Sentencia nº 121 de Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III) - Rosario, 3 de Agosto de 2015

Presidente762/16
Fecha de Resolución 3 de Agosto de 2015
EmisorCámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III) - Rosario

CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE ROSARIO SALA/JUZGADO: TERCERA.

En la ciudad de Rosario, a los 03 días del mes de Agosto de 2015, se reunieron en Acuerdo los Sres. Jueces de la Sala Tercera de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial Integrada, D.. M.E.C., D.L.C.;neo y O.P., para dictar sentencia en los caratulados "MUTUAL DE SOCIOS DE LA COOP. COINAG c/ CASTELLS GALFRE, HORACIO s/ DEMANDA EJECUCIÓN HIPOTECARIA", E.. N°121/13, venidos del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 17ma. N.ón de Rosario, en apelación de la Sentencia N°835 de fecha 9 de mayo de 2011 obrante a fs. 134/136, y habiéndose efectuado el estudio de la causa, se resolvió plantear las siguientes cuestiones:

PRIMERA

¿Es nula la sentencia recurrida?

SEGUNDA

¿Es ella justa?

TERCERA

¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

Efectuado el sorteo de ley, resultó el siguiente orden de votación: D.. Chaumet, Cúneo y P..

A la primera cuestión, dijo el Dr. Chaumet:

El recurrente mantiene el recurso de nulidad interpuesto a fs.139.

Afirma que la resolución impugnada es incongruente, autocontradictoria y falta de fundamentación.

En tal sentido, manifiesta que el decisorio cuya nulidad se pretende no se vincula con la cuestión litigiosa a la que debió haber dado respuesta ni tampoco con los fundamentos esbozados por el sentenciante.

Expresa que la incongruencia quedó configurada porque la decisión de declarar inoponible al acreedor hipotecario la aceptación de la compra formalizada por su parte resulta un absurdo.

Así, la cuestión de la inoponibilidad no ha formado parte del debate al no haber sido opuesta al acreedor hipotecario y la intención de obtener un pronunciamiento en tal sentido no surge, tampoco, de los hechos invocados en su defensa.

Dijo que resulta infundada en razón que ninguno de los fundamentos dados por el a quo están orientados a fundar la inoponibilidad declarada.

Afirma que ello deviene en autocontradictorio ya que, declarar inoponible a la aceptación, supone que ella tiene naturalmente el efecto de producir la extinción de la hipoteca que su parte le asignó, del que la declaración de inoponibilidad estaría, justamente, destinada a privarla.

La nulidicente tacha de arbitraria la sentencia impugnada diciendo que el discurso fundante del a quo no sostiene ni lógica ni legalmente sus conclusiones.

Así, presenta las cosas como si C. hubiese comprado el inmueble para sí y luego se lo hubiese transferido con hipoteca y todo. En este punto afirma que ello no obedece a la realidad de los hechos, de los que surge que el contrato de compraventa inmobiliaria que contiene la estipulación, sólo vincula jurídicamente al vendedor del inmueble con su parte, quien fue representada por el Sr. C. en ese acto y es por ello que éste quedó jurídicamente vinculado a su parte, por las reglas de la gestión de negocios y las del contrato de mandato a partir de la ratificación de lo actuado. Manifiesta que la solución del presente conflicto pasa exclusivamente por determinar si la aceptación o ratificación de la compra ocurrida con posterioridad a la constitución de la hipoteca tiene o no incidencia sobre ella; y no puede pretenderse -como equivocadamente lo hizo el sentenciante- que la hipoteca constituya una modificación a la estipulación. La accionante contesta y dice que la sentencia no adolece de ningún vicio en las formas intrínsecas ni extrínsecas, sino que se encuentra debidamente motivada y fundada conforme a derecho; y que las conclusiones a las que se arribaron en la misma demuestran cabalmente que el judicante ha fallado sobre lo pedido en la demanda.

Conforme lo sostenido por este Tribunal con distintas integraciones en reiterados pronunciamientos, corresponde desestimar el recurso de nulidad cuando los agravios vertidos sobre la sentencia pueden atenderse por vía de la apelación, ya que el criterio para admitir el recurso de nulidad debe ser estricto, limitando su procedencia a los casos en que no sea posible reparar el agravio mediante la apelación, si el perjuicio puede subsanarse mediante apelación, parece razonable evitar el inútil rodeo de la nulidad (Z., T. 12, J- 147).

Voto por la negativa.

A la misma cuestión, dijeron los Dres. Cúneo y P.:

De conformidad con lo expuesto por el Sr. vocal preopinante, votamos por la negativa.

A la segunda cuestión, dijo el Dr. Chaumet: 1. El caso puede sintetizarse de la siguiente manera.

1.1.La actora promovió demanda de ejecución hipotecaria contra H.F.C.G., por la suma de $64.816,90.- con más los intereses compensatorios pactados del 2,5% T.E.M y punitorios del 50% sobre los compensatorios establecidos en los pagarés suscriptos por el demandado, desde la mora (julio de 2008) y hasta su efectivo pago.

R.ó que en fecha 05/02/08 celebró con el demandado un contrato de mutuo con garantía hipotecaria (en segundo grado), por medio del que se pactó que la referida garantía lo...

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