Ofensiva de Hollywood: crean una comisión contra el abuso sexual

Con el nombramiento de una figura de altísimo perfil como Anita Hill al frente de una nueva comisión especial contra el acoso sexual, la industria de Hollywood decidió cerrar 2017 con una señal inequívoca: a la avalancha de denuncias sobre el tema que marcó a fuego buena parte del año, el futuro inmediato debe plantear medidas contundentes para que esta realidad, tolerada en silencio durante varias décadas, no vuelva a repetirse.

Por iniciativa de Kathleen Kennedy, veterana productora y presidenta de LucasFilm, y el consenso de las figuras más poderosas de la industria del entretenimiento, acaba de crearse una comisión especial contra el hostigamiento sexual y a favor del avance de la igualdad en los lugares de trabajo (Commission on Sexual Harrassment and Advancing Equality in the Workplace). La entidad será encabezada por la afroamericana Hill, la abogada y activista por los derechos civiles que se hizo famosa en 1991 por testificar en contra de Clarence Thomas, jurista que había sido propuesto por el entonces presidente George H. W. Bush para integrar la Corte Suprema norteamericana. En su testimonio, Hill reveló que Thomas la había acosado sexualmente a principios de la década del 80 cuando supervisaba su trabajo en la Oficina para la Igualdad de Oportunidades Laborales. El nombramiento de Hill tiene un enorme valor simbólico, ya que esa actitud quedó en la historia como la piedra fundacional de una ola de testimonios y denuncias contra el sometimiento sexual y el abuso de poder hacia las mujeres en los lugares de trabajo, tema que desde que estalló el caso de Harvey Weinstein estremece a la industria del entretenimiento por la cantidad de denuncias planteadas y la trascendencia de las figuras comprometidas en esos comportamientos.

De hecho, en los últimos días surgió una nueva ola de denuncias que involucra a algunos nombres conocidos (como el propio Weinstein) y otros nuevos.

El hecho más notorio de los últimos días fue revelado por Peter Jackson. El director neozelandés dijo que en 1998 recibió presiones expresas de Weinstein para que no contratara a las actrices Ashley Judd y Mira Sorvino para sumarlas al elenco de El Señor de los Anillos, por entonces en fase de preproducción. En ese momento, Harvey y Bob Weinstein, como responsables de Miramax, trabajaban como productores del ambicioso proyecto.

"Recuerdo que Miramax nos dijo que era una pesadilla trabajar con ellas y que debíamos evitarlas a toda costa. Sus nombres fueron...

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