haya trabajo digno, en especial para los jóvenes que sufren la desocupación, y también por el cuidado del planeta y la justicia social.En la Argentina este movimiento no tiene alcance, aunque en Facebook se establecieron dos grupos con más de 1000 adeptos en total. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) muestra que hay 323.500 jóvenes desocupados en este país, que representan 37% del total de 858.000 personas sin empleo.EspañaMADRID.? En España, cuna mundial de los indignados, el fenómeno sufrió varias mutaciones desde su surgimiento masivo el 15 de mayo último, fecha que hizo conocido el movimiento de protesta como 15-M.Tras haber revolucionado el ambiente social y político con su irrupción multitudinaria en las calles céntricas de Madrid, la primera etapa del 15-M se caracterizó por tomar espacios públicos en varias de las grandes ciudades españolas (como la madrileña plaza Puerta del Sol y la plaza de Cataluña en Barcelona), donde muchos de los manifestantes lograron permanecer en acampadas durante un mes y medio. Los participantes de la protesta, jóvenes en su mayoría, se autoconvocaron a través de Internet con el objetivo de base de exigirles a las autoridades la reforma del sistema político y la transformación del sistema bancario, en pos de lograr instituciones con mayor acceso a los intereses de una clase media española castigada por una tasa de desempleo récord, de más del 20%, y un mercado laboral precarizado.Aquella modalidad de ocupación de predios públicos, al perder apoyo popular por su carácter invasivo, fue abandonada en agosto y reemplazada por la organización de asambleas periódicas, que están abiertas a la participación popular. De esas reuniones, a principios de octubre, surgió la idea de pasar a la actual "tercera fase" del 15-M, que consiste en tomar edificios inhabitados en dudosa situación judicial para dejarlos a disposición de las cientos de víctimas de las ejecuciones inmobiliarias producidas por las crisis en los últimos meses."Nuestra asociación existe desde hace tres años, pero con la aparición del 15-M nuestra lucha se ha expandido y hoy todos formamos parte de esa explosión que busca un trato más justo y condiciones de igualdad para todos en las instituciones", dice Oscar, de 32 años, integrante de...

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