Sentencia de CAMARA FEDERAL DE COMODORO RIVADAVIA, 2 de Marzo de 2016, expediente FCR 031000066/2008/CA001

Fecha de Resolución 2 de Marzo de 2016
EmisorCAMARA FEDERAL DE COMODORO RIVADAVIA

Poder Judicial de la Nación Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia Expte. Nº 31000066 Comodoro Rivadavia, Provincia del Chubut, a los días del mes de marzo de dos mil dieciséis, reunidos en Acuerdo los señores Jueces de la Excma. Cámara Federal de Apelaciones con asiento en esta ciudad, para conocer del recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados “PAEZ, EDUARDO J. c/ BANCO DE LA NACION ARGENTINA s/LEY 18345”, en trámite ante esta Alzada bajo el Nº 31000066/2008, provenientes del Juzgado Federal de Río Gallegos.

Respecto de la sentencia corriente a fs. 264/275vta., el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

¿Es justa la sentencia apelada?

La Dra. H.L.C. de H. dijo:

  1. Contra la sentencia dictada a fs.

    264/275vta. que favorece al actor condenando al Banco de la Nación Argentina a abonarle en concepto de indemnización integral por despido $ 113.566,36, con más intereses, imponiéndole las costas a la entidad demandada, se alza esta última a tenor del pertinente memorial recursivo obrante a fs. 278/280vta. que obtuvo respuesta a fs. 290/291 por la parte actora.

    La conjuez A.A.V. para decidir de ese modo, ponderó que si bien E.J.P. no desconoce los hechos que fueron objeto de la investigación interna del Banco y que derivaron en el dictado de la resolución de despido, esa sanción no ha guardado la debida proporcionalidad con relación a la falta cometida, valorando que el actor no tenía antecedentes de sanciones anteriores y que la descripción de la metodología operativa por el auditor como un desorden generalizado acreditaba una habitualidad en las operaciones que venía produciéndose en la sucursal de Puerto Madryn.

    Asimismo, alega que la sanción debe respetar como límite la razonabilidad, lo que importa que las sanciones disciplinarias, al igual que todas las facultades jerárquicas, deben ser ejercidas con carácter funcional, lo que supone un ejercicio regular y normal, descartando el uso caprichoso, arbitrario, atendiendo más al problema personal que se pueda tener con el trabajador que a la falta cometida y a la sanción merecida. Cita jurisprudencia en esa línea.

  2. La apoderada del Banco de la Nación Argentina comienza su apelación al pronunciamiento calificándolo de totalmente desajustado a derecho, arbitrario, incongruente y carente de sustento fáctico-

    jurídico.

    Se agravia de que la sentencia compromete el derecho de propiedad reconocido por el art.17 de la CN, toda vez que le ocasiona un grave y flagrante perjuicio económico al obligarlo a indemnizar a un dependiente, cuando en autos han quedado perfectamente acreditadas las inconductas imputadas al actor en el sumario administrativo que concluyera en su despido con justa causa y que las mismas son ética y jurídicamente reprochables.

    Asimismo destaca que el actor fundo su pretensión en el cuestionamiento del sumario administrativo instruido por el Banco más nunca negando su existencia y/o su participación en los hechos allí investigados, que están Fecha de firma: 02/03/2016 Firmado por: H.L.C. DE HUBERMAN, JUEZ DE CAMARA Firmado por: J. LEAL DE IBARRA, JUEZ DE CAMARA Firmado por: ALDO E SUAREZ, JUEZ DE CAMARA #19688359#146949240#20160225075744859 Poder Judicial de la Nación Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia Expte. Nº 31000066 debidamente probados y son los hechos que ocasionaron el despido de P. con justa causa.

    Alega que la decisión de la sentenciante es grave porque quien meritua si puede seguir la relación laboral, si sigue teniendo la confianza en el trabajador es el propio empleador y más aún cuando se trata de un Banco donde la confianza en los trabajadores atento la actividad realizada por estas instituciones es más que importante.

    Al respecto afirma, a los fines de analizar el alcance de la conducta del actor tratándose de un empleado bancario y como ya se dijera precedentemente, además de un funcionario público, debe extremarse el rigorismo bajo el cual merituarla en virtud de la especial confianza que dadas tales características se encuentran depositadas en él.

    Quedó demostrado que P. incurrió en conductas que le estaban expresamente vedadas por el artículo 6 del Estatuto del personal del Banco de la Nación Argentina.

    Enfatiza que no se puede soslayar que el actor se desempeñaba como empleado bancario, empleados en los cuales se deposita una confianza calificada dado que no sólo el Banco en que se desempeña confía en ellos, sino también los terceros que con aquél operan y en definitiva la comunidad toda es acreedora de la buena fe de sus actuaciones por cuanto está en juego el crédito público.

    En virtud de ello, siendo tan explícitas y terminantes las normas contravenidas por P. es que el pronunciamiento apelado ha incurrido en deficiencias lógicas de razonamiento y en una total ausencia de fundamento normativo, que se aparta de la sana crítica judicial, circunstancias que lo impiden considerar como la “sentencia fundada en ley” a que hacen referencia los artículos 17 y 18 de la CN (conf. doctrina de Fallos: 311:786; 312:696; 314:458; 324:1378, entre muchos otros).

    También remarca otra cuestión que demuestra arbitrariedad del decisorio al haber tenido en cuenta ”la vasta trayectoria del actor dentro de la entidad demandada” y “sus continuas promociones” cuando precisamente dichas circunstancias exigían de él un mayor grado de compromiso y fidelidad con el empleador que el exigible a un trabajador con poca antigüedad y sin jerarquía. Soslaya el aquo –agrega- que las relaciones laborales no son estancas ya que la realizan hombres y nada...

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