Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V, 6 de Octubre de 2022, expediente CNT 044804/2017

Fecha de Resolución 6 de Octubre de 2022
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V

Expte. nº 44804/2017/CA1

SENTENCIA DEFINITIVA Nº 86582

AUTOS: “NUÑEZ JARA ANÍBAL c/ SAN JOAQUÍN S.A. Y OTROS s/ DESPIDO”

(JUZGADO Nº 13).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina, a los 6 días del mes de octubre de 2022 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente, el D.G. de VEDIA dijo:

Contra la sentencia dictada el 30/11/2021, que admitió la acción promovida por A.N.J. contra S.J.S., R.O.C. y Axion Energy Argentina S.A., apelan las demandadas en los términos y con los alcances que surgen de los memoriales de fecha 7 y 9/12/2021, replicados por la contraria mediante presentación digital del 20/12/2021.

A su vez, las representaciones letradas de ambas partes –por derecho propio- y la perito contadora apelan los honorarios regulados a su favor por estimarlos exiguos.

1 - El recurso interpuesto por la demandada S.J.S. se dirige a cuestionar la decisión de grado que declaró procedente el reclamo inicial. Sostiene que, a su criterio, la sentencia de grado es arbitraria por cuanto la prueba testimonial rendida en estos actuados no ha sido interpretada en forma correcta y que, a partir de allí, se arribó a una decisión equivocada.

Señala que en el presente caso la magistrada de grado consideró como fundamento de su decisión los testimonios brindados por testigos propuestos por la parte actora. En tal sentido, afirma que sus dichos carecen de consistencia, tampoco resultan creíbles ni convincentes ya que su relato es confuso.

Por otra parte, las accionadas formulan agravios por la sanción por temeridad y malicia dispuesta en los términos del art. 275 LCT. A su vez, el codemandado R.O.C. cuestiona la extensión de responsabilidad solidaria por su condición de presidente de la sociedad demandada en los términos dispuestos por los arts. 54, 59 y 274 LSC.

La codemandada Axion Energy Argentina S.A. fue condenada en forma solidaria en los términos del art. 30 LCT y se agravia afirmando que la parte actora no produjo prueba alguna respecto a la solidaridad. Señala que sólo se encontraba vinculada de manera comercial con S.J.S. y que la misma posee una organización empresarial propia y despliega una actividad distinta a la suya, que es la producción, refinación, importación y exportación de combustible.

Fecha de firma: 06/10/2022

Firmado por: J.C., SECRETARIA DE CAMARA 1

Firmado por: B.E.F., JUEZ DE CAMARA

Firmado por: G.D.V., JUEZ DE CAMARA

Por otro lado, cuestiona la decisión de origen que declaró aplicable en el presente caso las disposiciones del CCT 507/07 (Vigilancia, seguridad comercial e industrial, investigadores privados y custodios de valores). En tal sentido, considera que la actividad de la empresa se rige por el convenio colectivo 317/99 (Estaciones de servicio, garajes, playas de estacionamiento y lavaderos automáticos).

También se agravia por la condena a la confección y entrega de los certificados de trabajo y la tasa de interés aplicable. Por último, cuestiona la imposición de costas y regulaciones de honorarios por elevadas.

2 - Por una cuestión metodológica, daré tratamiento a los distintos agravios, en el orden que se expondrá a continuación para una mejor comprensión de las cuestiones traídas a esta alzada.

La magistrada que me precede, para resolver la cuestión, se basó en la dilucidación de la existencia o no de un vínculo laboral dependiente entre las partes y para ello otorgó valor probatorio a las declaraciones testimoniales de G. (fs.

354/vta.), O. (fs. 356/vta.), M. (fs. 357/vta.) y Rueda (fs. 361/vta.)

ofrecidos por la actora. Ello por considerar que los referidos testigos tuvieron conocimiento directo respecto a los hechos cuestionados, sus dichos fueron precisos y coincidentes, dieron suficiente razón de sus afirmaciones y, además, en su oportunidad no merecieron observaciones de las partes.

Nada de esto controvierten las recurrentes pues se limitaron a manifestar que la actora no produjo prueba alguna y que los testigos no resultan creíbles porque describieron situaciones particulares sin continuidad temporal.

Ahora bien, no obstante lo expuesto por las apelantes, comparto la valoración que efectuó la magistrada que me precede respecto a la prueba testimonial producida en autos, que permite tener por demostrado que el actor prestó efectivas tareas de vigilancia para las demandadas en el lugar denunciado.

En efecto, los testigos dieron cuenta que el trabajador realizaba tareas de seguridad en el establecimiento de la demandada, custodiando la zona de la playa de servicios. El testigo G. explicó que realizaba tareas de seguridad en la estación de servicio al igual que el actor y que ambos recibían órdenes del encargado del establecimiento, de nombre H.. Los demás testigos (O., M. y Rueda) de manera coincidente refirieron haber visto a N.J. trabajando como vigilador para la demandada en distintas y reiteradas ocasiones.

En tal sentido, discrepo con las apelantes en relación a la interpretación realizada por la jueza de grado, por cuanto las declaraciones testimoniales han sido analizadas dentro del contexto fáctico planteado en la causa. En efecto, los testigos citados corroboraron la versión inicial en punto a las condiciones en que prestó servicios el accionante como vigilador en el establecimiento, en tanto tomaron conocimiento Fecha de firma: 06/10/2022

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Firmado por: J.C., SECRETARIA DE CAMARA

Firmado por: B.E.F., JUEZ DE CAMARA

Firmado por: G.D.V., JUEZ DE CAMARA

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SALA V

personal de los hechos sobre los cuales declararon, por lo que en este aspecto los considero plenamente eficaces y convictivos respecto al tema en controversia (cfr. arts.

90 L.O. y 456 del C.P.C.C.N.).

Por ello, cabe coincidir con el criterio de la sentenciante de grado toda vez que resulta demostrado en la causa que el actor brindó una prestación de servicios a cambio de una remuneración -dependencia económica- y que dicha prestación las realizaba inserto en una organización empresarial que le era ajena -dependencia jurídica-, en forma regular, debiendo someterse para la ejecución de su tarea al poder de dirección y organización de la accionada.

En consecuencia, teniendo en cuenta las circunstancias apuntadas,

resulta indudable que el accionante era un trabajador en los términos del art. 25 LCT;

que la demandada fue quien utilizaba sus servicios (art. 26 LCT) y que la vinculación habida entre ellos fue una relación de trabajo subordinado conforme las disposiciones de los arts. 21, 22 y 23 de la citada normativa.

De esa manera, como adelanté, sugiero confirmar confirmar la sentencia de grado.

3 – Asimismo, las demandadas formulan agravios por la imposición de una sanción por temeridad y malicia en los términos del art. 275 L.C.T., por entender que en el presente caso no se encontrarían reunidos las notas distintivas delimitadas por la norma, ya que afirman que nunca actuaron de dicho modo.

Al respecto, cabe memorar que conforme lo señala A.M.M. en “La litis temeraria y la conducta maliciosa” Pub. J.A. l967-VI pág. 909, hay temeridad cuando cualquiera de los que integran la litis sabe a ciencia cierta que carece de razón pero “no obstante abusando de la jurisdicción, componen un proceso del que se ha de generar daño a la otra parte”. Asimismo, remitiéndose a C. agrega que constituye “la actividad de quien afirma hechos o se conduce sin fundamentos o motivo,

con conciencia de la sin razón”.

El art. 275 L.C.T., regula la conducta temeraria y maliciosa estableciendo en su segundo párrafo que “se considerarán especialmente comprendidos en esta disposición los casos en que (…) cuando sin fundamento, y teniendo en conciencia de la propia sinrazón, se cuestionase la existencia de la relación laboral, si hiciesen valer actos cometidos en fraude del trabajador…”.

Para su procedencia debe existir una conducta injuriosa de los empleadores, que viole los deberes de lealtad, probidad y buena fe. Situación que encuentro acreditada en el caso de autos, toda vez que resulta configurado por parte de la demandada un proceder fraudulento, en función de los actos...

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