La obsesión por resultados concretos

Mauricio Macri convocó a cientos de empresarios nacionales y extranjeros en el Foro de Inversión y Negocios de Buenos Aires, justo cuando acaba de cumplir nueve meses al frente del gobierno argentino. Es una clara apuesta a la inversión como solución.

Si hay algo que el Presidente aprendió es que la sociedad se cansó de la retórica y las palabras, del modo en que se intentó seducirla durante mucho tiempo. El destino de victorias o derrotas lo aguardará por los resultados concretos de la economía, de la seguridad en un océano de inseguridad y del restablecimiento (o el establecimiento) de ciertas normas éticas en la función pública. La economía es, entre todas esas cuestiones, la más apremiante para la sociedad, según cualquier medición de opinión pública. El problema de la Argentina es que ya ni siquiera el populismo es una opción.

Agotados los stocks energéticos, de reservas del Banco Central y el ganadero, la única solución que le queda es la del realismo, que puede traducirse en la necesidad de masivas inversiones en infraestructura y en la producción de bienes. Eso explica el foro de estos días más que cualquier otra cosa.

Macri invitó a los empresarios de aquí y de afuera para decirles que él ha hecho o está haciendo su trabajo. Argumentos no le faltan, aunque tampoco carece de asignaturas pendientes. La restitución de un mercado libre de cambios; el acuerdo con los holdouts que condenaba al país a un default selectivo, pero default al fin; el fin de la persecución a los empresarios, y la normalización de la agencia oficial de estadísticas (el Indec) fueron noticias destacadas para mostrar a un país que vuelve a jugar con reglas del juego homologables por el mundo. Un proceso mucho más lento puede observarse en los esfuerzos para reducir el déficit fiscal. Este paso cansino ha provocado, incluso, algunos choques dentro del gabinete entre gradualistas y ortodoxos. Macri, jefe político al fin y al cabo, prefiere por ahora descansar en los gradualistas. Esta política acaba de ser respaldada por el influyente secretario del Tesoro norteamericano, Jack Lew, quien dijo que prefiere un ritmo gradual para las reformas en un mundo con bajo crecimiento y con importantes cuotas de ansiedad social.

El mayor obstáculo político y económico de Macri en estos meses fue, sin duda, el conflicto por los aumentos en las tarifas de servicios públicos y, sobre todo, en las del gas. El problema terminó resolviéndolo la Corte cuando le indicó una forma y un...

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