Notas para esclarecer La Bruma -Tatachiná-

Autor:Enrique Acuña

Después * de una visita con conversaciones, podríamos describir la situación de la comunidad mbya guaraní de Pindó Poty, "centro político" de los reclamos de esta etnia en la provincia de Misiones. Decimos centro político en la medida que ahí se celebró la asamblea con otras comunidades del Manifiesto de Pindó Poty 1

Algunas de estas descripciones son estructuralmente ricas para testimoniar en un documental que podrá llamarse: La Bruma (Tatachiná); voz que designa la neblina vivificante que engendra las "ºpalabras luminosas". Por esa nube reciben los mensajes divinos de Jakairá los médicos agoreros que adquieren la buena ciencia -arandú porá-

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Los niños de esta comunidad se bautizaron bajo esa ley de la palabra luminosa (Pierre Clastress). Tienen así al menos dos nombres: el del D.N.I. (que el Estado sigue demorando para hacerlos ciudadanos de derecho), y un nombre secreto en mbya-guaraní que remite a la referencia ascendente en tanto son hijos de uno de los cuatro dioses de la creación que nombra los textos míticos del Ayvu Rapitá: Karaí Rueté, Jakairá Rueté, Tupá Rueté, Ñamandú Piá Guazú 2

Bajo esta lógica serán bautizados por la figura del chamán (opyguá) que baña con las "palabras almas" (Ñe´é Porá). Son sonidos que transforman el puro cuerpo en un sentido superior que migra y se desplaza más allá de la muerte. Los mbyá creen en la palabra en tanto revelación, como una verdad pronunciada por su dios (de ahí que un antropólogo como Levi-Strauss, a quien Jacques Lacan dice deberle mucho, inventa el estructuralismo desde la observación de tupí-guaraníes sorprendido por el uso del lenguaje poético.)

Esas palabras vienen de Ñanderú Guazú por un médium que es el sacerdote y se trasmiten por el Tatachiná, la bruma del amanecer, o por el soplo del humo del tabaco.

Nuestra experiencia de acercamiento a esos hechos fue verdadera en la medida que incluyó lo nuevo del azar, cambiando los juicios previos. Saltando los prejuicios, quedaría relatar el testimonio de esas entrevistas a los actores sociales quienes nos enseñan el fundamento de una espiritualidad que es la base de su reclamo político.

Esa estructura mítica danza sobre un vacío generando nuevas versiones adecuadas a cada urgencia según los elementos que caen en descreimiento. Por ejemplo ahora a diferencia de una década, el opyguá sabe derivar al hospital los casos incurables que no responden al tratamiento de las sustancias extraídas de los árboles medicinales.

El tekoá -la aldea...

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