El nerviosismo y la angustia de quienes perdieron todo

 
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Entre los cientos de clientes que se acercaron a la sucursal del Banco Provincia situada en la esquina de Echeverría y Cabildo, en el barrio de Belgrano, no hubo lugar para grises: quienes se habían salvado del robo a las cajas de seguridad no podían ocultar su alegría; quienes se enteraban de que sus cajas habían sido violentadas se retiraban a paso apurado entre sollozos, mirando el piso y con la garganta anudada por la angustia.Lucrecia Rago fue una de las tantas que recibieron la buena noticia: la caja que ella sacó junto con su prima, hace dos meses, no fue violentada. "Fuimos bien atendidos por el banco, que está haciendo todo lo posible para dar información. Pero adentro nadie entiende nada: la gente está muy desesperada y, en definitiva, lo que uno siente es que la situación es de una inseguridad total", dijo.En horas de la tarde, Juan, un médico jubilado, hacía la fila sobre la calle Echeverría a la espera de entrar en el banco y saber qué había pasado con su caja de seguridad que abrió unos 30 años atrás. "Una cuenta corriente genera muchos gastos, y por eso elegí una caja de seguridad. Espero que no esté violentada porque ahí estaba la tranquilidad para todos estos años que me quedan por vivir", dijo. Según confió a La Nacion, adentro no sólo tenía dinero, sino que también conservaba las joyas de la familia.Sólo a las 15, unas horas después de haberse conocido la noticia, los clientes empezaron a ingresar en el banco en grupos pequeños para conocer la situación de sus cajas. De todas maneras, la impaciencia y la incertidumbre hicieron que algunos de ellos se agolparan para poder ingresar, mientras insultaban a los efectivos que custodiaban el lugar.Con gesto tranquilo, Leonor cruzó el portón verde de la esquina del banco. La caja que abrió tres años atrás después de haber sufrido un robo en su casa no había sido vulnerada. "A mí ya me agarraron todos: el corralito, el ahorro forzoso en la época de Alfonsín. Ya no confío en nadie y por eso había elegido la caja de seguridad. Por suerte, esta vez no me tocó", afirmó.Entre los clientes que salían del banco con cuentagotas...

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