Oyarbide suma críticas por los allanamientos

Con un frente judicial y administrativo que con nuevas denuncias, se convirtió también en el blanco de duros cuestionamientos tanto desde la oposición, que política del juez federal, como de sus propios pares. El vicepresidente del Colegio de la Magistratura, Ricardo Recondo, sostuvo ayer que le "da vergüenza" que Oyarbide permanezca al frente de un tribunal.

"Hay un procedimiento que garantiza el derecho de defensa de un juez acusado y voy a ser el primero en respetarlo porque así lo establece la ley. Pero moralmente a mí me da vergüenza que exista un juez como el doctor Oyarbide", sostuvo Recondo, durante una entrevista con Radio Mitre, en la que se refirió a las denuncias que se presentaron luego de que el juez federal admitiera que suspendió un allanamiento a pedido del Poder Ejecutivo.

Por su parte, tanto la diputada Elisa Carrió, de UNEN, como la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, denunciaron que Oyarbide goza de la protección del oficialismo para permanecer en su cargo, a pesar de las polémicas situaciones en las que estuvo envuelto en los últimos años.

El juez volvió a ser cuestionado luego de admitir que en diciembre pasado detuvo un allanamiento en una financiera (en el que policías bajo sus órdenes fueron acusados de pedir sobornos), luego de recibir una llamada del subsecretario de Legal y Técnica de la Nación, Carlos Liuzzi, mano derecha de Carlos Zannini.

Por ese caso, diputados nacionales de la UCR y de UNEN denunciaron penalmente a Oyarbide y a Liuzzi por los delitos de prevaricato, omisión de persecución penal y encubrimiento. El legislador Manuel Garrido pidió también que se revisara el sobreseimiento que, en otra causa, Oyarbide dictó en favor de Liuzzi. El Frente Renovador, por último, sumó otra acusación por presunto mal desempeño en las funciones del magistrado.

"Este juez nos tiene acostumbrados a los escándalos, éste es uno más", opinó Recondo, sobre las tres presentaciones que se hicieron ante el Consejo de la Magistratura, y consideró que "Oyarbide, en sí mismo, es un caso escandaloso" y que "debía haber sido destituido el día que se cayeron las Torres Gemelas [el 11 de septiembre de 2001]".

Recondo recordó que, en aquella oportunidad, cuando se acusó a Oyarbide por varias irregularidades en su desempeño, "regía el procedimiento viejo de destitución" a cargo del Senado, pero que los legisladores lo absolvieron, quizás, "aprovechando políticamente que la sociedad estaba realmente distraída" por el...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR