Los movimientos de Cristina, en el poder o contra el poder

se prepara para administrar el poder o para disentir del poder en los próximos cuatro años. sobre hechos de corrupción, todo lo que hace tiene el mismo sentido: conservar y acrecentar los márgenes de poder de los que ya dispone. ¿Se equivoca? No, si se lo mira con los datos objetivos de la realidad. Si ella no hubiera elegido el combate político en 2017, y si no fuera senadora ahora, ya estaría presa. Se han dictado contra ella siete órdenes de prisión preventiva y 13 procesamientos.No está presa porque la protegen los fueros de senadora que consiguió en 2017, aun perdiendo, en la provincia de Buenos Aires. La situación judicial es un elemento esencial para establecer por qué Cristina Kirchner se abroqueló solo con los leales, sobre todo con los que militan en La Cámpora, para confeccionar las listas de legisladores nacionales.. Este no pudo ni siquiera incluir en las listas de diputados nacionales a quien fue su jefe de campaña presidencial, Diego Bossio. .Bossio fue un representante importante del peronismo no kirchnerista, más que nada de Massa, en las negociaciones con el gobierno de Macri durante el mandato en curso del actual presidente.Pero Bossio fue un funcionario destacado de Cristina Kirchner, titular de la Anses, y la expresidenta no perdona las deserciones. Salvo, desde ya, las de los que le son útiles, como es el caso del propio Massa, a quien lo despojó de votos antes de que se rindiera ante ella."Después de su foto con Alberto Fernández, Massa ya no tenía ningún voto", señalo ayer alguien que lo conoce bien. Rendición con humillación, como le gusta a Cristina.Tampoco Alberto Fernández fue consultado sobre las listas de legisladores nacionales. Ni se incluyeron representantes de él en esas nóminas. El argumento de Fernández de que los presidentes no se ocupan de las listas de legisladores nacionales fue un error histórico (para llamarlo de algún modo).Desde Raúl Alfonsín hasta Mauricio Macri (ni hablar de Néstor y Cristina Kirchner) todos los presidentes se ocuparon personalmente de los candidatos a ocupar bancas en el Congreso. Es razonable. La gobernabilidad de ellos dependería, si ganaban, de esos hombre y mujeres que se incorporarían al Congreso.En una respuesta explícita a esa imagen de debilidad frente a Cristina, Alberto Fernández anticipó que será él quien designara a su gabinete. ¿Y si hubiera diferencias con Cristina?, le repreguntaron. "La decisión final será mía", respondió. En el Instituto Patria hubo gestos de...

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