Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala L, 3 de Abril de 2017, expediente CIV 073445/2005

Fecha de Resolución 3 de Abril de 2017
EmisorCamara Civil - Sala L

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L Expte n° 73.445/05 –Juzg.91- “P.Y.P. y otra c/ S.E.B. y otros s/ daños y perjuicios (acc. tran. c/ les. o muerte)”

En Buenos Aires, a de abril de abril dos mil diecisiete, encontrándose reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala “L” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil a fin de pronunciarse en el expediente caratulado “P.Y.P. y otra c/ S.E.B. y otros s/ daños y perjuicios” de acuerdo al orden del sorteo la Dra. I. dijo:

  1. Contra la sentencia dictada a fs. 689/716 en la que el señor juez de primera instancia hizo lugar parcialmente a la demanda promovida por Y.P.P. y M.E.C. y condenó a E.B.S., a J.C.P. y a la citada en garantía Liderar Compañía General de Seguros S.A. a abonar a cada una de las actoras las sumas de $ 80.000 y $ 5.000 respectivamente, con más sus intereses y costas, en el plazo de diez días, expresaron agravios la compañía aseguradora a fs. 730/736 y el codemandado S. a fs. 737/741 –los que fueron respondidos a fs.

    749– y las actoras a fs. 743/747 –los cuales han sido contestados a fs.

    751/753–. En consecuencia, las actuaciones se encuentran en condiciones de dictar sentencia definitiva.

  2. Según lo expusieron las actoras al promover la demanda, el día 3 de septiembre de 2004 a las 17:30 hs. aproximadamente, P. se encontraba en la parada del colectivo 328 situada en la intersección de la Av. B.P.G. y C., Partido de San Martín, Provincia de Buenos Aires, cuando al disponerse a cruzar la calle fue embestida por el automóvil marca Fiat Duna, dominio ADE-

    732, al mando del codemandado S.. Relataron asimismo las actoras que el impacto generó lesiones físicas y psíquicas en Perdomo, dando lugar a la necesidad de su atención médica y tratamiento, y provocando los daños patrimoniales y extrapatrimoniales cuya indemnización constituye el objeto del presente proceso.

    Fecha de firma: 03/04/2017 Alta en sistema: 04/05/2017 Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #13553849#175344032#20170403094752268

  3. El magistrado de la instancia anterior admitió

    parcialmente la demanda interpuesta y acordó a P. $ 50.000 por daño psicológico y gastos de tratamiento psicológico conjuntamente, y $

    30.000 por daño moral. Fijó a su vez en $ 5.000 la reparación de los gastos médicos, de farmacia y de traslado a favor de Cejas. Para así

    decidir, tuvo por acreditada la existencia del hecho ilícito conforme a las probanzas obrantes en autos, fundó en un factor objetivo de atribución la responsabilidad del dueño y la del conductor del vehículo y, ante la ausencia de eximentes que hubieran de quebrar el nexo de causalidad entre el hecho y los perjuicios, consideró

    configurada la responsabilidad civil en cabeza de los demandados.

    En cambio, la pretensión resarcitoria fue rechazada en los rubros correspondientes al daño físico y al daño estético, con fundamento en el dictamen pericial médico al que haré referencia al analizar el agravio atinente a la primera de dichas partidas.

  4. El codemandado Segovia se agravió, en primer término, porque estima improcedente la atribución de responsabilidad civil a su cargo, y en segundo lugar, porque juzga inapropiada la admisión de los rubros indemnizatorios a los que se hizo lugar en la demanda (daño psicológico y tratamiento psicológico, daño moral y gastos médicos, farmacéuticos y de traslado). Por su parte, la citada en garantía cuestionó la cuantificación de las mencionadas partidas, que estima excesiva (en el caso de los gastos médicos, solicitó además su rechazo), y la tasa de interés aplicada por el a quo sobre el capital de condena. Finalmente, las actoras apelaron el decisorio de la instancia anterior requiriendo que se haga lugar al resarcimiento del daño físico y que se eleve el quantum indemnizatorio de los tres rubros precedentemente referidos.

    V.A. preliminar Frente a la existencia de normas sucesivas en el tiempo, cabe aclarar que, de conformidad con lo dispuesto en el art. 7 del nuevo Fecha de firma: 03/04/2017 Alta en sistema: 04/05/2017 Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #13553849#175344032#20170403094752268 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L Código Civil y Comercial y como ya lo vienen sosteniendo varias S. de esta Cámara en distintos precedentes, la relación jurídica que da origen a esta demanda, al haberse consumado antes del advenimiento del actual Código Civil y Comercial, debe ser juzgada –

    en sus elementos constitutivos y con excepción de sus consecuencias no agotadas– de acuerdo al sistema del anterior Código Civil, interpretado, claro está, a la luz de la Constitución Nacional y de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos ratificados por nuestro país, porque así lo impone una correcta hermenéutica en respeto a la supremacía constitucional (esta Sala, “E., Naiara Belén c/ Guerra, C.A. y otros s/ daños y perjuicios”, 17/3/2016, expte. N° 87.204/2012; “C., V.E. c/M., J.A. y otro s/ cumplimiento de contrato”, 26/4/2016, expte. N° 38.543/2013; “D., Odina Elizabeth c/

    Cencosud S.A. s/ daños y perjuicios”, 12/5/2016, expte. N°

    59.298/2011; entre muchos otros).

  5. Atribución de responsabilidad civil al codemandado Segovia Una vez establecido lo anterior, y por razones de orden lógico, comenzaré por tratar el agravio de S. consistente en el cuestionamiento de la atribución de responsabilidad civil a su cargo, puesto que de no confirmarse la procedencia de la obligación de resarcir, carecería de sentido indagar acerca de la admisión y la cuantificación de los rubros de la cuenta indemnizatoria, y de la tasa de interés que cabe aplicar sobre el capital de condena.

    Como punto de partida, cabe tener en cuenta que tratándose como en este caso de un proceso de daños y perjuicios a raíz de un siniestro vial en el que un automóvil ha impactado a una peatona, a esta altura del desarrollo científico en la materia, la doctrina y la jurisprudencia son absolutamente contestes en cuanto a que el vehículo constituye una cosa riesgosa en sí misma, y que el factor de Fecha de firma: 03/04/2017 Alta en sistema: 04/05/2017 Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CAMARA #13553849#175344032#20170403094752268 atribución de responsabilidad a su dueño y/o guardián es objetivo, por imperio del art. 1113, párrafo, 2ª parte del Código Civil (en la actualidad, la misma solución es recogida por los arts. 1757, 1758, 1769 y concs. del Código Civil y Comercial). En consecuencia, no pesa sobre el actor la carga de demostrar la culpabilidad del agente dañoso, y éste ni siquiera puede exonerarse acreditando su propia diligencia –precisamente, porque la imputación de la obligación de resarcir se fundamenta en un factor de tipo objetivo, que hace total abstracción de un juicio de reproche acerca de la conducta del sindicado como responsable–. Antes bien, es el demandado quien para eximirse de responsabilidad deberá probar la “causa ajena”, esto es, la ruptura del nexo causal ya sea en virtud del hecho de la propia víctima, del hecho de un tercero por el cual no debe responder, o la existencia de un caso fortuito o de fuerza mayor.

    Así pues, a partir de la recepción jurisprudencial de la teoría del riesgo creado, en materia probatoria, la víctima en primer lugar está relevada de acreditar el carácter riesgoso del vehículo, que se presume iuris et de iure; en segundo término, y en relación con la prueba del nexo causal, demostrado que el perjuicio provino de la intervención del rodado se presume iuris tantum que el daño fue provocado por el riesgo de la cosa. Por ende, la carga que pesa sobre el reclamante respecto de la relación causal se limita a la prueba de la conexión física o material entre el automóvil y el daño, es decir, la participación de esa cosa riesgosa en el evento; ello trae aparejada la presunción de causalidad adecuada en el sentido de que el daño provino o derivó del riesgo del vehículo (cfr. G., “Los accidentes de automotores y la teoría del riesgo...

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