Organización y composición del Congreso

Autor:Jorge Horacio Gentile
Páginas:103-172
RESUMEN

1. Cámara de Diputados a) Composición b) Elección c) Mandato y renovación d) Juramento e) Autoridades 2. Senado a) Composición b) Elección c) Mandato y renovación d) Juramento e) Autoridades 3. Comisiones a) De labor parlamentaria b) Asesoras permanentes c) Especiales d) Bicamerales o mixtas e) Interparlamentarias 4. Bloques 5. Administración a) Sistema unitario b) Sistema binario c) Sistema... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

Page 103

1. Cámara de Diputados

La Constitución Nacional, inicia el capítulo titulado "De la Cámara de Diputados", estableciendo en su art. 45 que: "La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias, de la ciudad de Buenos Aires, y de la Capital en caso de traslado, que se consideran a este fin como distritos electorales de un solo Estado y a simple pluralidad de sufragios."

Joaquín V. González decía que "la Cámara de Diputados representa la totalidad del pueblo de la Nación, individualmente sumado el de todas las provincias y la capital reunidas: es la verdadera asamblea del pueblo"55. Page 104

a) Composición

En la Constitución de 1953, el art. 34º disponía: "Los diputados para la primera Legislatura se nombrarán en la proporción siguiente: por la Capital seis (6); por la provincia de Buenos Aires seis (6); por la de Córdoba seis (6); por la de Catamarca tres (3); por la de Corrientes cuatro (4); por la de Entre Ríos dos (2); por la de Jujuy dos (2); por la de Mendoza tres (3); por la de La Rioja dos (2); por la de Salta tres (3); por la de Santiago cuatro (4); por la de San Juan dos (2); por la de Santa Fe dos (2); por la de San Luis dos (2); y por la de Tucumán tres (3)."

Al discutirse el mismo, los convencionales Facundo Zuviría, Salustiano Zavalía y Benjamín J. Lavaisse manifestaron su disconformidad con la distribución provisoria que el mismo proponía; pero José Benjamín Gorostiaga, en la sesión del 26 de abril de 1853, "explicó que en la designación del número de diputados por cada Provincia habíase creído conveniente sujetarse al que se fijó por el Congreso en 1826, por no haber un censo que suministrara datos exactos sobre la reespectiva población de las provincias, y en el interés de no proceder tampoco arbitrariamente".

Dicho artículo fue reformado en 1860, en su primera parte, y quedó redactado como lo está actualmente el art. 46: "Los diputados para la primera Legislatura se nombrarán en la proporción siguiente: por la provincia de Buenos Aires doce; por la de Córdoba seis; por la de Catamarca tres; por la de Corrientes cuatro; por la de Entre Ríos dos; por la de Jujuy dos; por la de Mendoza tres; por la de La Rioja dos; por la de Salta tres; por la de Santiago cuatro; por la de San Juan dos; por la de Santa Fe dos; por la de San Luis dos; y por la de Tucumán tres." Page 105

El artículo siguiente, el 35 del Texto de 1853, que ahora lleva el Nº 47, regla: "Para la segunda Legislatura deberá realizarse el censo general, y arreglarse a él el número de diputados; pero este censo sólo podrá renovarse cada diez años." Esta redacción nos permite interpretar que el constituyente no quiso que ninguna provincia o distrito tuviera menos de dos diputados, lo que no se condice con lo que dispone la Carta Fundamental y ha sido la práctica histórica en los Estados Unidos de América, donde actualmente hay varios estados que sólo tienen un representante (Alaska, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Montana, Wyoming, Vermont y Delaware).

El Decreto 15.100 de 1957 fijó el número de diputados a razón de uno cada 85 mil habitantes o fracción no menor de 42.500, y de esa manera las provincias de Chubut, Formosa, La Rioja, Neuquén y Santa Cruz tuvieron un solo diputado entre 1958 y 1960, y es la única vez que ello ocurrió en la historia de la Cámara, ya que nunca algún distrito tuvo asignado menos de dos diputados.

La Ley Nº 15.264 estableció el mínimo de dos diputados por distrito, y la Ley Nº 22.847, de 1983, en su art. 3º lo aumentó a cinco, "compensando las peculiares diferencias entre una y otra provincia", lo que es inconstitucional porque contradice lo dispuesto por el art. 45 de la Carta Fundamental. Juan Carlos Maqueda comparte este criterio apoyándose en Germán Bidart Campos, María Angélica Gelli y en un poyecto de resolución del diputado Jorge Reinaldo Vanossi (Expte. 2655-D-91)56. El proyecto de Constitución de Alberdi Page 106 decía que "ninguna provincia dejará de tener un diputado al menos" (art. 63).

Los diputados, según la Constitución de 1853, eran uno por cada veinte mil o fracción que no baje de diez mil habitantes (art. 33), lo que se modificó en la reforma de 1898 por uno cada treinta y tres mil o fracción que no baje de dieciséis mil quinientos, y se autorizó al Congreso a que por ley ajuste estas cifras después de cada censo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado. En la reforma de la Constitución de 1949 se estableció la proporción de uno cada cien mil o fracción que no baje de cincuenta mil (art. 42).

El art. 45 de la Constitución vigente, en su segunda parte, establece: "El número de representantes será de uno por cada treinta y tres mil habitantes o fracción que no baje de dieciséis mil quinientos. Después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado."

El art. 47 dice: "Para la segunda Legislatura deberá realizarse el censo general, y arreglarse a él el número de diputados; pero este censo sólo podrá renovarse cada diez años." Los censos nacionales tuvieron lugar en 1869, 1895, 1914, 1947, 1960, 1970, 1980, 1991 y 2001. La Ley Nº 17.622 fijó que los mismos tenían que realizarse en los años terminados en cero por recomendación de la ONU, lo que no ocurrió en los dos últimos, que fueron en 1991 y 2001.

Joaquín V. González, Juan A. González Calderón y Germán J. Bidart Campos sostienen que el censo es obligatorio. Otros van más lejos, afirmando que la Constitución en este punto es imperativa y prohibitiva: el censo "debe" realizarse cada diez años, y "no puede" realizarse con una periodicidad menor. Page 107 Sagüés sostiene que no es obligatorio y que el plazo es ordenatorio o indicativo, y debe cumplirse, salvo razones muy fundadas o al menos no objetadas, como las que se dieron para hacer en 1991 el que debía hacerse en 1990, o en 2001 el que correspondía a 200057.

El art. 34 de la Constitución de 1853 asignó a la Capital y a la provincia de Buenos Aires seis diputados a cada uno; en el art. 38 de la reforma de 1860 se unificó en doce para la Provincia de Buenos Aires (ya que por el art. 3º la ciudad dejó de ser capital); seis a Córdoba; cuatro a Corrientes y Santiago del Estero; tres a Tucumán, Salta, Catamarca y Mendoza; y a Santa Fe, San Juan, Entre Ríos, La Rioja, San Luis y Jujuy dos a cada uno (art. 34). Desde 1854 el número de integrantes de la cámara fue 38; en 1866 se incorporaron los diputados por la provincia de Buenos Aires y el número aumentó a 50; en 1873 subió a 86; a 120 en 1898; a 158 en 1920; descendió a 155 en 1953; volvió a subir a 187 en 1958; a 192 en 1960. En 1973 se aumentó a 243; a 254 en 1983 y 257 a partir de 1992, porque se creó la Provincia de Tierra del Fuego, Malvinas e islas del Atlántico Sur.

Después de realizado el censo, corresponde por ley hacer el ajuste del índice, como se hace puntualmente en Estados Unidos, que tiene una disposición similar en la sección segunda de la Enmienda XIV de su Constitución, que sin modificar el número total de bancas de la Cámara, cambia la de los distritos, según el número de habitantes que tienen los mismos con la nueva medición. Page 108

Esto no ha ocurrido después del censo de 1981 en nuestro país, probablemente porque se perdió el hábito de hacerlo con motivo de las interrupciones causadas por los golpes de Estado, por la mala práctica de que cada vez que se dictaron leyes que fijaban nuevos porcentajes fue para que los distritos o los partidos consiguieran mayor número de bancas, y porque una modificación obligaría a reducir los representantes a algunas provincias -con el consiguiente desequilibrio político que ello podría traer aparejado-, y por la dificultad de enfrentar el inevitable debate de la distorsión que producen las cinco bancas que tienen como mínimo las provincias menos pobladas de acuerdo al inconstitucional art. 3º de la Ley Nº 22.847.

Según dicho artículo, "el número de diputados nacionales a elegir será de uno por cada 161.000 habitantes o fracción no menor de 80.500. A dicha representación se agregará, por cada distrito, la cantidad de tres (3) diputados, no pudiendo en ningún caso ser menor de cinco (5) diputados ni inferior a la que en cada distrito tenía el 23 de marzo de 1976. El territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, elegirán dos (2) diputados". 58

El número total del actual del Cuerpo es de 257, y a pesar de que por el censo de 2001 la provincia de Córdoba, que está representada por 18 diputados, tiene más habitantes que la Capital Federal, ésta tiene 25 bancas, y Santa Fe, también con menor población, tiene 19. Entendemos que el referido art. 3º de la ley Nº 22.847 es inconstitucional por ser contrario al artículo 45 de la Carta Fundamental, al establecer el mínimo Page 109 de 5 diputados; al sumar 3 a cada provincia, luego de establecer la proporción fijada; y al decir que no puede haber menos bancas que el que tenía dicho distrito el 23 de marzo de 1976.

En la Constitución Norteamericana se establece que "los representantes ... se repartirán entre todos los estados que compongan la Unión, en proporción al número respectivo de sus habitantes, el cual se determinará agregando al número total de personas libres, entre las que se comprende a las que están obligadas al servicio por cierto número de años, y se excluye a los indios que...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA