El nombre Kirchner y el culto a la personalidad

 
EXTRACTO GRATUITO

Aunque parezca paradójico a esta altura de la historia de la Argentina como país democrático, se hace necesario volver a resaltar ciertos conceptos básicos y elementales. Por ejemplo, que los bienes públicos son de todos y no de un partido o de una persona en particular. Concretamente, para aplicarlo a nuestra realidad de esta última "década ganada", que los bienes públicos no son "del kirchnerismo", como bien enfatizó la legisladora nacional por Pro Laura Alonso al presentar su proyecto de ley para regular las denominaciones de los bienes públicos.La propuesta de este excelente proyecto es que sea el Congreso de la Nación el que tenga la facultad exclusiva e indelegable de definir los nombres para los bienes muebles e inmuebles del Estado, vías de circulación, obras, monumentos, espacios, universidades y eventos, con el objetivo claro de acabar con prácticas antidemocráticas, como "el culto a la personalidad, la acción pública guiada por la idolatría política, la confusión permanente entre Estado, partido y líder". También se recuerda que, por desgracia, en la Argentina no es novedad la inclinación por los homenajes en vida o sobre figuras políticas recientemente fallecidas para glorificarlas o utilizarlas ideológica o políticamente.En efecto, esta nefasta "tradición" se ha manifestado hasta el cansancio en los últimos años y ha tenido prácticamente un solo nombre en mente y en boca: Néstor Kirchner. Desde su muerte, se desató una desenfrenada carrera por bautizar todo con su nombre. Como lo destacó en su momento este diario en un artículo, hay calles, avenidas, monumentos, plazas, barrios, escuelas, hospitales, puentes, gasoductos, torneos deportivos y hasta un aeródromo llamados Presidente Néstor Kirchner, Dr. Néstor Carlos Kirchner o Néstor Kirchner a secas. Santa Cruz es la provincia que lidera el ranking, como no podía ser de otra manera, debido a la grosera desproporción con que asignó fondos y obras públicas a lo que fue el feudo que utilizó como trampolín para luego intentar (debemos admitir que con cierto éxito) convertir en un feudo mucho más grande al país. Y no debemos dejar de lado, también, que en esta costumbre por la denominación indiscriminada, negativa costumbre, se sustituyó el nombre del general Julio Argentino Roca, dos veces presidente de la República, por el del ex presidente Kirchner en la avenida más...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA