Negocios del fin del mundo: emprendedores con viento (patagónico) de cola

 
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Entre vientos, montañas y desiertos, es fácil pensar en analogías entre la Patagonia y el mundo de los negocios. Sobran los lugares comunes: los deseos son que el aire sople de cola, que los picos se puedan escalar y que las tierras más áridas se conviertan en terreno fértil para hacer dinero.

Según los datos de la AFIP, en las provincias de la Patagonia (Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y Tierra del Fuego) hay 17.392 pymes registradas, solamente el 5% del total de pequeñas y medianas compañías inscriptas que hay en el país. El mercado patagónico, además, es chico. Las compañías que logran avanzar son las que tienen asegurada su facturación por la asociación a alguna empresa petrolera, por ejemplo, o las que venden sus productos fuera de la región, que solo alcanza los 2,3 millones de habitantes distribuidos en un millón de kilómetros cuadrados, 700.000 personas menos que las que habitan en los 200 kilómetros cuadrados de la ciudad de Buenos Aires.

En el territorio donde se concentra la extracción de recursos no renovables -la región da cuenta del 84% de la producción petrolera argentina y el 80% del total del gas nacional- los negocios por fuera de la industria energética aportan renovación a un conjunto de provincias que todavía buscan cómo diversificarse más allá de los emprendimientos de productos regionales.

Terrenos áridos

La parte más cercana a los Andes es húmeda, pero la de la costa atlántica es seca. Es esta última la que sirve para la analogía: los patagónicos lograron crear negocios en sectores más áridos según lo que indica la norma, por fuera de los productos regionales.

Dos epicentros de los negocios sectoriales hicieron proliferar pymes y emprendimientos de otro tipo. Se trata de Añelo, ciudad cercana al yacimiento de gas y petróleo no convencionales de Vaca Muerta, y Bariloche, donde organismos como Invap y el Instituto Balseiro encabezan una cruzada por la innovación.

Comenzaron a aparecer socios locales para esas dos industrias, como desarrolladoras de software y productoras de maquinaria. Mecánica 14, una fabricante de mecanizados de alta precisión con más de 30 años de historia, es uno de los casos que aprovecharon las actividades de la región para crecer. Primero fue la aeroespacial, cuando los esfuerzos de Invap estaban puestos en la fabricación de satélites. Luego, la petrolera: hoy la empresa se dedica especialmente al enroscado de precisión y, con su know how de nicho, tiene clientes como Chevron y Tecpetrol.

"Las industrias estratégicas tienen un...

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