Una muerte que esconde varios enigmas

 
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El cadáver del financista Aldo Ducler se está instalando como un nuevo signo de interrogación fúnebre sobre el kirchnerismo y su entramado de negocios. Se agrega al del fiscal Alberto Nisman y al de Raúl Espinosa, el empresario pesquero asesinado en Puerto Madryn, en 2003, como parte de un enredo comercial y una lucha de poder. Ducler se desplomó anteayer, a las 15, en Corrientes y San Martín.

Según el parte médico, murió minutos después de llegar, en ambulancia, al Argerich. Sin embargo, aparecieron algunos detalles inquietantes: a su hijo, Juan Manuel, le informaron que antes del desmayo habría sufrido un intento de robo. Es raro que nadie le sacara el reloj o la billetera. Según los testimonios familiares, durante los últimos tiempos Ducler vivía amenazado.

Todos estos detalles, muy inciertos, cobran densidad a partir de un episodio: el martes pasado, Ducler se había presentado ante la Unidad de Información Financiera (UIF) para aportar información sobre la misteriosa peripecia de los fondos de Santa Cruz, identificando a los beneficiarios de esa maniobra financiera. Ducler, que había sido uno de los colaboradores de Néstor Kirchner en esa operación, dejó un escrito inicialado, en el que prometía identificar a los beneficiarios del presunto negociado. Se proponía demostrar cómo esos fondos habrían sido utilizados para respaldar la adquisición del 25% de YPF por parte de la familia Eskenazi. Su hijo se ofreció ayer, en calidad de testigo protegido, a proveer en la Justicia la información anticipada por su padre.

Los pormenores que este financista ofrecía no eran sólo retrospectivos. El próximo 15, a las 10, en la Cámara de Apelaciones de Nueva York, se discutirá un reclamo multimillonario de Burford Capital LLC contra la República Argentina e YPF, por los supuestos perjuicios de la estatización de esa empresa a los Eskenazi. La familia vendió el reclamo a ese fondo buitre. Pero se reservó el 30% de un eventual resarcimiento si la demanda prosperara. Ducler se atribuía tener la llave de ese pleito. Puede ser. Como Roberto Calvi, el "banquero de Dios", que en 1982 apareció colgado en Londres debajo del puente Blackfriars, Ducler sabía demasiado.

Los legendarios e inasibles fondos de Santa Cruz procedieron de dos operaciones. En 1993 la provincia cobró US$ 654 millones en un acuerdo por regalías petroleras con la Nación. En 1999, cuando YPF fue adquirida por Repsol, vendió su participación en esa petrolera por US$ 1100 millones. Los...

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