La mortalidad infantil por cáncer cayó, pero subsiste otro drama

La mortalidad infantil por cáncer disminuyó en los últimos 20 años y mejoraron las probabilidades y las condiciones de sobrevida. Así se desprende de un informe que presentó el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA), dependiente del Instituto Nacional del Cáncer, del Ministerio de Salud de la Nación.Significa que, si bien no se ha modificado la incidencia de casos, sí ha habido avances a la hora de afrontar la enfermedad.Hoy, en la Argentina hay unos 12.740 niños que luchan contra el cáncer. Esto significa que la enfermedad se presenta en 128 personas menores de 15 años por cada millón de habitantes. El 61% sobrevive a la enfermedad. Si bien la tasa de incidencia es similar a la de otros países de la región, el drama humano que se desencadena en la vida de cada una de esas 128 familias que reciben tal diagnóstico es infinito. La dificultad para acceder al tratamiento no es la mayor complicación, ya que, según cifras del Ministerio de Salud, el 80% de los casos recibe atención en el sistema público de salud.En cambio, el tiempo que se demora hasta llegar al diagnóstico certero y el desarraigo de las familias que tienen que trasladarse y fracturarse para que sus hijos reciban tratamiento son hoy los peores enemigos de los niños con cáncer. De hecho, según consta en el informe que se presentó anteayer, el 42% de los niños con patología oncológica deben migrar en algún momento del tratamiento a centros asistenciales de mayor complejidad ubicados en una provincia diferente de la suya."El desarraigo que sufren las familias es tanto o más duro que el diagnóstico de la enfermedad", detalla Juan Ramón O'Donnell, director de la Casa Garrahan, que en estos días aloja a unos 37 pacientes del interior del país que tienen que recibir tratamiento lejos de su provincia. "Y hay que tener en cuenta que estamos hablando de familias que se acaban de enterar de que su hijo tiene cáncer. Pero sumado al drama del diagnóstico aparece el hecho de que la familia se tiene que dividir. Muchas veces los padres sienten que tienen que elegir entre atender al hijo enfermo y dejar...

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