Nuevo cielo para Aerolíneas: qué se negocia con los sindicatos y cómo será el mercado cuando se vuelva a volar

 
EXTRACTO GRATUITO

Se venía 2020, de esos años que no serían fáciles de olvidar para Aerolíneas Argentinas. La actual conducción de la compañía sabía que iba a tener que enfrentar al menos un debate para bajar costos por las crecientes pérdidas, lidiar con la competencia que crecía y, además, poner sobre la mesa históricos cuestionamientos por la utilidad de rutas como Cancún y Orlando, dos destinos que la línea aérea subsidia. En esos asientos se van dólares frescos para destinos no muy Nac & Pop, esa expresión que le gusta usar a La Cámpora.Pero la pandemia, que pulverizó el mercado aerocomercial de todo el planeta, le dio una oportunidad que el management de la línea estatal no podía pensar ni en las más coloridas noches de ensoñaciones.Con los aviones en tierra, los gremios perdieron fuerza. "Un paro en la pandemia, con todo suspendido, es inútil como bocina de avión", dijo con sorna y humor sectorial uno de los negociadores que por estos días diseña los cambios en las relaciones laborales. Sin la presión que ejerce una medida de fuerza en una actividad que cuenta los minutos como oro y en una empresa que se ha consumido gran parte del crédito que le dan los pasajeros, la mesa de acuerdos es distinta. Los ejecutivos de la empresa se pasean orondos con semejante oportunidad. Pero cada vez con más premura, miran insistentemente el reloj; aquellos sindicalistas que no pueden echar mano a las medidas de fuerza volverán a tomar impulso. Unos se apuran; otros, más bien apuestan por la demora en las definiciones.Habrá nuevos cielos cuando se ponga en marcha, después de seis meses, el mercado aerocomercial. Y una parte de la discusión vendrá por el lugar que ocuparán las low cost en la Argentina. lo que haga o deje de hacer la línea aérea estatal se convierte en el gran vector para empleados y pasajeros de todo el sector. Por estos días, la empresa negocia cambiar algunas condiciones laborales que parecían pétreas. Nada está cerrado, pero por estas horas, en las mesas de negociación de Aerolíneas Argentinas se escucha un número que estaba prácticamente prohibido: el 671.Se trata del famoso decreto de 1994 y que, pese a haber sufrido muchos cambios, es el eje central de la regulación del personal civil de las aerolíneas. Allí es donde se refugia lo que tiene que ver con los tiempos de servicio, las horas de vuelo de cada tripulación y los descansos del personal. Además de que la norma incluye el tema vacaciones, lo más importante es que dispone cuánto el personal puede volar. Justamente, las condiciones allí estampadas son parte de los motivos que llevaron a Latam a desmontar su operación local.Gran parte del costo de operar en la Argentina surge de ese decreto. Antes...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA