Moyano, un aliado que condiciona con presiones

 
EXTRACTO GRATUITO

Sin Néstor Kirchner, el Gobierno enfrentará los desafíos de un poder sindical creciente, encarnado en el jefe de la CGT, Hugo Moyano.Quizás prosperen los hasta ahora "infructuosos" deseos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para que se abra el juego oficial a "los Gordos" (grandes sindicatos enfrentados al camionero), a quienes el funcionario asesoró hasta que asumiera la función pública.Kirchner nunca aceptó del todo a ese sector sindical porque lo acusó de haber sido el sostén del gobierno de Carlos Menem en la década del 90. Entonces, la CGT era conducida por Rodolfo Daer (Alimentación) bajo el mando de los gremios de Sanidad, Luz y Fuerza y de Comercio. Sin embargo, cada vez que pudo, Tomada le dijo a Kirchner que "los Gordos" (a quienes asesoraba antes de ser ministro) son integrantes de gremios "razonables, no violentos" y con quienes "se puede dialogar".Dirigentes del sector explicaron a LA NACION lo que para ellos es una paradoja. "Nunca tuvimos tantos ministros amigos en un gobierno y, sin embargo, no nos tienen en cuenta", se lamentaron. Se referían, además de Tomada, a Aníbal Fernández, Julio De Vido, Juan Manzur y Julio Alak.La relación de la Presidenta con Moyano nunca fue de las mejores y hasta dicen que Cristina "no le perdonará jamás" una supuesta discusión telefónica que habría tenido el camionero con Néstor Kirchner la noche anterior a su muerte. Esa pelea fue desmentida -aunque admitió que ambos hablaron ese día- por el sindicalista de los canillitas y mano derecha de Moyano en el PJ bonaerense, Omar Plaini. "Decir eso es una canallada", dijo a LA NACION.Tampoco se necesitaba esa supuesta pelea para que el Gobierno deseara replantear la relación con el camionero, quien por la mano de Kirchner fue designado vicepresidente 2° del PJ nacional y titular provisional del PJ bonaerense, a raíz de la enfermedad de Alberto Balestrini. También los intendentes peronistas observan con recelo el rápido avance político del camionero.Kirchner apoyó irrestrictamente a la CGT porque Moyano le garantizó un futuro sin huelgas y una complacencia absoluta del gremialismo con sus políticas. El Sindicato de Camioneros creció por los beneficios tolerados a Moyano, en su pretensión de apoderarse de afiliados de otros...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA