No tan incluidos: los chicos con discapacidad, lejos del título oficial

 
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Alan Rodríguez, de 21 años, tiene síndrome de Down y terminó el secundario en un colegio común de la ciudad de Buenos Aires, al que asistió toda su vida con el acompañamiento de una maestra integradora. Desde 2013 espera recibir el título oficial que acredite que terminó la secundaria. "Siempre fui muy estudioso, buen compañero y me saqué buenas notas. Yo quiero seguir estudiando y para eso necesito mi título. Quiero ser profesor de música para enseñar a otros chicos con discapacidad o estudiar informática", confiesa el joven.

Su caso pone bajo la lupa la problemática de una gran cantidad de alumnos con discapacidad que hoy están incluidos en escuelas comunes de la ciudad de Buenos Aires y que cursan con una currícula adaptada, tal como lo concibe la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, incorporada a nuestra legislación mediante la ley 26378 y con jerarquía constitucional.

Son muchas las trabas que enfrentan los alumnos con discapacidad que asisten a escuelas comunes (son 65.750 en todo el país) para realizar el trayecto escolar natural como el resto de sus compañeros. Y, a todas estas dificultades, se suma una más: después de que lograron aprobar el nivel correspondiente, los alumnos que cursaron con una currícula adaptada no reciben su título oficial.

Si bien la situación se da en la ciudad de Buenos Aires, estas barreras se reiteran en muchas provincias. La legislación y las políticas educativas varían entre las distintas jurisdicciones, aunque todas tienen la obligación de emitir certificados con validez nacional y de adecuarse a las normas constitucionales.

Por ejemplo, en 2015, las escuelas de modalidad especial y común que integran a alumnos con discapacidad en Córdoba recibieron la notificación de la resolución 0081, en la que se anunciaba la decisión del gobierno provincial de dejar de emitir títulos de educación secundaria.

Gracias a la presión de las familias y las escuelas, finalmente se dejó sin efecto: durante 2016 recibirán su título oficial. Sin embargo, aún queda pendiente plantear el problema en el Consejo Federal de Educación para lograr cambios en las políticas públicas a nivel nacional.

Según la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), los datos y las cifras relevadas por el Ministerio de Educación nacional son incompletos e insuficientes para dar cuenta de la situación de las personas con discapacidad, requisito para una política educativa inclusiva.

Frente a la negativa de la...

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