Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - SALA V, 15 de Septiembre de 2015, expediente CNT 020978/2010/CA001

Fecha de Resolución15 de Septiembre de 2015
EmisorSALA V

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA V Expte. Nº CNT 20978/2010/CA1 SENTENCIA DEFINITIVA. 77378 AUTOS: “ORTIZ EDUARDO OMAR C/ EMPRESARIOS TRANSPORTE AUTOMOTOR DE PASAJEROS SA S/ DESPIDO” (JUZG. Nº 71).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 15 días del mes de septiembre de 2015 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y El DOCTOR OSCAR ZAS dijo:

Contra la sentencia de fs.838/349 que hizo lugar a la acción por accidente -con fundamento en el art. 1113 Código Civil contra la empleadora; y por las prestaciones de la ley sistémica contra la ART- y a la acción por despido, apelan el actor a fs. 850/852, su letrado, por derecho propio, a fs. 852 vta., la aseguradora a fs. 857/858 y el empleador a fs. 880/775. Se contestaron agravios a fs. 893/896 y 900/901.

  1. Por razones de método iniciaré el análisis de los agravios de las partes relativos a la acción por enfermedad accidente, y de ellos me referiré en primer término a los planteos del empleador.

    La primera queja de esta parte está dirigida contra la decisión que reconoció el nexo causal entre las dolencias por las que reclamó el actor y las tareas desarrolladas y ello sobre la base de una deficiente pericial médica y que adolecería de explicaciones de rigor. Afirma que su parte acompañó

    prueba suficiente a los fines de determinar que el actor padecía de ciertas enfermedades inculpables –obesidad, hipertensión y diabetes-, las que fueron vitales para la producción de las consecuencias físicas actuales que presenta; que dichas patologías revisten causa en factores genéticos, físicos pero no laborales.

    Fecha de firma: 15/09/2015 Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: G.E.M., JUEZ DE CÁMARA Agrega que en la demanda no se precisa cuál habría sido la cosa cuyo riesgo o vicio habría provocado el daño, de modo que sorprende la decisión de autos que hace lugar a la reparación integral siendo que los hechos denunciados no pueden ser subsumidos en el art. 1113 Cód. Civil.

    Pero no obstante el esfuerzo argumental del memorial, adelanto que la queja no podrá prosperar.

    Debe señalarse en primer lugar, que surge claro del escrito inicial cuáles fueron los elementos y/ o circunstancias a los cuales el actor le atribuyó

    ser la causa de las dolencias que presenta: en este sentido y por razones de brevedad, me remito a la descripción –bastante precisa, por cierto-, que sobre esos hechos se efectuó en la sentencia a fs. 841 in fine/ vta.

    También se observa que la jueza de grado, entre las diversas pruebas, meritó en forma pormenorizada, a fs. 842 y vta., las declaraciones de los testigos Szymczuk (fs. 550), G. (fs.562/563) y J. (fs. 639/640), sobre cuya base tuvo por acreditadas las tareas desarrolladas por el accionante y modalidad y/o características invocadas en el escrito inicial. Respecto de estos testigos, tuvo en cuenta las impugnaciones que se formularon contra sus dichos, pero explicó los motivos por los cuales no consideraba alcanzados los testimonios de esas observaciones, nada de lo cual es motivo de cuestionamiento adecuado en esta instancia.

    A mayor abundamiento, se aprecia que la magistrada comprobó

    las referencias efectuadas por esos testigos en relación con la jornada de labor y exigencias de horario, con las planillas horarias brindadas por el perito contador a fs. 589 y sgtes. advirtiendo que avalaban lo dicho por aquéllos, además de que daban cuenta de que en ocasiones el actor prestó servicios los 7 días de la semana seguidos sin el correspondiente franco. Y tuvo especialmente en cuenta la documental adjuntada por la propia empleadora a fs. 136/137, 141/142, 144/145, 146/147 y 164 que en su criterio, revela la Fecha de firma: 15/09/2015 Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: G.E.M., JUEZ DE CÁMARA Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA V presión a la que era sometido el actor como chofer por el horario estricto que debía cumplir a pesar del tránsito y las contingencias normales, así como las explicaciones que debía brindar a su empleador en cada oportunidad (v. a fs.

    842 vta.); ninguna de estas pruebas aparece objetada en el memorial.

    La situación fáctica invocada por el actor y comprobada con los elementos del expediente, permite su encuadramiento en el subsistema de responsabilidad previsto en el art. 1.113, párr. 2º, ap. 2º del Código Civil, que dispone:

    …si el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder…

    .

    Para dilucidar cuestiones como la planteada en esta causa, cabe tener en cuenta que es propio de la naturaleza del trabajo físico una relación necesaria con las cosas (Fallos: 311:1694; 312:434).

    En esa línea, reiteradamente la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha sostenido que cuando la víctima es un trabajador dependiente y el hecho que produjo el daño cuya indemnización se demanda ocurrió en ocasión y lugar del servicio laboral que aquél prestaba a su empleadora, no puede prescindirse, a los fines de la apreciación de la responsabilidad, del principio objetivo que emana del art. 1.113, párrafo segundo, del Código Civil. En ese marco, basta que el damnificado pruebe el daño y el contacto con la cosa dañosa, para que quede a cargo de la demandada, como dueño o guardián del objeto riesgoso, demostrar la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder (C.S.J.N., Fallos: 329:2667, 11/07/2006, “R., M.Á. c/Neumáticos Goodyear S.A.”; Fallos: 332:857, 21/04/2009, “R., R. c/Electricidad de Misiones S.A.”; Fallos: 333:2420, 21/12/2010, “G., J.J. c/AltoP.S.A. y otro”;

  2. 110. XLV., Fecha de firma: 15/09/2015 Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: G.E.M., JUEZ DE CÁMARA 10/12/2013, “I., H. c/AcerosB.M.S.A. y otro”, entre otras).

    El riesgo creado por la actividad desarrollada acentúa aun más la responsabilidad de quien la realiza cuando ella le permite alcanzar un beneficio, comprensivo este último de cualquier tipo de utilidad, ventaja o provecho económico, que hace que deba soportar los riesgos creados hacia terceros (conf. K. de C., A. en Belluscio-Zannoni, “Código Civil, comentado anotado y concordado”, t. 5 pág. 471; C.. Sala C en JA 1999-III-193; C., S. E causas libres Nros. 212.724 del 13/3/97 y 266.056 del 31/5/1998; CNCiv., Sala H en causa libre N.. 328.783 del 25/6/02 citado en CNCiv, S. F del 28/9/2005 in re: “F., José R. c/

    Ineco S.A. y otros”, La Ley 2006-A, 506).

    He sostenido reiteradamente, que concuerdo con aquel sector de la doctrina autoral y jurisprudencial, que por vía de una interpretación dinámica de la norma, extiende la responsabilidad por riesgo de la cosa prevista en el art. 1.113, párr. 2º, ap. 2º del Código Civil, al riesgo de la actividad desarrollada, intervenga o no una cosa (conf. votos del suscripto en C.N.A.T., S.V., sent. nº 70.841, 17/06/2008, “G., H.R. c/Consolidar ART S.A. y otro”; sent. nº 73.119, 16/05/2011, “Di Tata, I.B. y otro c/Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria SENASA y otro”, entre otros).

    Es decir, considero que la esencia de la responsabilidad civil que consagra el art. 1.113, párr. 2º, ap. 2º del Código Civil está en el riesgo creado más que en el hecho de provenir éste de una cosa. De allí que sus principios sean aplicables por extensión a otros supuestos de riesgo creado (v. gr., actividades riesgosas realizadas sin la intervención de cosas) y a otros posibles sujetos pasivos distintos del dueño y del guardián (conf. P., R.D., en “Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinal y Fecha de firma: 15/09/2015 Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: G.E.M., JUEZ DE CÁMARA Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA V jurisprudencial”, dirigido por A.J.B. y coordinado por Elena I.

    Highton, H.J.L.D.E., Buenos Aires, 1ª edición, 2ª

    reimpresión, 2007, 3 A, p. 555).

    El carácter riesgoso de la actividad deviene de circunstancias extrínsecas, de persona, tiempo y lugar, que la tornan peligrosa para terceros.

    La ponderación de esas circunstancias y su incidencia en la riesgosidad de la actividad, debe realizarse en abstracto, con total prescindencia del juicio de reprochabilidad que podría merecer la conducta del sindicado como responsable en concreto. La cuestión pasa por el grado de previsibilidad de la producción del daño, a partir de la consideración de la naturaleza o circunstancias de la actividad. Si sobre la base de tales aspectos concurriría una clara probabilidad (aunque abstracta o genérica) de eventuales perjuicios, funcionará el factor objetivo de atribución si el daño ocurre (conf. P., ob.

    cit., p. 556).

    Cabe transcribir, en apoyo de la solución propuesta, las normas pertinentes del Código Civil y Comercial aprobado por la ley...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR