Navidad con pinos naturales en la era Trump

 
EXTRACTO GRATUITO

No se anticipaba tal pánico desde 2014, cuando explotó de tal manera la moda del rosé que se temía que las reservas no alcanzaran hasta Labor Day, el feriado con las fiestas de mayor ingesta alcohólica. Sin la bebida del momento para instagramear #roséallday con la puesta de sol, la chica en bikini y el muchacho de torso marcado haciendo stand up paddle, era como que el verano no existió.

Ahora está pasando algo similar con la Navidad. Los medios están hablando de la escasez de pinos naturales que se espera para esta temporada y alertando que quienes no salgan a comprarlos ya, pueden terminar con un arbolito artificial. "Y nada transmite el espíritu de las Fiestas tan bien como un pedazo de plástico inflamable made in China", ironizó con toque de nacionalismo Trumpeano parte del poderoso lobby de los agricultores de coníferos navideños.

Para todos los que efectivamente crecimos con los pedazos de plástico made in China, la cosa no parece tan grave. Pero en la costa este americana el árbol verdadero que se busca en un vivero especializado y se lleva a casa en el techo del auto, o bien se arrastra al menos entre dos al departamentito neoyorquino, es de rigor. Como el pavo en Acción de Gracias. O el rosé en las playas chic. Y en la era de los medios sociales, ahora todo el mundo se entera por las fotos posteadas de si uno no cumplió con el venerado ritual.

Ahora bien; más allá del tema religioso, también están quienes recuerdan un rito pagano nórdico. Tras el solsticio de invierno, traer una planta viva a la casa celebra la renovación del ciclo y llama a una pronta primavera. Con el clima tan duro de estas ciudades, ¿quién puede querer tentar a la suerte?

Pero este año puede ser complicado. No sólo hay menos árboles (porque hace diez años, el tiempo...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA