El mundo de la política busca desentrañar si el coqueteo de Tinelli es una broma o una apuesta

cumplirá 60 años el 1° de abril de 2020. Faltan casi dos años. Una eternidad para la política argentina (que puede dar un vuelco en cuestión de horas) pero un tiempo prudente para replantearse un cambio de vida. Esa es la fecha que aparece en el horizonte del conductor cuando piensa en lanzarse a la política. Aunque en el medio, claro, aparezcan las próximas elecciones presidenciales. "Por ahora no", repite Tinelli ante sus íntimos y ante los curiosos que lo consultan, pero...

Solo una mínima insinuación sobre el tema le permitió esta semana volver a probar su influencia sobre el círculo rojo. Todos lo quieren adentro, pero de su lado. Si hasta el propio lo llamó el martes para consultarlo, según pudo reconstruir LA NACION. Viejos conocidos, el Presidente le preguntó lo que casi todos quieren saber, pero solo Tinelli puede responder. Volvieron a chatear el miércoles.

Más lo sorprendió el llamado del senador peronista . Se repitió la pregunta y se repitió la respuesta. "¡Tenés que hacer algo!", se despidió el justicialista. Aunque Tinelli dice que "por ahora no", por las dudas, mide su poder de fuego. A las habituales encuestas que encarga antes del comienzo de , el conductor le sumó preguntas de política electoral: "¿Votaría a Tinelli para un cargo político en 2019?". Los datos le dieron confianza: un 49% dijo que podría llegar a votarlo y casi un 15% aseguró que lo apoyaría.

Justamente una encuesta difundida esta semana le generó un sabor amargo y le recordó -sostienen desde su entorno- los riesgos de la política. El 80% de los encuestados por la consultora Giacobbe lo tildó de oportunista. "Es una operación", dijeron enojados cerca del conductor. Y recordaron que el hijo del consultor trabaja para el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Le pareció raro -le confesó a sus íntimos- porque mantiene una excelente relación con la mayoría del oficialismo.

Tinelli se define como peronista, más por la sensibilidad social que por el sello partidario. "Es del interior de la provincia, su viejo era peronista... está claro que quiere jugar con nosotros", anheló un funcionario justicialista que lo frecuenta. Por ahora, solo una expresión de deseo.

El primer peronista que lo visitó en octubre pasado con la misión "presidente 2019" fue . Como todos, lo quiso convencer de la necesidad de encabezar la reconstrucción de un . No pudo. También hubo reuniones con . Tampoco pudo. Había charlas cotidianas con los gobernadores Sergio Uñac y...

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