Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala M, 20 de Septiembre de 2016, expediente CIV 020929/2005

Fecha de Resolución:20 de Septiembre de 2016
Emisor:Camara Civil - Sala M

Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M ACUERDO. En Buenos Aires, a los 20 días del mes de septiembre del año dos mil dieciséis, hallándose reunidas las señoras jueces de la Sala “M” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Dras. M. De los Santos, M.I.B. y Elisa M.

Diaz de V., a fin de pronunciarse en los autos “M., R.C. c/SanatorioP.I.S.A. y otro s/daños y perjuicios”, expediente n° 20.929/2005, la Dra. De los Santos dijo:

  1. Que la sentencia de fs. 477/88 hizo lugar a la demanda por indemnización de daños derivados de una mala praxis médica por la suma de pesos ciento cincuenta mil ($150.000) con más sus intereses, que deben computarse desde el 19 de marzo de 2004 (fecha de la intervención quirúrgica realizada por el galeno de las demandadas al actor) hasta la sentencia a la tasa pasiva y desde ésta hasta el pago a la tasa activa a que alude el plenario “S.” e impuso las costas a las demandadas vencidas.

    El actor, el Sanatorio demandado, QBE -en su calidad de ART- y Prudencia Arg. de Seguros -aseguradora del sanatorio-, apelaron la sentencia.

    La actora expresó sus agravios a fs. 554/56 y circunscribió sus críticas a la tasa de interés fijada en la sentencia.

    Corrido traslado, sus contrarias le respondieron a fs. 576 y fs. 578.

    QBE cuestionó a fs. 558/65 que se hiciera lugar a la demanda indemnizatoria, el encuadre jurídico, la apreciación de la culpa médica, objetó la valoración de la prueba, negó la existencia del daño, recalcó haber abonado ya en su calidad de aseguradora de riesgos del trabajo (ART) las indemnizaciones pertinentes en función del infortunio laboral del actor, por último, cuestionó las indemnizaciones fijadas que consideró excesivas, recalcando que de Fecha de firma: 20/09/2016 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 1 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA #14974519#161572159#20160915104744173 Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M las mismas deben descontarse las sumas ya sufragadas al reclamante; achacó enriquecimiento indebido del mismo.

    A su turno, la citada en garantía se agravió de las indemnizaciones fijadas que consideró elevadas y superiores al reclamo, y al igual que la ART alegó que debían descontarse las sumas ya abonadas por aquella al demandante (fs. 566/68).

    Finalmente, el Sanatorio Profesor Itoiz adhirió a la expresión de la citada en garantía, sin introducir agravios en relación a la imputación efectuada a su profesional médico (fs. 572/vta.).

    Los traslados no fueron contestados por el accionante.

  2. Ley aplicable:

    Que de acuerdo con lo dispuesto por el art. 7 del Código Civil y Comercial, de conformidad con el criterio de consumo jurídico y el principio de irretroactividad de la nueva ley, la cuestión que es objeto de estos obrados debe juzgarse conforme la normativa vigente a la fecha en que nació y se consumó la relación jurídica que se discute. La noción de consumo, que subyace en el art. 7 CCCN, fue tomada por B. de la obra de R., quien distingue entre leyes que gobiernan la constitución y la extinción de una situación jurídica y leyes que gobiernan el contenido y las consecuencias (conf.

    R., P., Le droit transitoire (Conflits des lois dans le temps) 2º

    ed., Paris, ed. D. etS., 1960, nº 42 pág. 198 y nº 68 pág. 334, citado por K. de C., “El artículo 7 del Código Civil y Comercial y los expedientes en trámite en los que no existe sentencia firme”, LA LEY 22/04/2015, 22/04/2015, 1 - LA LEY2015-B, 114, Cita Online: AR/DOC/1330/2015). Cada fase se rige por la ley vigente al momento de esa etapa; el consumo o el agotamiento deben analizarse según cada una de esas etapas, en concreto.

    Conforme tales pautas, la responsabilidad civil se rige por la ley vigente al momento del hecho antijurídico dañoso, pero Fecha de firma: 20/09/2016 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 2 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA #14974519#161572159#20160915104744173 Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M las consecuencias no consumadas al momento de la entrada en vigencia del nuevo código se encuentran alcanzadas por este último (conf. K. de C., La aplicación del Código Civil y Comercial a las relaciones y situaciones jurídicas existentes, Rubinzal Culzoni, 2015, p. 100 y sgtes.), tales como son la cuantificación de los daños o el cómputo de intereses.

    De acuerdo con estas premisas, abordaré el análisis de las quejas formuladas por los apelantes, comenzando con las vinculadas con la valoración de la prueba y la responsabilidad médica, para luego analizar, en su caso, las relativas a la cuantificación del resarcimiento y la tasa de interés.

  3. Plataforma fáctica:

    Que con fecha 27 de febrero de 2004, el actor sufrió

    una herida en el dedo índice de su mano izquierda mientras llevaba a cabo sus tareas de soldador metalúrgico. En tal emergencia, fue atendido en virtud de la derivación de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo aquí demandada, en el Sanatorio Profesor Itoiz, ingresando con diagnóstico de “herida grave de pulpejo de 2° dedo de mano izquierda” (fs. 15).

    En el Sanatorio codemandado los galenos intervinientes estimaron la necesidad de una intervención quirúrgica que le fue practicada el día 19 de marzo de 2004 (esto es, a 22 días del accidente) y que en el protocolo quirúrgico se asentó como “colgajo cubital en isla de 4° dedo a pulpejo radial de 3° dedo. Injerto dermoepidérmico de piel de antebrazo a pulpejo de 4° dedo”.

    Como primera aproximación, se advierte ya un error en dicho asiento, toda vez que el dedo lesionado del actor era el dedo índice o 2° dedo, y no el 3°; siendo que el dador fue el 3° dedo (mayor) y no el 4° como allí se lee; extremos que fueron corroborados por el informe pericial médico y resultan del resto de las constancias arrimadas.

    Fecha de firma: 20/09/2016 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 3 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA #14974519#161572159#20160915104744173 Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M Con posterioridad, ante la persistencia de una cicatriz retráctil en el dedo mayor (dador de injerto) se le practicó una nueva cirugía (zetaplastía) con fecha 13/7/2004 (fs. 32 y cc.).

    A dichos procedimientos, efectuados en el sanatorio al cual fue derivado el actor por la intermediación de su ART, el actor atribuye el agravamiento y persistencia de su dolencia.

    La señora Juez “a quo”, basada en el informe pericial médico de fs. 421/23 y sus ampliaciones de fs. 434/vta. y fs. 438, concluyó que “los médicos tratantes han incurrido en una conducta culposa, antijurídica, que ha tenido entidad para actuar como concausa adecuada de las secuelas -daño- que presenta el actor, lo que pone en evidencia...

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