Sentencia de Cámara Federal de Casación Penal, 29 de Octubre de 2010, expediente 12.585

Fecha de Resolución29 de Octubre de 2010

CAUSA Nro.12585 - SALA IV

PIRACCIO, P.M. s/recurso de casación Cámara Nacional de Casación Penal Año Año del Bicentenario MARTÍN JOSÉ GONZALES CHAVES

Prosecretario de Cámara REGISTRO NRO. 14.064 .4

la ciudad de Buenos Aires, a los 29 días del mes de octubre del año dos mil diez , se reúne la Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal integrada por el doctor M.G.P. como P. y los doctores G.M.H. y A.M.D.O. como Vocales, asistidos por el Prosecretario de Cámara doctor Martín José

Gonzales Chaves, a los efectos de resolver el recurso de casación interpuesto a fs. 1/7 vta de la presente causa N.. 12.343 del Registro de esta Sala, caratulada: “PIRACCIO, P.M. s/recurso de casación"; de la que RESULTA:

I. Que el Tribunal Oral en lo Criminal Nro. 22 de la Capital Federal, en la causa N.. 3.354 de su Registro, el 7 de mayo 2010, rechazó

la excarcelación de P.M.P., bajo ningún tipo de caución (fs.

47/48).

II.Que contra dicha resolución interpuso el recurso de casación el doctor S.F.C., asistiendo a P.M.P., que fuera concedido a fs. 62/62 vta.

III. Que el recurrente encauzó su pretensión recursiva por la vía de lo previsto en el inciso segundo del artículo 456 del C.P.P.N., 457 y 465

bis por considerar inobservados los artículos 18 y 75, inc. 22º) de la C.N. y 123, 316, 317 y 319 del C.P.P.N.; invocando la presencia de arbitrariedad Comentario [COMMENT1]:

violación por inobservancia del derecho vigente.

Manifestó su agravio, esencialmente, en torno a la interpreta-

ción que hicieran los magistrados sobre la base de la penalidad del delito investigado, argumento que obsta a la libertad de su defendido, violando el principio de inocencia y el debido proceso.

Consideró que el Tribunal “no dió un sólo argumento relativo al caso concreto de por qué entiende que el hecho es grave, más allá de su −1−

propia naturaleza, lo que, por supuesto, está contemplado en la calificación del delito”.

En ese sentido señaló que el Tribunal no explicó la relación entre la gravedad del hecho y el peligro de fuga y simplemente se remitió a la fórmula genérica de que el hecho y la conducta de Piraccio sería particularmente grave, sin argumento alguno.

Afirmó enérgicamente que su defendido, de tan sólo 18 años,

no cuenta con antecedentes penales, “ni siquiera ingresos en comisarías” y que se ha comprometido a quedar internado bajo tutela o seguimiento del Juzgado y de su padre para tratar su adicción.

Solicitó finalmente que se revoque la resolución impugnada y se tenga presente la reserva de recurrir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por la vía del recurso extraordinario federal.

IV. Que realizada la audiencia prevista por el art. 465 bis, en función del art. 454 del C.P.P.N. (texto según Ley 26.374), quedaron las actuaciones en estado de ser resueltas. Efectuado el sorteo de ley para que los señores jueces emitan su voto, resultó el siguiente orden sucesivo de votación: doctores G.M.H., A.M.D.O. y M.G.P...

El señor J.G.M.H. dijo:

I. En cuanto a la admisibilidad del recurso de casación interpuesto, habré de recordar que ya he tenido oportunidad de señalar (cfr.

de esta S.I.: causa N.. 1893, “GRECO, S.M. s/recurso de casación”, Reg. N.. 2434.4, rta. el 25/02/00; causa N.. 2638,

RODRÍGUEZ, R. s/recurso de queja

, Reg. N.. 3292.4, rta. el 06/04/01 y causa N.. 3513, “VILLARREAL, A.G. s/recurso de casación”, Reg. N.. 4303.4, rta. el 04/10/02; entre muchas otras) que a esta Cámara Nacional de Casación Penal compete la intervención en cuestiones como la aquí planteada, en la que la resolución recurrida resulta restrictiva −2−

CAUSA Nro.12585 - SALA IV

PIRACCIO, P.M. s/recurso de casación Cámara Nacional de Casación Penal Año del Bicentenario MARTÍN JOSÉ GONZALES CHAVES

Prosecretario de Cámara de la libertad y susceptible de ocasionar un perjuicio de imposible reparación ulterior, habiéndose alegado la violación de garantías constitucionales y la arbitrariedad de sentencia; y por cuanto, no sólo es el órgano judicial “intermedio” a quien ha sido confiada la reparación de los perjuicios irrogados a las partes en instancias anteriores, sin necesidad de recurrir ante la Corte Suprema, sino también porque su intervención -atento a su especificidad- aseguraría que el objeto a revisar por el Máximo Tribunal fuese “un producto seguramente más elaborado” (cfr. Fallos 318:514, in re “GIROLDI, H.D. y otro s/ recurso de casación”;

325:1549; entre otros). Y ello así, aún en los supuestos en los que no entre en cuestión la cláusula del artículo 8, apartado 2°, inc. h, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (cfr. disidencia de los jueces P. y B. en el precedente de Fallos 320:2118, in re “RIZZO, C.S. s/ inc. de exención de prisión -causa nro. 1346", del 3 de octubre de 1997 y, entre otros, sentencia dictada en el caso H.101.XXXVII

HARGUINDEGUY, E.A. y otros s/ sustracción de menores,

incidente de excarcelación de E.E.M.

, del 23 de marzo de 2004, y esta Sala IV: causa Nro. 4512: “S.F., S. s/ rec. de queja, Reg. Nro. 5613, del 15 de abril de 1994).

Es que, también en aquéllos casos en que se ha observado la garantía de la doble instancia (artículo 8.2. C.A.D.H.) la decisión objeto de recurso debe ser revisada por esta Cámara Nacional de Casación Penal, por cuanto, además de ser un órgano operativo de aquella garantía, contribuye -

en su carácter de tribunal “intermedio”- a cimentar las condiciones para que el Máximo Tribunal satisfaga el alto ministerio que le ha sido confiado (cfr.

doctrina de Fallos 308:490 y 311:2478). Criterio que resulta, en definitiva,

de compatibilizar el derecho del recurrente con el resguardo de la jurisdicción de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pues al preservar −3−

su singular carácter de “supremo custodio de garantías constitucionales”

(cfr. doctrina de Fallos 279:40; 297:338; entre otros), se reserva su actuación -como intérprete y salvaguarda final- para después de agotadas por las partes todas las instancias aptas en el ordenamiento procesal vigente (cfr. doctrina de Fallos 311:2478).

Esta postura que he venido reiterando en diversos precedentes fue finalmente sostenida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los Fallos “HARGUINDEGUY” y “DI NUNZIO, B.H. s/

excarcelación

(D.199.XXXIX).

II. Respecto de la cuestión planteada, habré de recordar, en prieta síntesis, que he sostenido de manera constante, al votar en diversos precedentes de esta Sala IV (causa Nro. 1575: “ACUÑA, V. s/ rec. de casación”, Reg. Nro. 1914, rta. el 28/6/99; causa Nro. 1607, “SPOTTO,

A.A. s/ recurso de casación”, Reg. Nro. 2096, rta. el 4/10/99; causa Nro. 4827, “CASTILLO, A. s/recurso de casación”, Reg. Nro. 6088,

rta. el 30/9/04; causa Nro. 5117, “MARIANI, H.R. s/recurso de casación”, Reg. Nro. 6528, rta...

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