OIT Trabajo infantil en luchas armadas

Niños vinculados a fuerzas y grupos armados

En aproximadamente 17 países alrededor del mundo, decenas de millones de niños y niñas se encuentran luchando en guerras de adultos. Algunos son utilizados como soldados y participan directamente en hostilidades mientras que otros son utilizados para cumplir funciones de tipo logístico (cocineros, porteadores, mensajeros o espías), o para abusar sexualmente de ellos. Estos niños son secuestrados, reclutados en contra de su voluntad o deciden ellos mismos alistarse (por ejemplo, para sobrevivir, para encontrar protección o por venganza). Sin embargo, tras analizar estos motivos personales queda claro que estos niños son reclutados por coacción e ignorando las consecuencias.

La utilización de niños en conflictos armados es una de las peores formas de trabajo infantil. También representa una violación de los derechos humanos y un crimen de guerra. La Convención núm. 182 de la OIT define el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados como una de las peores formas de trabajo infantil. El Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en conflictos armados prohíbe todo reclutamiento, voluntario u obligatorio, de niños menores de 18 años por fuerzas armadas o grupos armados. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional contempla como crimen de guerra, pudiendo llevar a un enjuiciamiento individual, el hecho de proceder al reclutamiento o al alistamiento de niños menores de 15 años o el hecho de obligarlos a participar activamente en las hostilidades.

En los últimos diez años se han aumentado los esfuerzos para ponerle fin al reclutamiento de niños y liberar a aquellos alistados en fuerzas armadas y grupos armados. La Organización de las Naciones Unidas está negociando planes de acción con las partes en conflicto para acabar con el reclutamiento de niños. Alrededor del mundo se han puesto en marcha programas de liberación y de reinserción de niños, con el fin de apoyar el proceso por medio del cual se inicia una transición de los niños y niñas a la vida civil, y la adopción de funciones e identidades válidas como civiles que sean aceptadas por sus familias y comunidades en el contexto de una reconciliación local y nacional.

Dar una respuesta a esta violación de los derechos fundamentales ha sido una preocupación y una obligación de la OIT desde la entrada en vigor en el año 2000 del Convenio núm. 182...

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