Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA III, 2 de Julio de 2019, expediente CNT 007406/2015/CA001

Fecha de Resolución: 2 de Julio de 2019
Emisor:CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA III

Poder Judicial de la Nación SENTENCIA INTERLOCUTORIA CAUSA Nº CNT 7.406/2015/CA1 AUTOS “OLIVA W.E. c/CENTRAL DE RESTAURANTES SRL Y OTRO s/DESPIDO” – JUZGADO N.. 56 -

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, 2/07/2019 reunidos en la S. de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar los recursos deducidos contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación.

La D.D.C. dijo:

  1. El Sr. Juez de grado anterior, hizo lugar a la demanda y condenó solidariamente a CENTRAL DE RESTAURANTES SRL y PIRELLI NEUMATICOS S.A.I.C. al pago de las indemnizaciones derivadas del despido, rubros salariales y las multas dispuestas en los arts. 1 de la ley 25323 y 80 de la LCT (fs. 228/231 vta.).

    Contra tal pronunciamiento, se alzan las codemandadas PIRELLI NEUMATICOS S.A.I.C y CENTRAL DE RESTAURANTES SRL y la parte actora a tenor de los memoriales obrantes a fs. 233/235, fs. 236/240 y fs. 242/245, con réplica a fs. 247/252, fs. 254/259 vta.

  2. De una breve reseña de los extremos del litigio, resulta que el trabajador en su escrito inicial dirige la acción contra CENTRAL DE RESTAURANTES SRL y PIRELLI NEUMATICOS S.A.I.C. El demandante manifiesta que el 24 de septiembre de 2009, ingresó a prestar tareas a las órdenes de CENTRAL DE RESTAURANTES SRL, con una trabajo específico dentro de la planta de Neumáticos P.. Sus tareas eran propias de cocinero, conforme CCT N.. 401/2005, aunque fue registrado como “ayudante de cocina”. Señala que prestaba servicios dentro del régimen de horario nocturno, seis veces a la semana cumpliendo 9 horas diarias de 19:00 a 4:00 de la mañana. En los hechos, realizaba 2 horas extras por día, por lo que reclama el pago de 48 horas extras devengadas al mes.

    A su vez, da cuenta de que el pago de sus haberes una parte se formalizaba por recibo y otra se abonaba fuera de registro.

    Refiera que durante el último año, percibió en “negro” la suma de “$1.500”. En relación al distracto, el actor argumentó que el 18 de marzo de 2014 se le informó en la Planta P. que la empresa decidió despedirlo, porque supuestamente se encontraba en su puesto de trabajo junto a sus compañeros fumando marihuana. Por ello, no debía concurrir a su puesto de trabajo hasta recibir una nueva comunicación formal. Al día siguiente, le negaron el ingreso a la planta de trabajo, recibiendo una carta documento el 17 de marzo de 2014 por la cual se le imputó el hecho mencionado y que ello ocasionaba una grave injuria laboral.

    El reclamante da cuenta de que con posterioridad, el 21 de marzo de 2014 recibió una nueva comunicación por la cual prescindían Fecha de firma: 02/07/2019 de sus servicios sin causa por lo cual recibiendo por caja la suma de $60.554.

    Firmado por: D.R.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G., SECRETARIA Firmado por: M.O.P., JUEZ DE CAMARA #24686181#238733071#20190702192004061 Poder Judicial de la Nación Por otra parte, manifiesta que el 30 de marzo de 2014, impugnó los términos del despido y reclamó la omisión de la incidencia de las horas suplementarias realizadas y adeudadas, el pago de sumas clandestinas, la indemnización por daño moral, reclamando la condena solidaria en los términos del art. 30 de la LCT de la codemandada PIRELLI NEUMATICOS S.A.I.C (fs. 5/12).

    La codemandada CENTRAL DE RESTAURANTES SRL negó cada uno de los hechos invocados por el actor en su escrito inicial, y dio cuenta en su responde de que su actividad específica es la de “servicios de comedores de fábricas, colegios, etc.”. La sociedad demandada señaló que el convenio colectivo de trabajo aplicable al caso de autos es aquél que lleva el N.. 401/2005 suscripto entre la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina y la Cámara Argentina de Concesionarios de Servicios de Comedores y R.. Manifiesta que el actor ingresó a sus órdenes el 24 de septiembre de 2009, para la prestación de servicios en calidad de “ayudante de cocina” desempeñando sus tareas en el comedor de P. y percibiendo una remuneración de $6.406,28. En relación con la jornada dio cuenta de que era de 19:00 hs. a 3:00 de la mañana. Señala que el contrato de trabajo concluyó el 21 de marzo de 2014, y que se le abonó

    la suma de $63.821,10 (fs. 34/44).

    La codemandada P.N.S. señaló en su contestación de demanda que el actor nunca fue dependiente de su firma, y que se encontraba debidamente registrado en su categoría de ayudante de cocina. En cuanto a la solidaridad, señala que su actividad normal y específica es la fabricación y comercialización de neumáticos para vehículos automotores. A su vez, expuso que dentro del marco de sus actividades P.N. contrató con la Central de Restaurantes el suministro del servicio de comedor de planta, al que concurre el personal dependiente de P. y de otras empresas contratistas que destinan trabajadores a prestar servicios en su establecimiento, por todo ello, solicita la inaplicabilidad del art. 30 de la LCT (fs.

    66/73).

  3. Sentadas brevemente las posturas de los litigantes, por razones de mejor orden procederé a tratar en primer término los agravios vertidos por la parte actora en relación con el despido, las horas extras, la categoría y los adicionales no remunerativos.

    La parte actora se considera agraviada, porque el sentenciante de primera instancia determinó que el distracto se produjo sin invocación de causa y en los términos de la comunicación del 21 de marzo de 2013.

    La agraviada señala, que el despido se produjo por decisión de la empresa CENTRAL DE RESTAURANTES SRL, mediante la comunicación del 20 de marzo de 2013, invocando otra causal, “fumar marihuana en el comedor del establecimiento”, y que dicha conducta pudo ocasionar perjuicios económicos concretos ante la posibilidad de pérdida de clientes. Sin embargo, el Sr. Juez no valoró la comunicación del 17.03.2013 porque la misiva fue desconocida por la demandada y tuvo por acreditado que el despido se produjo sin causa y por la comunicación del 21.0.2013.

    La parte actora sostiene que el distracto operó el 17.03.2013, y que la empleadora debe reparar el daño moral causado.

    En lo que respecta a la eficacia de la comunicación dirigida el 17 de marzo de 2013, en la cual se le imputó un hecho que Fecha de firma: 02/07/2019 ocasionaba perjuicios a la empleadora, esta circunstancia no fue solicitada en Firmado por: D.R.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G., SECRETARIA Firmado por: M.O.P., JUEZ DE CAMARA #24686181#238733071#20190702192004061 Poder Judicial de la Nación la demanda (art. 277 del CPCCN) y más allá de ello no fue acreditado dicho extremo por la prueba informativa.

    Más allá de que en definitiva el despido fue sin causa, procederé a tratar el agravio por daño moral.

    Inverteradamente sostuve, que “con relación a la procedencia del daño moral, es posible una condena, independientemente de la que está incluida en la indemnización del art. 245 L.C.T., en caso de demostrarse los daños y perjuicios sufridos, o ser fácilmente inferibles”.

    Ahora bien, con relación a la procedencia de los mismos, cabe destacar que como juez de primera instancia he resuelto (conf.

    sentencia definitiva Nº 2723, del 4/11/02, en autos “M., E.A. c/ Transportadora de Caudales Juncadella SA s/despido”; y sentencia definitiva Nº 2721, del 22/03/10, en autos “C.O., M.L.A. c/

    Jumbo Retail Argentina S.A. s/ despido

    , entre muchas otras, del registro del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo Nº 74) que, si conjuntamente con la decisión en que se despide a un trabajador, se le irrogan perjuicios que lo exceden, y ello no es demostrado, debe ser reparado independientemente de la tarifa prevista en el art. 245 de la LCT.”

    Así, tiene dicho la jurisprudencia que “en principio, la indemnización tarifada prevista en el art. 245 LCT cubre todos los daños derivados del despido arbitrario, pero existen excepciones en las que no puede soslayarse que las imputaciones que efectúa el empleador al dependiente causan un grave menoscabo a los legítimos sentimientos de éste y a su buen nombre y honor, lo que constituye un desmedro o desconsideración a su persona dentro del ámbito laboral y familiar”(CNAT S.I. Expte n° 23352/91 sent. 72928 29/11/96 « D., R. c/ Dental Medrano SCA s/ despido”).

    Asimismo, el Dr. de La Fuente ha dicho que "el empleador tiene el derecho a extinguir la relación, pero no a dañar impunemente los bienes jurídicos del trabajador, tiene derecho a despedir al agente, pero no a agraviarlo o injuriarlo injustificadamente. El derecho general, y con mayor razón el derecho del trabajo, exigen la reparación de los daños ocasionados por los actos ilegítimos del empleador, al margen de si los mismos comprometen su responsabilidad contractual o extra contractual. Las indemnizaciones tarifadas se reducen de este modo a su función específica, cual es reparar todos los daños (material y morales) que ocasione la pérdida del empleo, evitando así que en la práctica se constituyan en un bill de indemnidad que permita violar impunemente los legítimos derechos del trabajador" (CNAT, S.I., Sd. 66.746, del 9/6/95, in re "Laguna, M.A. c/ Syncro Argentina S.A. s/ despido".

    En la especie, los testigos G. y M. corroboran, que si bien la empleadora despidió al actor sin causa, en la realidad se le atribuía el hecho de fumar marihuana, así la primera de la testigos manifestó que esto se lo dijo la encargada de la empresa, la Sra.

    Villareal. Por su parte el testigo M., fue otro de los supuestos involucrados, y dio cuenta de que no los dejaron ingresar, “que no los dejó

    entrar la seguridad de P., diciendo que tenían prohibido el ingreso

    , que el envío de la carta documento enviada repercutió en la familia del actor, ya que “tuvo problemas con la familia, con la mujer y la hija, porque lo despidieron” (fs.

    151 y fs. 153).

    Más allá de no se coloque la causa de despido en la comunicación del distracto, la prueba...

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